Una planta al límite y nuevas promesas
Toncek Arko Agencia Bariloche
Hace años que la planta depuradora local trabaja al límite de su capacidad y demanda ser ampliada para permitir que se conecten miles de vecinos cuyos líquidos cloacales se vuelcan en pozos negros o a los desagües pluviales. La planta es operada por la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), que recauda asimismo la tasa que paga cada usuario conectado. Fernando Martín, coordinador de Saneamiento en la CEB, explicó que la actual planta tiene abonados a 22.000 usuarios, es decir aproximadamente unas 90.000 personas (según el censo 2010 Bariloche tenía 112.887 habitantes, aunque otros estudios los sitúan en 129.000). Recibe por día 25.000 metros cúbicos de líquidos, el máximo de su capacidad operativa. La afluencia turística genera efluentes mayores a los que permite procesar la planta, lo que implica que en ocasiones se vuelquen líquidos sin tratar en forma directa al lago. Esto ocurre en especial durante el verano, con picos de 28.000 metros cúbicos diarios. En Bariloche cada usuario genera alrededor de 1.000 litros de efluentes diarios que van a parar a la planta depuradora. La CEB cobra un monto fijo por residencias particulares y comercios y a los grandes usuarios, hoteles, hosterías, etcétera, les cobra en relación con el volumen de agua utilizada, que se obtiene de Edersa. En la zona oeste, el único hotel que tiene una planta depuradora propia es el Llao Llao. La red cloacal llega hasta la zona del kilómetro 10 y el caño maestro, que corre junto a la ruta, sufre periódicas roturas, con derrames hacia el lago. Esto motivó innumerables denuncias de parte de los vecinos y organizaciones ambientalistas y otras tantas promesas de los políticos, incumplidas. Martín explicó que en primer término está previsto construir un módulo para incorporar 10.000 nuevos usuarios (unas 40.000 personas), lo que permitirá solucionar las urgencias. Esta obra fue presupuestada oportunamente en 14 millones de pesos y su ejecución demandaría 12 meses. Los fondos provendrían de la provincia. El 3 de mayo, durante el aniversario de la ciudad, el gobernador Alberto Weretilneck aseguró que en 90 días se licitaría la ampliación de la planta depuradora y que el proceso se aceleró con la firma del decreto que permite a la provincia endeudarse en 65 millones de pesos para construir el segundo módulo. Los trabajos demandarían tres años y la nueva planta duplicará la capacidad operativa del sistema de Saneamiento, extendiendo el servicio a unos 180.000 habitantes. La obra, largamente demorada, sumó varios anuncios de licitación en los últimos cinco años.
San Carlos de Bariloche