No llegó la ambulancia y tres policías fueron parteros

Una mujer tuvo un hijo de más de tres kilos en su domicilio, con la atención de tres policías de Roca. Habían llamado a la ambulancia, pero les informaron que no estaba disponible.

Redacción

Por Redacción

ROCA (AR).- La ausencia de la ambulancia del hospital hizo que tres policías roquenses se convirtieran ayer en parteros. Los uniformados tuvieron que cortarle el cordón umbilical a una criatura en barrio Nuevo de Roca, después de que su madre lo pariera por sus propios medios.

Todo comenzó a las 7.15 de ayer. En la vivienda de los Acuña, ubicada en la esquina de Saavedra y Halcón, Mónica Ester Oviedo comenzó a sentir dolores, dándose cuenta que su segundo hijo estaba por nacer.

Su marido Eduardo salió corriendo hacia lo de un vecino que tiene auto para pedirle que lo ayude a trasladarla hacia el hospital. Sin embargo, al advertir que ya había roto bolsa, el vecino recomendó no moverla y llamar a la ambulancia por intermedio del Destacamento de policía 162 del barrio norteño roquense.

El agente Méndez avisó a la comisaría 21 que, a través del patrullero que se encontraba recorriendo las calles de la jurisdicción, puso en conocimiento al hospital «Francisco López Lima».Aún así, todo el esfuerzo para agilizar la cadena pareció vano. Según indicaron fuentes policiales, desde el hospital se informó que la ambulancia no iría a atender a la mujer porque no estaba disponible.

No había tiempo para reclamos. Las quejas por la falta de respuestas serían para otra ocasión y de inmediato, los policías abordo del patrullero decidieron ir para la casa de los Acuña y atender ellos mismos a la mujer.

Pero al llegar a la vivienda se encontraron con el bebé en los brazos de la mujer, que lo había parido por sus propios medios. Sólo faltaba que cortaran el cordón umbilical, algo que produjo cierto temor en un principio pero que terminaron haciendo luego de esterilizar una tijera.

Lo que siguió a eso fue todo más tranquilo. Mónica fue trasladada al hospital. Según los profesionales que la atendieron, su estado de salud era perfecto al igual que el de Sergio Oscar, el bebé de 3,100 kilos.

Durante la mañana de ayer, el hecho fue el principal tema de conversación en los pasillos de la comisaría 21. Todos hablaban de las experiencia vivida por sus compañeros y los memoriosos recordaban los hechos similares que se produjeron en la zona.

Uno de ellos comentó que «no son pocas las veces que nos llaman a nosotros porque una mujer está por dar a luz y tenemos que trasladarla en un patrullero al hospital».

«Optamos por eso, porque si esperamos que llegue la ambulancia, hoy habría muchos policías parteros», agregó.

Más tarde, en el mismo hospital un profesional admitió que tienen que «pelear» con los encargados del servicio cada vez que hay un accidente porque no se ponen de acuerdo para decidir quién tiene que salir.

Sin dudas que la tardanza de las ambulancias es uno más entre los inconvenientes que presenta el sistema de salud pública. Afortunadamente todo salió bien y no hubo que soportar más que el nerviosismo lógico de los agentes ante su rol de parteros.

Sin embargo, hay que pensar en lo que ocurriría si alguien comete un error y produce un daño irreparable, sólo por querer ayudar ante la ausencia de los que deben brindar atención en los casos de urgencias.

«Estaban nerviosos»

Cerca del mediodía, Mónica Oviedo no le sacaba los ojos de encima a Sergio Oscar, el bebé que había dado a luz hacía apenas unas horas.

Con sus 22 años, jamás pensó que sería protagonista de una experiencia como la de ayer. En una habitación del «López Lima» relató lo vivido en la mañana de ayer en su casa del barrio Nuevo.

«Hacía mucho frío. Eso es lo que más recuerdo. Como reventé la bolsa, el vecino que nos ayudó nos dijo que lo mejor era que me viniera a buscar una ambulancia», fueron las palabras de la joven, que no entendía porqué le sacaban fotos a su hijo.

Cuando le explicaron que había sido por la intervención de los policías en el parto, sólo esbozó una sonrisa, casi como si le estuvieran hablando de un hecho ya conocido en su barrio. Luego recordó que el vecino que los ayudó, René Seledón, fue quien motivó a los agentes a intervenir en el nacimiento. «Los policías tenían miedo, no se animaban a cortar el cordón, pero lo hicieron cuando mi vecino los apuró para que se decidieran».


ROCA (AR).- La ausencia de la ambulancia del hospital hizo que tres policías roquenses se convirtieran ayer en parteros. Los uniformados tuvieron que cortarle el cordón umbilical a una criatura en barrio Nuevo de Roca, después de que su madre lo pariera por sus propios medios.

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