Una página musical de la Patagonia
La obra de Georg Miciu, “Cantata Romanos VIII”, compuesta a lo largo de 40 años, fue presentada por el Cuarteto de Cuerdas de FCP junto al guitarrista Claudio Maldonado.
Gentileza
Con el lago Lácar asomando por las ventanas del salón Caleuche en Complejo Paihuen, el domingo se lanzó en San Martín de los Andes, el CD de la Cantata Romanos VIII, compuesta por Georg Miciu, con arreglos de Claudio Maldonado. La interpretación es del prestigioso Cuarteto de Cuerdas de la Fundación Cultural Patagonia, con sede en Roca, integrado por Elvira Faseeva, primer violín; Vitali Bujiashvili, segundo violín; Gela Gelashvili, viola y Juan Costanza, cello, con Claudio Maldonado como solista de guitarra. Abrió el encuentro Georg, quien agradeció al anfitrión Ricardo Taddeo por el espacio ofrecido para la presentación, a Jorge Bonzano y Emiliano Céliz por el estímulo para la realización de la obra y relató el origen de ella. Contó que en 1972 frente al glaciar Perito Moreno, con su caja de pinturas y una guitarra cerca, reflexionó sobre la Carta a los Romanos del apóstol San Pablo, que señala el deterioro de la Naturaleza, la declinación espiritual del hombre y propone en sus textos subsanarlos. “Hace dos mil años –subrayó Miciu– que está escrita la solución”. Allí, ante la imponencia del glaciar, comenzó a tararear lo que sería su mensaje musical, inspirado en el texto bíblico y buscando dar sentido a una mejor existencia humana, desde la perspectiva que reconozca en el hombre al permanente ser espiritual, más allá del ser físico. De esa manera empezó a gestar una obra que no abandonó en más de cuarenta años. Siempre concibiéndola como una apelación sobre el respeto a la Naturaleza y los valores espirituales del ser humano, a través de la música. Transitó la vida familiar, los viajes, la paternidad, las cuestiones cotidianas y una fructífera trayectoria como pintor por la que es conocido. Tiempo después de aquella instancia frente al glaciar y alentado por sus amigos, presentó en España un anticipo de lo que sería la obra. Hasta que hace unos años –en alianza de trabajo con Claudio Maldonado– retomó el trabajo en una versión de cámara, basada en ritmos folclóricos argentinos. Respecto del CD, todos los temas tienen arreglos, recomposición y adaptación para cuarteto de cuerdas del joven Maldonado. Es de Georg la música del Gato, Triunfo, Zamba, Chacarera, Tríptico, Baguala, Bailecito y Cueca. El Huayno es de Manuel Cuffoni; Cielos Nuevos y Litoraleña de Daniel Sedita, la Huella de Daniel Canelo y Georg, y el Tahir de Claudio Maldonado. La obra comenzó a grabarse en marzo de 2009 y concluyó en abril de 2013 en Estudio Noche Itinerante, Atelier y Colección Georg en San Martín de los Andes y fue masterizada en Buenos Aires. La cuidada producción gráfica del estuche contenedor fue diseñada por Guillermo Mendizábal con fotografías de Eliseo Miciu y Diego Ortiz Mujica. Allí Claudio dedica a sus padres y “a la Tribu” este trabajo y Miciu agradece a sus hijos el apoyo constante. Iniciada la presentación, los músicos evidenciaron una fuerza interpretativa que motivó aplausos entusiastas de los asistentes, gente asidua a estas manifestaciones artísticas y personas sin conocimientos musicales conmovidas por las melodías. Durante el intervalo, Ricardo Taddeo ponderó la tarea de formación que lleva adelante la Fundación Cultural Patagonia, donde varios de los integrantes del Cuarteto ejercen la docencia. En la segunda parte, Maldonado interpretó bellamente dos temas en solos de guitarra. Él y Miciu recordaron lazos con el eximio Eduardo Falú, quien conoció algunas obras del guitarrista y fue amigo del pintor, a quien visitó en San Martín de los Andes. Se trató de una evocación afectuosa hacia una personalidad clave de la música argentina de raigambre criolla. Como valor agregado a una reunión en la que confluyeron la música, las interpretaciones excelentes y un público atento a cada detalle, danzaron con el donaire que los identifica, María Laura y Rubén Cabrera del grupo “Albricias”. La dulzura del tail, más los ritmos del Gato, la Chacarera y el Bailecito generaron expresiones de aprobación perceptibles. Así llegó –en calidad de bis– la bonita Cueca. El compositor –melómano del folclore–, el arreglador –de formación académica sólida– junto con la calidad del Cuarteto, escribieron esa noche, dentro del lirismo musical de Patagonia, una página para celebrar.
Georg Miciu abrió el encuentro en el que se lucieron la agrupación de FCP y el guitarrista.
Ana María de Mena