Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán tras las agresiones a buques en el estrecho de Ormuz

El ejército estadounidense bombardeó objetivos iraníes en represalia por el ataque a tres navíos comerciales. Además, Washington revocó la licencia para la venta de petróleo de Teherán, una decisión que pone en jaque el alto el fuego provisional.

Redacción

Por Redacción

Foto: Reuters (archivo).

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Con información de Associated Press.

La escalada bélica en Medio Oriente sumó un nuevo y dramático capítulo este miércoles 8 de julio, luego de que el ejército de Estados Unidos lanzara una serie de ataques contra Irán. La ofensiva militar se produjo horas después de que tres buques mercantes fueran alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz, situación que amenaza con quebrar el acuerdo provisional establecido para poner fin a los combates entre ambas naciones.

De acuerdo a la información brindada por el Comando Central del ejército estadounidense, los ataques tuvieron como objetivo «imponer costos elevados por atacar el transporte marítimo comercial tripulado por civiles inocentes en una vía marítima internacional».

A través de un comunicado, la dependencia militar calificó la agresión iraní como «injustificada, peligrosa y una clara violación del alto el fuego». Medios estatales iraníes reportaron fuertes detonaciones en las localidades de Qeshm y Bandar Abbas.

Estos nuevos enfrentamientos se desarrollan en un contexto diplomático de alta sensibilidad, coincidiendo con la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Turquía en el marco de una cumbre de la OTAN.


El riesgo del acuerdo de paz en Medio Oriente


La respuesta de Washington no se limitó al plano militar. Horas después de las agresiones en el estrecho, el gobierno estadounidense revocó una licencia clave que autorizaba la producción, entrega y venta de petróleo iraní hasta el 21 de agosto, una medida que había sido otorgada como incentivo para alcanzar la paz tras el cierre de las rutas marítimas.

Un funcionario estadounidense, bajo condición de anonimato, detalló que la revocación se debió a que las acciones de Teherán resultaban inaceptables. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó la sanción económica, argumentando que representa un quiebre del acuerdo provisional y responsabilizando a la Casa Blanca por las consecuencias.

En la misma línea, el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, denunció que los bombardeos norteamericanos violan los compromisos asumidos.


El ataque a los buques y la condena internacional


El incidente que desencadenó la respuesta estadounidense afectó a tres navíos en las cercanías de la costa de Omán y los Emiratos Árabes Unidos. Según la agencia británica Operaciones de Comercio Marítimo, uno de los barcos —un buque de gas natural licuado perteneciente a Qatar— fue impactado en su sala de máquinas y se incendió. Los otros dos sufrieron daños menores y pudieron continuar su trayecto sin registrar heridos.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores qatarí, Majed Al-Ansari, confirmó que el buque afectado es el Al Rekayyat y calificó el hecho como un «ataque inaceptable» y una «violación grave y explícita» del derecho internacional, responsabilizando legalmente a Irán.

El conflicto de fondo radica en el control del estrecho de Ormuz, por donde en tiempos de paz transitaba una quinta parte del petróleo y gas natural del mundo. Mientras Teherán exige que los barcos utilicen sus rutas aprobadas y paguen tarifas de paso, Estados Unidos y los países árabes del Golfo Pérsico rechazan de plano estas imposiciones, manteniendo operativas vías alternativas bordeando Omán.


El funeral del ayatolá Jamenei en medio de la crisis


Mientras se reanudan las hostilidades, Irán atraviesa un profundo luto nacional. Cientos de miles de personas se congregaron el martes en la ciudad chií de Qom para rendir homenaje al fallecido líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, quien perdió la vida en los primeros combates de la guerra.

Los restos del líder religioso de 86 años fueron trasladados a la histórica mezquita de Jamkaran y posteriormente a Najaf, Irak, donde fue recibido por altas autoridades. Tras una serie de procesiones en ciudades santas del chiismo iraquí, se prevé que el cuerpo retorne a Irán para ser sepultado el jueves en su ciudad natal, Mashhad.

En tanto, el nuevo líder supremo e hijo del fallecido ayatolá, Moytabá Jamenei, aún no ha realizado apariciones públicas durante las ceremonias, presuntamente tras haber resultado herido en el mismo ataque aéreo que terminó con la vida de su padre.


Con información de Associated Press.

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