Una salida política, vital



BAGDAD (AFP) – El atentado suicida contra el Parlamento iraquí demostró la capacidad de los insurgentes de atacar el poder político en pleno corazón, en un conflicto cuya solución pasa ante todo por la política, según analistas.

“Es una evolución muy peligrosa, no por la explosión en sí misma, sino debido a que se trata de un período y un lugar supuestamente seguros”, consideró Nabil Mohamed Yunis, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Bagdad.

Para Yunis, los ataques como el del jueves son típicos en un país donde el Gobierno carece de credibilidad, las fuerzas de seguridad están debilitadas por las dispares afiliaciones de sus miembros y una “ocupación” extranjera omnipresente. De acuerdo con el profesor de la Universidad de Bagdad, lo que pasa en Irak es “una consecuencia de las fallas o al menos de las dificultades del proceso político”.

“El problema es de carácter político y debe ser resuelto entre partidos políticos”, dijo.


Comentarios


Una salida política, vital