Una historia familiar

Redacción

Por Redacción

“Estoy trabajando en estos días en una novela que es para mí el proyecto más importante, porque es una novela que no es autobiográfica pero sí donde tomo gran parte de mi historia familiar. Hay personajes que se parecen mucho a algunos integrantes de mi familia y es lo más difícil, porque no es en absoluto fácil hacer ficción con la propia historia. Creo que tampoco es casual que suceda a esta edad. Es la novela más costosa para mí porque tengo que hacer abstracción de que esos personajes se parecen a quienes marcaron mi propia historia. Va a empezar en Budapest durante la Segunda Guerra mundial y se va a proyectar en el tiempo, desde aquel Budapest hasta la Buenos Aires actual. Va a ser como una suerte de saga dentro de una misma novela, en la que aparecen varias generaciones familiares”, le cuenta a “Río Negro”. –Tendrá varios puntos de identificación con el público lector entonces, pensando en los abuelos de diferentes orígenes… –Bueno, hay una frase que ya no se sabe si pertenecía a Borges o a Carlos Fuentes, que decía que en muchos casos los argentinos descendemos de los barcos. Ya estaban los pueblos originarios aquí… Y las sociedades más ricas son aquellas en las que mayor diversidad de pueblos hubo. Volvemos a lo que hablábamos al principio de la cultura. La cultura va adelante y todo lo demás viene detrás. Hasta que no se entienda eso es muy difícil avanzar.


“Estoy trabajando en estos días en una novela que es para mí el proyecto más importante, porque es una novela que no es autobiográfica pero sí donde tomo gran parte de mi historia familiar. Hay personajes que se parecen mucho a algunos integrantes de mi familia y es lo más difícil, porque no es en absoluto fácil hacer ficción con la propia historia. Creo que tampoco es casual que suceda a esta edad. Es la novela más costosa para mí porque tengo que hacer abstracción de que esos personajes se parecen a quienes marcaron mi propia historia. Va a empezar en Budapest durante la Segunda Guerra mundial y se va a proyectar en el tiempo, desde aquel Budapest hasta la Buenos Aires actual. Va a ser como una suerte de saga dentro de una misma novela, en la que aparecen varias generaciones familiares”, le cuenta a “Río Negro”. –Tendrá varios puntos de identificación con el público lector entonces, pensando en los abuelos de diferentes orígenes... –Bueno, hay una frase que ya no se sabe si pertenecía a Borges o a Carlos Fuentes, que decía que en muchos casos los argentinos descendemos de los barcos. Ya estaban los pueblos originarios aquí... Y las sociedades más ricas son aquellas en las que mayor diversidad de pueblos hubo. Volvemos a lo que hablábamos al principio de la cultura. La cultura va adelante y todo lo demás viene detrás. Hasta que no se entienda eso es muy difícil avanzar.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora