Un virus también emocional



Hoy en día escuchamos noticias sobre la delicada situación de los sistemas de salud, sobre el estancamiento de la economía y sobre las restricciones de circulación. Pero yo me pregunto: ¿hablamos lo suficiente sobre nuestra salud emocional?

Uno claramente espera que el panorama mejore, y todos debemos seguir las instrucciones que favorezcan a la prevención del contagio del Covid-19. Pero hasta que esto ocurra, inevitablemente vamos a atravesar una serie de emociones para las cuales, desde mi punto de vista, probablemente no estamos preparados.

Si bien el aislamiento en la actualidad tiene los servicios básicos cubiertos, algo que a mí personalmente me preocupa mucho es la sensación de soledad.

¿Cómo nos vamos a sentir luego de semanas sin poder darles un abrazo a nuestros seres queridos? ¿O luego de semanas de incertidumbre sobre el futuro económico? ¿O luego de semanas de ver que cientas de personas se contagian o fallecen sin que podamos hacer algo al respecto?

Lamentablemente nadie tiene las respuestas, pero la sensación de angustia parece ser inevitable, y eso sumado al aislamiento puede dañar gravemente la salud emocional de una persona. Por tal motivo es que ante este desalentador porvenir, como individuos estamos a punto de ser puestos a prueba, y la única certeza que tenemos es que debemos estar más unidos que nunca. ¡Fuerza Argentina!

Hernán Rueda

DNI 36.752.884

Neuquén


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