Un hondureño será clave





CIUDAD DEL VATICANO.- El cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, designado como coordinador del grupo de ocho cardenales para asesorar en la reforma de la Curia Romana, es una de las figuras más destacadas de la Iglesia latinoamericana, que figuró hace ocho años entre los papables, tiene fama de progresista por sus críticas al capitalismo, la corrupción y la deuda externa que ahogaba a los países de la región. Sin embargo, su posición a favor del golpe de Estado del 2009 en Honduras ensombreció su imagen por lo que su nombre dejó de sonar para papa en el cónclave en el que salió elegido el argentino Jorge Bergoglio. Piloto de avión, amante de la música, políglota, formado por los salesianos y con dotes de mediador, Rodríguez Maradiaga se enfrenta a un importante reto: ayudar a limpiar a una de las estructuras más antiguas y poderosas de la Iglesia. Una entidad fuertemente dividida, marcada por un sistema de “chantajes” internos, tráfico de influencias, guerras por el dinero y el poder, ambiciones de carrera, lo que ha desacreditado a la entidad, según revelaciones recientes en la prensa italiana. Con las modificaciones en el aparato interno, la Iglesia quiere cambiar también la relación con el mundo externo, la política, los laicos, las otras religiones, sostiene el sociólogo italiano Luca Diotallevi, experto en historia de la religión. (AFP)


Comentarios

Para comentar esta nota debes tener tu acceso digital.
¡Suscribite para sumar tu opinión!

Suscribite

Logo Rio Negro
Un hondureño será clave