“Un nuevo amanecer”
Octubre de 2012 marcó un antes y después en la vida de Sabios Designios. Es que fue ahí cuando se consumó la grabación de “Un nuevo amanecer”, el primer disco de la banda. “La idea de ir a grabar a Buenos Aires y surgió una vez que terminamos de ensayar. Primero era una locura ir a Buenos Aires y se veía lejano como que no podíamos llegar, hasta que nos decidimos y nos pusimos esa meta, ensayar, estuvimos tres meses ensayando a full, tres veces por semana, cuatro horas y cuando juntamos la plata, pagamos los pasajes y nos fuimos a Buenos Aires”, comenzó contando, Fernando Grassano (bajista), sobre la gestación del primogenito. “Previo él (por Lucas) viajó a Buenos Aires al estudio para hablar y conocer. Uno de nuestros hermanos, que fue para allá nos buscó algún hostel y se fue armando todo a pulmón”, siguó el músico “En el estudio que grabamos, a nivel nacional, han grabado bandascomo Rata Blanca o Ataque 77 que grabó el último disco ahí y circula mucha gente del ambiente metal rockero”, agregó el bajista del grupo. –¿Qué tiene de especial este disco para ustedes? –Tiene de especial que es el primero –contestó contundente Fernando. –Es nuestro primer disco y tiene el sello de la banda que es hacer temas nuestros en castellano de metal y que además tenga un contenido folclórico y autóctono. Tiene temas con ritmos folclóricos y con instrumentos mapuches –amplió y siguió Lucas Ghio, vocalista de la banda–. La introducción del disco fue grabada por un músico mapuche de Cipolletti que se llama Claudio Puel y tiene participaciones de músicos que tocan instrumentos mapuches. Más que nada eso, son canciones propias que hablan de los problemas sociales y humanos que vivimos hoy y relacionados con nuestro contacto con la naturaleza, con la vida y con las temáticas propias de esta tierra –cerró–.
Octubre de 2012 marcó un antes y después en la vida de Sabios Designios. Es que fue ahí cuando se consumó la grabación de “Un nuevo amanecer”, el primer disco de la banda. “La idea de ir a grabar a Buenos Aires y surgió una vez que terminamos de ensayar. Primero era una locura ir a Buenos Aires y se veía lejano como que no podíamos llegar, hasta que nos decidimos y nos pusimos esa meta, ensayar, estuvimos tres meses ensayando a full, tres veces por semana, cuatro horas y cuando juntamos la plata, pagamos los pasajes y nos fuimos a Buenos Aires”, comenzó contando, Fernando Grassano (bajista), sobre la gestación del primogenito. “Previo él (por Lucas) viajó a Buenos Aires al estudio para hablar y conocer. Uno de nuestros hermanos, que fue para allá nos buscó algún hostel y se fue armando todo a pulmón”, siguó el músico “En el estudio que grabamos, a nivel nacional, han grabado bandascomo Rata Blanca o Ataque 77 que grabó el último disco ahí y circula mucha gente del ambiente metal rockero”, agregó el bajista del grupo. –¿Qué tiene de especial este disco para ustedes? –Tiene de especial que es el primero –contestó contundente Fernando. –Es nuestro primer disco y tiene el sello de la banda que es hacer temas nuestros en castellano de metal y que además tenga un contenido folclórico y autóctono. Tiene temas con ritmos folclóricos y con instrumentos mapuches –amplió y siguió Lucas Ghio, vocalista de la banda–. La introducción del disco fue grabada por un músico mapuche de Cipolletti que se llama Claudio Puel y tiene participaciones de músicos que tocan instrumentos mapuches. Más que nada eso, son canciones propias que hablan de los problemas sociales y humanos que vivimos hoy y relacionados con nuestro contacto con la naturaleza, con la vida y con las temáticas propias de esta tierra –cerró–.
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