Un misterio de 12 años
NEUQUÉN
NEUQUÉN (AN).- Sergio Ávalos desapareció la madrugada del 14 de junio de 2003. Había ido al boliche junto cuatro amigos, algunos de ellos compañeros de alojamiento en los albergues que tiene la UNC en el barrio Santa Genoveva.
No sólo planearon esa salida de boliche -que les quedaba a pocas cuadras -, sino que al día siguiente pensaban ir a sus lugares del origen, Sergio a Picún Leufú y los otros a otra localidad cercana de ésta, porque se festejaba el Día del Padre.
Una vez que ingresaron al local sus amigos dejaron de verlo a los pocos minutos. Ayer, precisamente, refrescaron esos instantes ante el juez Gustavo Villanueva y el fiscal José María Darquier, ahora a cargo de la causa.
El alerta surgió cuando Sergio no llegó a su casa, comenzaron a a preguntar por él y las respuestas sólo fueron las que dieron sus amigos. Hasta, pese a un sinnúmero de diligencias realizadas, persiste el misterio sobre su paradero.