Volvió el catamarán en Viedma, para disfrutar el río Negro desde adentro

Realiza un bello paseo de 16 kilómetros que dura una hora y media. La nave fue puesta a punto hace poco y revaloriza el perfil turístico de la comarca.

Todos arriba. Por ahora los paseos se realizan los fines de semana.

Ninguna visita a Viedma o Patagones estaría completa este verano si el turista retorna a su lugar de origen sin mirar un pequeño paraíso desde el Catamarán Currú Leuvú II. La nave fue puesta a punto y ofrece viajes por el río Negro, entre los puentes Ferrocarretero y Villarino.

Costo

$ 500
el precio del boleto por persona, para el viaje por el río que dura una hora y media

El bello paseo de 16 kilómetros otorga una opción de viaje, por ahora solo durante los fines de semana. Dura 90 minutos y puede transportar a unas 150 personas.

Si algún privado quiere hacer una fiesta, puede contratarlo.

Quienes conocen a fondo el curso de agua, recomiendan a los visitantes que suban a la nave con sus cámaras para registrar todo lo que ofrece el paisaje.

El casco histórico de Patagones, los sauces de la margen sur, los cisnes de cuello negro y quizás algunos lobos marinos y toninas, suelen ser las figuras salientes para atrapar durante el recorrido fotográfico. Así, los viajeros pueden registrar desde la terraza todo lo que los atrape, ya sea río arriba o en leve pendiente hacia la desembocadura.

En su interior, el Currú Leuvú II cuenta con propuestas adicionales como espectáculos artísticos y gastronómicos.

No importa si el visitante se encuentre en la margen norte o sur del río, ya que amarra en los dos muelles; y si alguien quedó del sector opuesto, es trasladado en lancha por el servicio regular sin costo, por lo tanto se beneficia con una doble excursión.

Si bien la nave fue construida en 1975, la municipalidad de Viedma la dejó a nuevo al invertir dos millones de pesos en su reciclado. La decisión de recuperarla partió del equipo que condujo hasta su fallecimiento el intendente José Luis Foulkes.

Fue presentada días atrás con reparaciones y mejoras para volver con sus recorridos por el curso inferior. Lleva oficialmente el número II ya que antes la gobernación destinaba para paseos una embarcación menor y para grupos muy reducidos.

Luego fueron superadas las trabas que mantuvieron paralizada la embarcación por problemas burocráticos con Prefectura Naval. Por ese motivo permaneció amarrada al muelle de Viedma, bajo riesgo del vandalismo.

La comuna capitalina decidió que el Club Náutico La Ribera -mediante un convenio por 30 pasajes- opere las salidas, en tanto que el costo de explotación queda a cargo de la entidad deportiva.

El capitán Miguel Toledo, los marineros y el equipo de navegación que integra Martín Erica ofrecen un servicio al estilo de las viejas épocas. Se esmeran por atender con gusto a los visitantes.

“Trabajamos con mucho esfuerzo, somos una entidad sin fines de lucro, tuvimos algunos inconvenientes técnicos pero ya los subsanamos, y con 40 o 50 personas arriba estaríamos cubriendo bien los costos”, destacó Erica.


Todos arriba. Por ahora los paseos se realizan los fines de semana.

Ninguna visita a Viedma o Patagones estaría completa este verano si el turista retorna a su lugar de origen sin mirar un pequeño paraíso desde el Catamarán Currú Leuvú II. La nave fue puesta a punto y ofrece viajes por el río Negro, entre los puentes Ferrocarretero y Villarino.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora