Un triste ejemplo de lo que se esperaba




Como exgendarme y oficial de policía, quiero manifestar mi opinión sobre la insubordinación de efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires en uso de uniforme, armamento y móviles oficiales, en forma indisciplinada, sin jefe que los represente o se muestre ante los medios, con el agravante de una especie de piquete con tambores incluidos y gran cantidad de efectivos armados y usando móviles del cuerpo, frente al portón de acceso a la residencia presidencial de Olivos. Allí estaba el presidente Alberto Fernández y su familia (un bochornoso espectáculo) con la policía amotinada decidida a permanecer en tal estado por tiempo indefinido.

El presidente demostrando su voluntad de terminar con la crisis invitó a un grupo de los amotinados a que entraran a la residencia y nuevamente un “oficial” que lleva la voz cantante finalmente expresó que únicamente ingresaría con cámaras de TV…

Creo que el presidente está dando un ejemplo de flaqueza espiritual -al menos- permitiendo este estado de cosas. En Neuquén Sobisch, actuando como un caudillo, dio de baja al jefe de Policía Cofré y su cúpula, por el solo hecho de que éste en forma reglamentaria pedía una mejora salarial para su personal.

Si el jefe de Policía de la provincia de Buenos Aires hubiere procedido como el comisario general Walter Cofré, seguramente el señor gobernador de la provincia mencionada lo habría atendido como corresponde…

El agravante de esta insubordinación del “capitán” Sandro Amaya es que está procesado por varios delitos, entre ellos por droga. Y cabe aclarar que, cuando Arslanián -abogado él- cambió las graduaciones nombrando como oficiales a suboficiales, determinó que el que actúa -de oficio, porque es retirado- podría ser suboficial principal en el caso que zafara de la Justicia.

Juan C. Malgesini

DNI 4.673.429

Puerto del este


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