El rol del gobierno y la diputación

Por Adrian Pecollo

PANORAMA POLÍTICO DE RÍO NEGRO


JSRN en campaña. La gobernadora busca que su gobierno tenga un rol activo, y Weretilneck planea un paso propio. Ambos sí coinciden que no pueden existir perturbaciones.


El oficialismo resolvió sus candidatos y pasa a modo electoral. Esa mutación comprende también al gobierno provincial, ingresando en la habitual confusión del uso del Estado en beneficio de los intereses partidarios.


La mandataria Arabela Carreras planea que su gestión se integre en la campaña de JSRN, según se lo anticipó a sus legisladores en la cena de fin de año. Ensalza la labor gubernamental y no pretende quedar excluida de un eventual resultado positivo.


El ex gobernador y candidato a volver, Alberto Weretilneck proyecta otro paso, el del Partido, el suyo.
En algo coinciden: el seguimiento -por separado- del rumbo financiero de Río Negro. Eso no puede fallar.

Existió un aviso en enero. Economía tomó nota de que Interior demoró la autorización para un bono de compensación con Anses, que pudo derivar en la retención de unos 1.100 millones. El aval llegó justo. En los últimos días, el ministro Vaisberg lideró el trámite para futuros instrumentos de financiamiento por algo más de 6.000 millones, entre Letras del Tesoro y bonos de renovación.


Simultáneamente, Carreras se juntó con el ministro Wado De Pedro y revisó el cuadro político que derivó en el evidente “correctivo”. Existen múltiples versiones de las razones, ninguna aún convincente.
No llegan buenas noticias de Nación.

Sigue faltando la última aceptación y así no hay inicio de los prometidos planes federales de viviendas, anunciados hace dos años. Economía tampoco manda al Congreso su proyecto de regulación de la producción de Hidrógeno Verde y pierde cuerpo la política de desarrollo propuesta por Carreras. Lo volvió hablar con los ministros Sergio Massa y De Pedro. Ninguna seguridad de tiempos.


Hay que evitar cualquier alteración de lo logrado. La defendida previsibilidad fue la razón con la que Carreras se adueñó del rechazo de Economía al último pedido de los sindicatos estatales para que los aumentos de salarios sean automáticos, ligados a los indices de inflación. Esa negativa no fue formalizada y eso ocurrirá en las paritarias del 6 de febrero. Pero, la gobernadora se lo adelantó a la titular de la Unter, Silvana Inostroza cuando la recibió el jueves con otra actitud hacia el gremio. Se lo admitió al reconocerle su mala experiencia con la anterior secretaria, Sandra Schieroni.


Carreras adelantó su reparo al pedido de los gremios que las subas salariales sean automáticas. No quiere sorpresas. Tampoco para su candidatura, hoy a la diputación.



Reparando vínculos, la mandataria no cerró caminos. Objetó el criterio de las subas automáticas, pero planteó acuerdos de plazos reducidos, con ajustes permanentes.


Habrá un período de reubicaciones operativas por “bajas” de funcionarios que serán candidatos aunque, en la práctica, ya lo son activamente.


Cinco ministros y un secretario de Estado serán inscriptos: Carlos Banacloy (Agricultura) y Rodrigo Buteler, de Gobierno, irán por los gobiernos de Roca y de Cipolletti mientras que Natalia Reynoso, de Desarrollo Humano, Fabian Zgaib, de Salud, y Carlos Valeri, de Obras Públicas se postularán para la Legislatura, como también, el secretario de Planificación, Daniel Sanguinetti.


La Constitución prohíbe que los ministros “acepten candidaturas ”… Esta exigencia históricamente se salva con un desvío: licencias temporales por las campañas. Volverá a repetirse.


Nada se hará que genere perturbaciones, máxime en el débil equilibrio persistente en la relación de Carreras y Weretilneck.


La gobernadora repara en una transición “larga”. Posiblemente, también, llena de dudas internas, que explican que no resuelva todavía su porvenir.


Apartó, por ahora, la candidatura municipal de Bariloche. “Hoy, la decisión es ir por la diputación”, acepta en privado. Agrega, enseguida, que lo resolverá oportunamente, analizando los efectivos respaldos y eventuales riesgos. Apunta al contexto que saldrá del entendimiento que Weretilneck ya generó con otros, esencialmente con el PJ de Martín Doñate. Precavida.