Un drama con final aún abierto

Por Redacción

Análisis

Más de dos años después de reconocer su adicción a las deudas, Grecia tal vez ha iniciado el camino largo y penoso hacia la recuperación. La dirigencia política logró un acuerdo para recortar drásticamente el gasto oficial que intenta salvar al país de una cesación de pagos que repercutiría en todo el sistema financiero mundial. Además de la austeridad fiscal que exigen la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, Grecia está a punto de lograr un acuerdo con los tenedores privados de casi dos tercios de su deuda. La combinación de menos capital a pagar en el vencimiento y menor interés anual significaría que Grecia pagaría un 70% menos de lo que debería abonar sin el acuerdo. Atenas necesita los fondos de rescate antes del 20 de marzo para cubrir el vencimiento de bonos por valor de 14.500 millones de euros. Si no, caerá en mora. Los analistas temen que eso generaría una reacción en cadena similar a la crisis financiera provocada por el derrumbe del banco de inversiones Lehman Brothers en 2008. El rescate disipará en parte la incertidumbre que agita Europa y el sistema financiero mundial desde hace más de dos años, pero no significará el fin del drama de la deuda griega. El país sigue hundido en la recesión. Tras cinco años de caída de la economía, el desempleo alcanza el 20,9%. Sus finanzas oficiales y economía se ven lastrados por el clientelismo político, la evasión impositiva. Y e pago de la deuda tomará años. “Los problemas que se deben abordar en Grecia son de magnitud enorme y están profundamente arraigados’’, aseguran expertos. Si no se los resuelve, Grecia podría volver a encontrarse al borde de la mora. Y los inversionistas serían renuentes a prestar a otros países europeos endeudados , lo cual elevaría aún más los intereses. Esos países incluyen a Italia, cuya economía es seis veces la de Grecia y, según los analistas, demasiado grande para rescatar. (AP)