“Villa Traful: vericuetos burocráticos”

Redacción

Por Redacción

Es cierto que muchas veces las cosas no son como parecen. Y me refiero a la licitación abierta en Villa Traful, provincia del Neuquén, para la adjudicación y venta de terrenos con el loable propósito de que los pobladores originarios, esto es los nacidos, criados y trabajadores con familia en la villa, tuviéramos la oportunidad de iniciar algún emprendimiento con fines comerciales. En criollo, ayudar a la gente que con trabajo, sacrificio y tenacidad formamos lo que hoy es uno de los lugares más lindos de nuestro sur patagónico, para que acceda a la titularidad de tierras que por genética nos corresponden. Hasta aquí, todo bien, pero no siempre es oro todo lo que reluce. Y, como no podía ser de otra manera, los vericuetos burocráticos, manipulados por gente experta en trámites, desvirtuaron el fin prometido. Porque si se quiere hacer una licitación-ayuda-promoción-pueblo, se debe comenzar por parir un pliego licitatorio acorde con las posibilidades económicas del pueblo. Pues si las cláusulas son de difícil –por no decir imposible– cumplimiento, los pobladores originarios quedamos afuera. Y así sucedió. ¿Será porque los intereses particulares y compromisos políticos están por sobre los derechos de la gente? Y en el caso que nos ocupa, porque el emprendimiento era familiar (mi señora, madre de nuestra pequeña hija, ofreció el respaldo de su trabajo regular en la administración judicial, con un sueldo que cubría holgadamente el monto exigido) la aceptación inicial por parte de quienes “manejaban” el acto licitatorio se trocó en una rotunda negativa sin ofrecer fundamentos. No los había, de ahí la arbitrariedad que impidió dar una mano a la gente que continuó con el sacrificio y trabajo de los mayores y ahora está burlada por gente que sustancialmente persigue el “amiguismo” y los intereses personales. Pero… ¿y la Villa Traful y los primeros artífices de su lindura, pobladores sin nada, porque lo poco que tenían se lo fueron dando a la villa cuando apenas era un caserío? Una vez más vemos pasar de largo la oportunidad tras la estampida de los hacedores de la licitación. Para concluir, un dato que avala lo dicho: hace 18 años que estoy haciendo trámites por intermedio de la Comisión de Fomento para reclamar, siempre en mi carácter de poblador originario, una tierra en la villa. La negativa o el silencio son la respuesta. Pablo Andrés Lagos DNI 25.786.337 Villa Traful – Neuquén

Pablo Andrés Lagos DNI 25.786.337 Villa Traful – Neuquén


Es cierto que muchas veces las cosas no son como parecen. Y me refiero a la licitación abierta en Villa Traful, provincia del Neuquén, para la adjudicación y venta de terrenos con el loable propósito de que los pobladores originarios, esto es los nacidos, criados y trabajadores con familia en la villa, tuviéramos la oportunidad de iniciar algún emprendimiento con fines comerciales. En criollo, ayudar a la gente que con trabajo, sacrificio y tenacidad formamos lo que hoy es uno de los lugares más lindos de nuestro sur patagónico, para que acceda a la titularidad de tierras que por genética nos corresponden. Hasta aquí, todo bien, pero no siempre es oro todo lo que reluce. Y, como no podía ser de otra manera, los vericuetos burocráticos, manipulados por gente experta en trámites, desvirtuaron el fin prometido. Porque si se quiere hacer una licitación-ayuda-promoción-pueblo, se debe comenzar por parir un pliego licitatorio acorde con las posibilidades económicas del pueblo. Pues si las cláusulas son de difícil –por no decir imposible– cumplimiento, los pobladores originarios quedamos afuera. Y así sucedió. ¿Será porque los intereses particulares y compromisos políticos están por sobre los derechos de la gente? Y en el caso que nos ocupa, porque el emprendimiento era familiar (mi señora, madre de nuestra pequeña hija, ofreció el respaldo de su trabajo regular en la administración judicial, con un sueldo que cubría holgadamente el monto exigido) la aceptación inicial por parte de quienes “manejaban” el acto licitatorio se trocó en una rotunda negativa sin ofrecer fundamentos. No los había, de ahí la arbitrariedad que impidió dar una mano a la gente que continuó con el sacrificio y trabajo de los mayores y ahora está burlada por gente que sustancialmente persigue el “amiguismo” y los intereses personales. Pero... ¿y la Villa Traful y los primeros artífices de su lindura, pobladores sin nada, porque lo poco que tenían se lo fueron dando a la villa cuando apenas era un caserío? Una vez más vemos pasar de largo la oportunidad tras la estampida de los hacedores de la licitación. Para concluir, un dato que avala lo dicho: hace 18 años que estoy haciendo trámites por intermedio de la Comisión de Fomento para reclamar, siempre en mi carácter de poblador originario, una tierra en la villa. La negativa o el silencio son la respuesta. Pablo Andrés Lagos DNI 25.786.337 Villa Traful - Neuquén

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