Zaffaroni asumió en la Corte con la intención de concretar cambios
Planteó que se debe crear un tribunal especial para controlar la constitucionalidad.
El penalista y criminólogo Eugenio Raúl Zaffaroni juróayer como ministro de la Corte Suprema de Justicia y propuso una nueva enmienda de la Carta Magna que delegue en un tribunal especial el control de constitucionalidad de las leyes. Con la incorporación de Zaffaroni a la Corte, el Gobierno de Néstor Kirchner cumplióuno de sus principales objetivos, ya que a sólo diez días de haber iniciado su mandato el presidente saliópúblicamente a reclamar la renovación del máximo tribunal. Los cambios en la Corte se enmarcan en una ofensiva que lanzo la gestión Kirchner contra la “mayoría automática”, que incluye a los jueces cercanos al ex presidente Carlos Menem. Zaffaroni fue elegido por Kirchner para integrar la Corte Suprema y el Senado aprobósu pliego el pasado 16 de octubre, tras la puesta en marcha de un mecanismo de control sobre los antecedentes del candidato, propuesto por el propio jefe de Estado. El presidente de la Corte, Carlos Fayt, tomójuramento a Zaffaroni -de 63 años de edad- en una ceremonia que se inicióa las 11 en el Salón de Actos del supremo tribunal, en el cuarto piso del Palacio de Justicia. “¿Juráis por Dios, nuestro Señor, y por la Patria, administrar justicia bien y legalmente, en conformidad a lo que prescribe la Constitución Nacional?”, preguntóFayt al nuevo juez, que fue ovacionado por más de 300 invitados al acto al pronunciar la frase de rigor: “Sí, juro”. En la primera conferencia de prensa que ofreciótras estrenar el traje de ministro supremo, Zaffaroni dijo que “hay que reordenar la Corte los más rápidamente posible y ponernos a trabajar”. Y recordóque en la Corte “se han producido dos vacantes por renuncia” mientras el Congreso tramita el juicio político a los jueces Eduardo Moliné O’Connor y Adolfo Vázquez, integrantes del máximo tribunal nacional. Por eso “hay una situación crítica que hay que tratar de remontar”, razonó. Zaffaroni ocupa la vacante que dejóen junio pasado el ahora ex juez Julio Nazareno, que renuncióa la magistratura. El ministro Guillermo López, en tanto, dimitióa partir del próximo primero de diciembre y Moliné ha sido suspendido por el Senado. Ahorristas que litigan contra el Estado por la pesificación compulsiva de depósitos en dólares realizaron una ruidosa protesta en el Palacio de Justicia mientras se desarrollaba la ceremonia en la que Zaffaroni fue ungido juez de la Corte. Es que el máximo tribunal aún tiene pendiente una resolución en la que declararía la inconstitucionalidad de la pesificación. Zaffaroni se refirióa las demandas de los ahorristas como uno de los temas de urgente resolución, junto con la sentencia pendiente que aún tiene la Corte respecto de la validez de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que exculparon sin previo juicio a los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos en la última dictadura. Unos 200 ahorristas liderados por el actor Nito Artaza protestaron ayer frente a los tribunales, a sólo 20 metros de la sala de audiencias de la planta baja del Palacio de Justicia donde Zaffaroni brindósu primera conferencia de prensa. Zaffaroni propuso una vez más la creación de un Tribunal Constitucional “tipo europeo, que tenga un control centralizado y permita hacer caer la vigencia de una ley” que considere contraria a la Carta Magna. El control de constitucionalidad de las leyes y de las medidas de Gobierno impugnadas ante la Justicia constituye, en el actual esquema, la principal tarea de la Corte, integrada por nueve jueces desde la ampliación del cuerpo que motorizóen los ‘90 el ex presidente Carlos Menem. Ayer Zaffaroni dijo que el vigente sistema “no es el mejor”. Fayt y los jueces de la Corte Juan Maqueda -que asumióel 30 de diciembre pasado, de la mano del entonces presidente Eduardo Duhalde-, y Antonio Boggiano estuvieron presentes en el acto de asunción, al que concurrieron también el viceministro de Justicia, Abel Fleitas Ortiz de Rozas, representantes de la comunidad judía y de las Fuerzas Armadas y funcionarios de la Justicia de todo el país. (DyN/Télam)
Una acuarela variopinta enmarcóayer la asunción de Eugenio Zaffaroni como nuevo ministro de la Corte Suprema, en un escenario diametralmente distinto al de la anterior incorporación al tribunal, la del ministro Juan Carlos Maqueda. Unas 300 personas -entre ellas el abogado Miguel Angel Pierri, quien estuvo preso en relación con la causa por presunta paidofilia del cura Julio César Grassi- aplaudieron durante dos minutos el ingreso de Zaffaroni al salón de actos de la Corte, en el cuarto piso de Tribunales. El presidente de la Corte Suprema, Carlos Fayt, debiósalirse del protocolo estricto para justificar indirectamente que sólo dos de sus colegas, el propio Maqueda y Antonio Boggiano, estaban presentes en la jura. Fayt se había atajado el jueves explicando que habría ausencias, pero llamóa no ver en esas ausencias retaceos de apoyo al nuevo ministro. Hoy, antes de la jura formal, Fayt aclaróa todo el auditorio que la bienvenida formal ya se la habían dado todos los ministros el lunes pasado, y que lo que estaba pasando en ese momento era poco más que un formalismo. Sólo un funcionario de alto nivel del Poder Ejecutivo estuvo presente: el viceministro de Justicia, Abel Fleitas Ortiz de Rosas. Entre los invitados y el público, había representantes de la comunidad judía;la abogada de la DAIA, Marta Nercellas, las tres Fuerzas Armadas, poderes judiciales de interior del país y de la provincia de Buenos Aires y muchos, muchísimos cholulos que, a los codazos, pugnaban por llegar lo más cerca posible del nuevo juez. Llamóla atención que en los butacones en los que habitualmente se sientan los ministros estuvieran dos funcionarios judiciales como “completando” la escena: el procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, y el jefe de los defensores oficiales, Juan Carlos Romero. Sobre Becerra se escuchómuy cerca de los funcionarios políticos que asistieron a la ceremonia que la de ayer fue la última jura de un ministro de la Corte a la que asistió, ya que renunciaría próximamente. Sobre Romero, en cambio, pronostican que habrá una ofensiva proveniente del propio riñón de la Defensoría, e incluso mencionan que existe una suerte de cuestionamiento público de los defensores oficiales de la Capital Federal vinculada con el encarcelado cura Von Wernich.
El juez de la Corte Suprema Antonio Boggiano ya tiene redactado su voto en contra de la dolarización de los depósitos bancarios que ya fueron pesificados, en el cual propone “rechazar con toda urgencia los amparos pendientes de resolución” en torno a esa cuestión, según trascendióayer. Según se señalóayer en el diario Ambito Financiero, el texto que Boggiano envióa sus pares de la Corte dice, entre otros párrafos, que “es necesario desestimar los amparos para no agravar la injusticia enorme que se ha producido y podría seguir produciéndose al haberse reconocido y pagado a los acreedores de depósitos bancarios la totalidad de sus créditos en dólares”. “Pero se ha ofrecido a los acreedores externos sólo el 20 por ciento de sus créditos. Basta con ello para rechazar con toda urgencia los amparos pendientes de resolución ante esta Corte”, se señala en el texto propuesto por el magistrado, según lo indicado por Ambito Financiero. En consecuencia, Boggiano propone al resto de los ministros de la Corte invalidar todos los amparos que fueron presentados por los ahorristas que iniciaron recursos para recuperar sus colocaciones bancarias en moneda original. El juez destacóen su escrito que el Estado lanzóuna serie de medidas, como la emisión de bonos en dólares, que permitióa los ahorristas que así lo quisieran abandonar el “corralón” financiero. El magistrado de la Corte defiende la pesificación ya que entiende que ese mecanismo representa la igualdad de los acreedores en sus derechos frente a un Estado que entróen cesación de pagos.
El flamante ministro de la Corte Suprema, Eugenio Raúl Zaffaroni, reconocióayer que el tribunal “atraviesa una situación difícil, problemática, crítica” que es necesario “remontar”. “Hay que reordenar la Corte los más rápidamente posible y ponernos a trabajar”, opinó, y avanzóen fijar prioridades: las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y la situación de los ahorristas que reclaman por su dinero aún atrapado en el sistema financiero. En ese sentido, eludiópronunciarse sobre la constitucionalidad o no de las leyes de impunidad, pero prometióque no adoptará ninguna decisión sobre la cuestión de los ahorrista “sin escuchar previamente a todas las partes interesadas”. “En el tema de los ahorristas, no hemos hecho este desastre… no pienso firman nada a este respecto sin oir antes a todas las partes interesadas”, insistió. En la primera conferencia de prensa que ofreciócomo ministro, Zaffaroni rechazóla posibilidad de presidir la Corte Suprema, que renovará sus autoridades en las próximas dos semanas. Consultado sobre su designación a propuesta del presidente Néstor Kirchner, Zaffaroni negósentirse presionado y, en cambio, replicóque la designación de un juez de la Corte “siempre genera susceptibilidades”. Pero en ese sentido recordóque “los 108 ministros” anteriores que fueron nombrados en la Corte surgieron de propuestas del Poder Ejecutivo “porque ese es el único modo que contempla la Constitución Nacional”. En ese contexto, volvióa pronunciarse en favor de una reforma de la ley fundamental, porque el actual “sistema de control de constitucionalidad no es el mejor”. Aunque huidizo para opinar sobre el pasado («no sé si existióo no la mayoría automática»), Zaffaroni pronosticótiempos de cambios porque «al cambiar la composición de la Corte se cambian los criterios con los cuales se decide». No obstante, se pronunciópor mantener en nueve el número de ministros de la Corte: «se ha estado jugando con el número de jueces… tenemos nueve, sigamos con nueve. No hagamos especulaciones, mantengamos el número de nueve, no querramos llegar a 11 o bajarlo».
El penalista y criminólogo Eugenio Raúl Zaffaroni juróayer como ministro de la Corte Suprema de Justicia y propuso una nueva enmienda de la Carta Magna que delegue en un tribunal especial el control de constitucionalidad de las leyes. Con la incorporación de Zaffaroni a la Corte, el Gobierno de Néstor Kirchner cumplióuno de sus principales objetivos, ya que a sólo diez días de haber iniciado su mandato el presidente saliópúblicamente a reclamar la renovación del máximo tribunal. Los cambios en la Corte se enmarcan en una ofensiva que lanzo la gestión Kirchner contra la “mayoría automática”, que incluye a los jueces cercanos al ex presidente Carlos Menem. Zaffaroni fue elegido por Kirchner para integrar la Corte Suprema y el Senado aprobósu pliego el pasado 16 de octubre, tras la puesta en marcha de un mecanismo de control sobre los antecedentes del candidato, propuesto por el propio jefe de Estado. El presidente de la Corte, Carlos Fayt, tomójuramento a Zaffaroni -de 63 años de edad- en una ceremonia que se inicióa las 11 en el Salón de Actos del supremo tribunal, en el cuarto piso del Palacio de Justicia. “¿Juráis por Dios, nuestro Señor, y por la Patria, administrar justicia bien y legalmente, en conformidad a lo que prescribe la Constitución Nacional?”, preguntóFayt al nuevo juez, que fue ovacionado por más de 300 invitados al acto al pronunciar la frase de rigor: “Sí, juro”. En la primera conferencia de prensa que ofreciótras estrenar el traje de ministro supremo, Zaffaroni dijo que “hay que reordenar la Corte los más rápidamente posible y ponernos a trabajar”. Y recordóque en la Corte “se han producido dos vacantes por renuncia” mientras el Congreso tramita el juicio político a los jueces Eduardo Moliné O’Connor y Adolfo Vázquez, integrantes del máximo tribunal nacional. Por eso “hay una situación crítica que hay que tratar de remontar”, razonó. Zaffaroni ocupa la vacante que dejóen junio pasado el ahora ex juez Julio Nazareno, que renuncióa la magistratura. El ministro Guillermo López, en tanto, dimitióa partir del próximo primero de diciembre y Moliné ha sido suspendido por el Senado. Ahorristas que litigan contra el Estado por la pesificación compulsiva de depósitos en dólares realizaron una ruidosa protesta en el Palacio de Justicia mientras se desarrollaba la ceremonia en la que Zaffaroni fue ungido juez de la Corte. Es que el máximo tribunal aún tiene pendiente una resolución en la que declararía la inconstitucionalidad de la pesificación. Zaffaroni se refirióa las demandas de los ahorristas como uno de los temas de urgente resolución, junto con la sentencia pendiente que aún tiene la Corte respecto de la validez de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que exculparon sin previo juicio a los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos en la última dictadura. Unos 200 ahorristas liderados por el actor Nito Artaza protestaron ayer frente a los tribunales, a sólo 20 metros de la sala de audiencias de la planta baja del Palacio de Justicia donde Zaffaroni brindósu primera conferencia de prensa. Zaffaroni propuso una vez más la creación de un Tribunal Constitucional “tipo europeo, que tenga un control centralizado y permita hacer caer la vigencia de una ley” que considere contraria a la Carta Magna. El control de constitucionalidad de las leyes y de las medidas de Gobierno impugnadas ante la Justicia constituye, en el actual esquema, la principal tarea de la Corte, integrada por nueve jueces desde la ampliación del cuerpo que motorizóen los ‘90 el ex presidente Carlos Menem. Ayer Zaffaroni dijo que el vigente sistema “no es el mejor”. Fayt y los jueces de la Corte Juan Maqueda -que asumióel 30 de diciembre pasado, de la mano del entonces presidente Eduardo Duhalde-, y Antonio Boggiano estuvieron presentes en el acto de asunción, al que concurrieron también el viceministro de Justicia, Abel Fleitas Ortiz de Rozas, representantes de la comunidad judía y de las Fuerzas Armadas y funcionarios de la Justicia de todo el país. (DyN/Télam)
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