Weretilneck negocia; Carreras descansa



Juntos Somos Río Negro estrenó esta semana su nuevo perfil de partido provincial. Alberto Weretilneck está cómodo como líder de una fuerza distrital sin anclaje nacional, después de todo casi toda su trayectoria política fue un camino zigzagueante aferrado a sellos con referentes en Buenos Aires.

Junto al neuquino Omar Gutiérrez, se sentó con los gobernadores peronistas para pedir que se compense con aportes del Tesoro Nacional (ATN) la pérdida de fondos coparticipables.

“El que perdió la elección es Macri, nosotros ya ganamos en la provincia”, se razona en el entorno de Weretilneck.

La presencia del gobernador al lado de sus pares peronistas no precipita la definición electoral, pero sí le permite estrenar su nueva condición de líder de una fuerza distrital.

Las medidas que tomó el gobierno nacional esta semana en favor de la clase media, luego del tremendo escarmiento que dos de cada tres argentinos le dieron a su política económica en las urnas, afectan directamente los ingresos provinciales.

La reducción del IVA y alivio en Ganancias y en el Monotributo son medidas que, como se trata de impuestos que se coparticipan a las provincias, tienen un impacto en Río Negro de casi 600 millones de pesos.

El congelamiento del precio de los combustibles supone un efecto similar en el valor del petróleo crudo, que como está dolarizado, sin el freno presidencial, debería crecer de la mano de la devaluación. Río Negro recibe entre el 12% y el 15% de regalías; no es lo mismo un barril de 60 dólares antes del lunes pasado que después.

Pero además tiene parte de su gasto dolarizado porque la emisión de bonos del Plan Castello obliga a desembolsar 11.650.000 dólares cada seis meses. La semana pasada eran 548 millones de pesos y hoy 665 millones.

Según un estudio de Economía y Regiones que circuló entre los gobernadores peronistas, el impacto de la devaluación en la deuda de Río Negro es de 6.500 millones de pesos.

De todos modos, la relación entre la deuda total de la provincia y sus ingresos, que era del 37% antes del lunes es ahora de 46%, una proporción que el gobernador cree que es manejable.

“¿Por qué tenemos que financiar nosotros, las provincias petroleras, al resto del país?”, protestó esta semana la gobernadora electa, cuando conoció las medidas del presidente Macri. No fue el disgusto lo que hizo que tropezara con un desnivel sin señalizar en la plataforma del aeropuerto de Viedma. Ahora Arabela Carreras debe guardar reposo dos semanas para que una costilla fisurada cure correctamente. Le tienen prohibidos los actos políticos, justo en la recta final de las campañas municipales de Choele Choel y Bariloche.

No podrá participar ni siquiera de recorridas, pero desde su casa, en Bariloche, grabará spots de campaña junto a Gustavo Gennuso y Diego Ramello.

La mandataria electa se tropezó en Viedma justo cuando el dólar se iba a las nubes y, aunque es simbólicamente llamativo, no fue la realidad lo que la hizo caer sino un desnivel.

El petróleo no es el único combustible dolarizado. El precio del gas que cobran las petroleras (en el punto de inyección a los gasoductos troncales) también se expresa en dólares y así se traslada a la tarifa.

El 5% de la electricidad que demanda el mercado argentino proviene de fuentes renovables (eólica, solar, biomasa y pequeñas hidroeléctricas) que se promocionaron con facilidad porque los contratos de venta están expresados en moneda estadounidense: las remuneraciones van desde 37 a 177 dólares por megavatio hora (MWh). El mes pasado, el valor promedio del mercado mayorista argentino fue de 58 dólares (3.318 pesos) por MWh.

El impacto de estos aumentos en las facturas de electricidad es cada vez más alto. De todos modos, en el caso de Edersa, la tarifa sigue estando entre las más bajas del país porque el gobierno se resiste a concederle un incremento. En cambio, en Bariloche la CEB le aplica un recargo del 45% a todas las facturas en un talón B. ¿Absorberá ahora con ese sobrecosto el gasto de sostener la usina térmica de la ex-SoEnergy para evitar que la única línea de alimentación falle por una sobrecarga? La empresa, que ahora se llama Termo Córdoba, tenía un contrato también en dólares y, aunque se muestra negociadora, dejó de hacerle mantenimiento a la planta para poder presionar con su salida de servicio.


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