Villa Mascardi: "Quieren tapar el problema por las elecciones", dijo Frutos

El propietario de La Cristalina aseguró que, en un llamado que recibió en enero, la gobernadora le confió que avanzarían con el desalojo. Ayer, Carreras prefirió no hacer declaraciones sobre el último incidente al que definió como "un hecho policial".

"El año pasado para esta misma fecha, la gobernadora dijo que el tema Mascardi era su principal tema de gestión, incluso por encima de la pandemia. Si así atiende su principal tema de gestión, no me quiero imaginar el resto". De esta forma, Diego Frutos, propietario de una vivienda en Villa Mascardi, se refirió a las declaraciones de Arabela Carreras tras el ataque denunciado el jueves último.

En un tono extremadamente cauto, la gobernadora dijo ayer en Bariloche que era "un hecho policial" y que había que aguardar la investigación de la fiscalía.

"La gobernadora me llamó por última vez el 10 de enero para decirme que cambiaba su teléfono. Le dije: 'Sepa que no voy a molestarla´. En esa comunicación, me dijo que estaban evaluando la táctica y la estrategia con el Coer para desalojo. Que ya había pasado un tiempo prudencial para desalojo pacífico", aseguró Frutos.

Cuando se le consultó por las recientes expresiones de Carreras sobre el episodio en Mascardi, consideró: "Se vienen las elecciones y quieren tapar el problema. Al igual que Magdalena Odarda, dicen que es un tema político. Claro que lo es. Y nada más oportuno, en tiempo de elecciones, para saber qué piensan hacer. Ahora, deben hacer sus declaraciones; no cuando ya fueron elegidos".

Respecto al episodio que vivió el jueves por la tarde, contó que entraba a su propiedad La Cristalina, a través de la casa de su vecino, cuando vio que la puerta del galpón había sido forzada una vez más.

"Fui hasta el galpón y al salir, recibo un puñetazo en la mejilla derecha desde atrás. Eran dos. Y el que me agredió tenía algo abrasivo en la mano. Me tumbó y caí al piso. Me patearon entre los dos y uno de ellos gritó algo a sus compañeros, como invitándolos a que se acercaran", dijo y mencionó que, mientras tanto le repetían "nazi", "racista" y que él había mandado a matar a "Rafita".

Contó que en un momento, logró "recomponerse y salió corriendo hacia arriba, sacándoles cierta ventaja". "Se ve que no sabían si esperar al resto o seguirme a mí. Empecé a subir por el fondo de mi casa. Es una trepada en 45% y tenía mucha nieve", relató.

Dijo que era "difícil caminar entre los troncos caídos y la nieve. Encima, todo el trayecto me acompañaron dos perros que ladraban, me daban vueltas y me delataban. Pero les saqué una distancia de 50 metros. No se de dónde saqué fuerza".

Estimó que corrió unos 500 metros hacia arriba, hasta un alambrado, y según el cálculo del Coer, recorrió otros 500 metros más hasta que resbaló en un cañadón. "Ya era de noche. Me quedó la cabeza afuera y el resto del cuerpo enterrado, enganchado entre las ramas. Habría un metro de nieve", mencionó.

Aseguró que la primera vez que alcanzó a frenar para descansar, aprovechó para enviar un audio al grupo de vecinos de WhatsApp, pidiendo ayuda. Pero aclaró que no tenía señal; por eso, el audio tardó más de una hora en llegar.

Dijo también que, en un momento, sintió "estruendos" y comenzó a ver luces de linternas de la policía. "Creo que siempre estuve consciente. Pero me sentía muy mareado por el golpe en la cara. Cuando vi a la policía, sentí la salvación", concluyó.


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