Vecinos de un barrio de Neuquén en pie de guerra contra una petrolera

Los residentes de Canal V llevaron el conflicto con la firma Halliburton a la Defensoría del Pueblo. Ruidos molestos y problemas de estacionamiento son las principales demandas. Los vecinos aseguran que el conflicto lleva más de diez años.



Estacionar, un dolor de cabeza.  La cantidad de vehículos particulares vinculados a la empresa petrolera genera problemas. (Foto: Florencia Salto)

Estacionar, un dolor de cabeza. La cantidad de vehículos particulares vinculados a la empresa petrolera genera problemas. (Foto: Florencia Salto)

Los vecinos de Canal V recurrieron a la Defensoría del Pueblo de Neuquén para que intervenga en el conflicto de convivencia que mantienen con una empresa de servicios petroleros, que quedó enclavada en el medio del barrio. Los ruidos molestos y el estacionamiento son las principales demandas de los residentes.

“Los petroleros dejan sus autos estacionados en cualquier lado y se van varios días al campo. No puede ingresar la máquina a arreglar las calles y a veces ni el recolector de basura termina de pasar porque no tiene cómo”, sostuvo una de las vecinas del sector.

Motores que suenan a la madrugada, estruendo de caños y maquinarias los sábados o domingos a cualquier hora son parte del malestar que afecta a los frentistas.

Con una planta de casi 800 empleados en la firma Halliburton, el estacionamiento de los vehículos particulares en los alrededores de la compañía es uno de los problemas.

Según indicaron los frentistas, la mayoría llega con un vehículo o camioneta y ya sea por la estrechez de las calles de los alrededores o por falta de consideración se generan serios problemas. En especial cuando “los mandan al campo por cuatro ó siete días, y los vehículos quedan donde están, muchas veces ocasionando problemas”, dijo el presidente de la comisión vecinal, Luis Sánchez.

El vecinalista explicó que acordaron algunas pautas de convivencia con la gerencia anterior de Halliburton (la firma que funciona hace décadas en el lugar) pero luego al cambiar el personal jerárquico, “volvieron atrás” con todos los avances. Las presentaciones en Comercio ó Medio Ambiente de la Municipalidad no lograron resultados.

Según explicó Carina Gorini, frentista y vocera, el barrio es para uso mixto-residencial. Con el crecimiento urbano y la mayor actividad petrolera “las calles resultan angostas para el constante tránsito pesado las 24 horas. Se enviaron notas el Municipio y terminamos en las puertas de la empresa para que no hagan tanto ruido en horas de descanso, pero ya se requiere que esta zona sólo sea de uso de viviendas”.

Según explicó, en los informes de la firma de 2016 para tramitar su certificado ambiental “figura una cantidad de personal que alcanzaba a las 796 personas; esa actividad se nota, las 24 horas con ruidos de caños, bombas y motores, además de los autos que estacionan en cualquier lado”.

La mujer detalló que hay expedientes con quejas de los vecinos que datan de 2008 y de 2016.

La convocatoria de la Defensoría del Pueblo tiene fecha para hoy y tiene como finalidad poder establecer una comunicación con la empresa y acordar nuevas pautas de convivencia.

La intervención del defensor buscará “intercambiar posiciones frente a la problemática denunciada y consensuar medidas de acción que atiendan el conflicto social que se presenta, posibilitando un espacio de resolución extrajudicial”, indicaron desde la comisión vecinal.

Los acuerdos de convivencia no se mantienen en el tiempo

“Tendríamos que tener un mecanismo para que los acuerdos a los que se llega con una gerencia sean respetados por el gerente que ingresa el año entrante. El problema es que las cosas mejoran durante un tiempo, pero después vuelven los ruidos molestos las 24 horas y los problemas en las calles con los autos de los petroleros en todos lados”, detalló el presidente de la comisión vecinal, Luis Sánchez.

Hubo casos de operarios que dejaron el vehículo en un portón y al regreso del campo, el auto tenía daños.

El vecinalista aclaró que hace poco asumieron en la sede barrial, pero los problemas de la petrolera con los frentistas son de larga data.

En el Deliberante existe una presentación para que cambie la nomenclatura del barrio y se designe a Canal V sólo como residencial.

Se evitarían agudizar los problemas con nuevas instalaciones semi industriales como garajes o tornerías que restarían el malestar de los frentistas que ya tienen problemas con la actividad de operarios en el lugar.

“Hay un problema de fondo que no se quiere ver: la ciudad creció y estos enclaves tienen un lugar donde no generan problemas, que es el Parque Industrial”; explicó Carina Gorini.


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