Verde oliva en Vaca Muerta
Dos muertes provocadas en contextos de represión a protestas sociales, la de Teresa Rodríguez el 12 de abril de 1997 en Plaza Huincul y la de Carlos Fuentealba en Arroyito el 4 del mismo mes diez años más tarde, son razones suficientes en esta provincia como para seguir de cerca la decisión del gobierno nacional de trasladar a la ciudad de Neuquén a un cuerpo de elite de 400 gendarmes para actuar en casos de delitos federales, pero también como fuerza de choque en conflictos sociales.
Si bien los crímenes mencionados fueron responsabilidad de intervenciones de la policía provincial, no hay que olvidar que en la convulsionada década del 90 las tropas de gendarmería fueron movilizadas en aviones Hércules hasta aquí en diferentes ocasiones para frenar importantes movilizaciones populares, como las puebladas de Cutral Co y Plaza Huincul en demanda de trabajo, en el invierno de 1996, o los cortes de los puentes carreteros entre Neuquén y Cipolletti, organizados por los maestros en el marco de un extenso conflicto por recortes salariales, en el otoño de 1997.
Alineado con el gobierno nacional en casi todos los órdenes, el gobernador Omar Gutiérrez no puso reparos frente a esta medida, como sí lo hizo con el protocolo antipiquete que impulsó, en el 2016, el Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich.
El gobierno provincial, a través del titular de la cartera de Seguridad Mariano Gaido, informó que los gendarmes llegan para reforzar los controles en los pasos fronterizos habilitados e ilegales y para combatir delitos como el narcotráfico.
El mensaje oficial que se transmitió diluye el potencial uso de fuerza de choque de Gendarmería en casos como los ya mencionados, o para enfrentar conflictos relacionados a reclamos mapuches o de los gremios de la construcción y petroleros en la zona caliente de Vaca Muerta, donde se concentran los principales intereses económicos de la provincia y del país.
Excepto el macrismo, además del MPN, nadie en la oposición compró la versión menos controvertida de este refuerzo de tropas que finalmente se instalarán en la ciudad de Neuquén donde gobierna la alianza Cambiemos con un intendente, Horacio Quiroga, que no habló del tema pero que se sabe tiene empatía con las fuerzas policiales y de seguridad.
La discusión se planteó en la Legislatura con diputados de la oposición que quieren que los funcionarios brinden explicaciones más extensas de una propuesta a la que inscriben en un plan nacional orientado a criminalizar la protesta social. Y alguno hasta manifestó interés en llevar el tema a la Justicia.
El debate se presenta, además, en un momento de memoria, sensible para el país: coincide con un nuevo aniversario del inicio de la última dictadura cívico-militar que en la provincia causó más 20 desapariciones forzadas de personas y dejó secuelas a unas cien víctimas de tormentos, una cifra que contabiliza sólo a las que pasaron por el centro clandestino La Escuelita.
No figura en el radar del gobernador el debate sobre la mayor presencia de Gendarmería en la provincia. Gutiérrez arranca la semana con una nueva visita a Estados Unidos y una agenda cargada de reuniones. Estará en Washington para entrevistarse con funcionarios de los departamentos de Estado y de Energía, y con representantes de organismos multilaterales de crédito. Luego hará escala en Houston y se reunirá con referentes de empresas petroleras para hablar de Vaca Muerta, en adelante custodiada de cerca por los gendarmes.
El barrido por los organismos de crédito no incluye gestiones para la colocación de nuevos bonos, los Tideneu II. Al menos eso es lo que manifestó el gobernador cuando anunció el viaje y dijo que estaba evaluando, junto con el gobierno nacional, la oportunidad para tomar nueva deuda.
La provincia tiene una política de endeudamiento que también va en sintonía con Nación, aunque es criticada hasta por un macrista como Quiroga.
La llegada de un cuerpo de elite de Gendarmería genera controversia en una provincia donde hay dos muertos en contextos de represión de protesta social.
El tema no figura en la agenda recargada del gobernador
Omar Gutiérrez que inicia la semana con una nueva gira por
Estados Unidos.
Datos
- La llegada de un cuerpo de elite de Gendarmería genera controversia en una provincia donde hay dos muertos en contextos de represión de protesta social.
- El tema no figura en la agenda recargada del gobernador
Omar Gutiérrez que inicia la semana con una nueva gira por - Estados Unidos.