Universidad y sociedad: ¿qué preocupa a Fernández Oro?
En el marco de un programa de trabajo social, se instrumentó una encuesta de opinión pública entre el 31 de mayo y 1 de junio, en un formato novedoso que busca articular entre gobiernos locales y su comunidad a partir de la pesquisa sobre la satisfacción ciudadana.

Es conocida cierta falta de tradición en las Universidades Nacionales para vincularse con el medio en el que se insertan. Así, áreas como la extensión o la transferencia han sido muchas veces vistas como hermanas menores de otros puntales de la labor académica, como la investigación o la docencia. Sin embargo, no han sido menores los esfuerzos en las últimas décadas para cerrar la brecha entre universidad y sociedad y hacerlos lazos más orgánicos. Y ha sido posible cristalizar la sinergia en el vínculo con distintos actores tanto de la sociedad civil como de otras agencias estatales.
La Universidad Nacional de Río Negro ha demostrado en su corta existencia una clara voluntad por generar líneas de intervención en el territorio, en una provincia compleja como es Río Negro. Espacio subnacional caracterizado por demandas en la esfera pública que se han modificado de manera explosiva por el exponencial crecimiento de sus principales núcleos urbanos. Uno de los indicadores de dicha intención institucional son los “programas de trabajo social”, integrados a los planes de estudio de todas las licenciaturas de la universidad.
Asimismo, la localización Cipolletti y algunas de las carreras que allí se dictan, la licenciatura en Criminología-Ciencias Forenses y la licenciatura en Seguridad Ciudadana, en un contexto de instalación en la agenda regional de las cuestiones sobre la seguridad, intentó consolidarse como caja de resonancia de preocupaciones cotidianas.
Así, desde el 2013, se realiza la “Encuesta de victimización y percepción de la seguridad” a partir de la inquietud del Consejo de Seguridad de Cipolletti, (conformado mayormente por organizaciones intermedias).
Y este año, en el marco de un programa de trabajo social, se instrumentó una encuesta de opinión pública en Fernández Oro entre el 31 de mayo y 1 de junio, en un formato novedoso que busca articular entre gobiernos locales y su comunidad a partir de la pesquisa sobre la satisfacción ciudadana.
Las preguntas fueron adaptadas para Fernández Oro -en función del contexto de la ciudad- y calibradas con formularios de otros sondeos que se realizan en América Latina, como el Barómetro de las Américas de la Universidad de Vanderbilt o las encuestas de la Universidad de San Andrés. Se realizaron 402 encuestas en toda la localidad, incluyendo barrios más periféricos como barrio ex Isla 10, Costa Linda, Unión y Calle Ciega.
Se realizó un muestreo Aleatorio Estratificado y se utilizó como marco muestral el padrón electoral de las últimas elecciones a gobernador en Río Negro con confianza del 95% y un error estimado del 5%. El operativo de campo se realizó con d coordinadores, 6 supervisores, 2 asesores y 20 estudiantes avanzados de las carreras.

El objetivo fue conocer las opiniones sobre diversos temas relacionados con la percepción de la ciudadanía sobre la situación de la localidad en cuanto a la seguridad ciudadana.
Las dimensiones que abarcó el trabajo se conformaron desde una mirada amplia sobre la temática que incorpora problemáticas relevantes que exceden la mera cuestión de la inseguridad a secas. Así, por ejemplo, el desempeño de la gestión municipal fue eje de opinión en los ciudadanos, como también medios de comunicación más utilizados, la calidad de las escuelas públicas, la salud pública, la política, la economía regional, la actividad petrolera y la opinión sobre la despenalización del aborto.
En una primera síntesis de los resultados de esta experiencia, podemos mencionar que en los habitantes de Fernández Oro la principal preocupación es la inseguridad, entendida como miedo al delito, con un 37,3% de personas que eligió esa opción, frente a otras como la infraestructura o la situación económica.
El desempeño de la gestión municipal fue eje de opinión en los ciudadanos, como también medios de comunicación, la calidad de las escuelas y la salud pública, la política, la economía regional, la actividad petrolera y la despenalización del aborto.
Esa primera conclusión gana en profundidad explicativa cuando vemos que casi el 50% se siente inseguro cuando habla de la ciudad, pero cuando opina sobre su barrio se enfoca en aspectos más tangibles como los caminos en mal estado, problemas por lluvia y falta de mantenimiento en descampados y/o terrenos baldíos. Es notorio destacar cómo la ciudadanía valora el servicio de recolección de residuos.
Las formas de comunicación vecinal elegidas más utilizadas fueron las redes sociales, seguida por la televisión, las charlas con conocidos y vecinos y la radio. Sin embargo, a pesar que las redes sociales fue la opción más elegida por los ciudadanos; un 60% confía poco en la información que circula en las mismas.
En cuanto a la calidad de las escuelas públicas el 54% de los encuestados respondió estar satisfechos, en salud pública un 53% y en cuanto al grado de satisfacción con la gestión municipal un 52,6%. Respecto de la política, un 43,8 % se manifestó interesado con la participación en la vida pública de su comunidad.
Otro aspecto notable refiere a algo muy en boga en los estudios de opinión, respecto de las profundas asimetrías entre grupos de edades que se manifiestan. Algo que fue estudiado en procesos globales muy importantes como el Brexit o la elección de Donald Trump parece reproducirse en la escala local: los jóvenes manifiestan una inclinación por una agenda progresista y la participación en la política que disminuye de forma muy marcada en los ciudadanos de mayor edad.
Allí reina la desconfianza con la gestión política y una manifiesta lejanía con los grandes temas de la agenda reformista, como el rechazo a lo no punibilidad de la interrupción del embarazo. Acaso sea tarea de las agencias del Estado, tanto ejecutivas como académicas, volver tentadora la participación. Bien vale el esfuerzo en esa dirección.
En el marco de un programa de trabajo social, se instrumentó una encuesta de opinión pública entre el 31 de mayo y 1 de junio, en un formato novedoso que busca articular entre gobiernos locales y su comunidad a partir de la pesquisa sobre la satisfacción ciudadana.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar