Empezó como pasante en un centro de esquí y hoy desarrolla desde la Patagonia proyectos de energías renovables para campos de todo el país
Gonzalo Rodriguez es socio gerente de ArgenWare SRL, una empresa que desde San Martín de los Andes ha liderado proyectos de energías renovables en toda la Argentina y en el exterior. El pasado 21 de abril, día de su 48° cumpleaños, repasó su formación, sus inicios laborales y los principales hitos en más de dos décadas en el rubro.
Desde San Martín de los Andes, Gonzalo Rodriguez convirtió una vocación técnica en una firma que hoy desarrolla soluciones de energías renovables para más de un centenar de campos y emprendimientos productivos. En diálogo con Río Negro Rural, repasó su recorrido desde los primeros pasos como pasante en Cerro Chapelco hasta consolidar una empresa referente en proyectos energéticos para el agro argentino.
Entrevista con Gonzalo Rodriguez, socio gerente de ArgenWare SRL
PREGUNTA: ¿Cuáles son tus orígenes?
RESPUESTA: Nací en Cipolletti, Río Negro, y estudié ingeniería mecánica en la Universidad Nacional del Comahue. En los últimos años de la carrera, no me incliné hacia el sector del oil and gas, sino hacia la generación de energía, y sentí mucho gusto por la vida en ciudades más pequeñas y tranquilas y por la ruralidad. Mientras estudiaba, se me dio la oportunidad de hacer una pasantía rentada en el centro de esquí del Cerro Chapelco.
P: ¿Por qué elegiste ingeniería?
R: Siempre me atrajo la mecánica. Me gustaban los desafíos mecánicos, pero no de motores, sino de otro tipo. Sin haber pasado por un colegio técnico, entré sin dudas a ingeniería mecánica.
P: ¿Hubo influencia de tus padres?
R: No, para nada. Mi madre era maestra jardinera y mi padre empleado bancario y desde el año 1978 también con una pequeña inmobiliaria.
«Aprendí a trabajar en práctica, con herramientas. Lo primero que encontré en esa pasantía fue el mundo laboral real, en una empresa cuyo foco estaba en ofrecer un servicio turístico durante unos meses. La enseñanza fue buena, la capitalicé».
Gonzalo Rodriguez, socio gerente de ArgenWare SRL, sobre su pasantía en el centro de esquí Chapelco.
P: ¿Qué te dejó la experiencia en el centro de esquí?
R: Ahí hacía mantenimiento de medios de elevación. Aprendí a trabajar en práctica, con herramientas. Necesitaba incorporar saberes técnicos manuales y resolutivos. Lo primero que encontré en esa pasantía fue el mundo laboral real, en una empresa cuyo foco estaba en ofrecer un servicio turístico durante unos meses. Es diferente de, por ejemplo, un frigorífico, una empresa láctea o del rubro petrolero, que sin mantenimiento todo el año no funcionan las máquinas. La enseñanza fue buena, la capitalicé. Estuve tres años y medio: la pasantía duró tres meses y luego me quedé como empleado permanente.
P: ¿Fue entonces cuando te radicaste en San Martín de los Andes?
R: Sí, con 23 años. Iba y venía entre San Martín y Cipolletti para seguir metiendo materias en la carrera. Me quedaron tres finales por dar y la tesis, que la hice, pero no la rendí. Pero no es para mí un paso en falso porque fui a buscar aprendizaje. El mundo académico te forma como persona, y te permite conocer gente que luego son contactos profesionales y/o amistades. Una persona que decide no terminar una carrera es muy valiosa para la sociedad. Transitar la universidad es importantísimo.

P: Después de Chapelco, ¿cuál fue el siguiente paso?
R: Decidí salir de relación de dependencia y comenzar a hacer lo que yo quería: generación de energía. No era generación eléctrica simplemente, pero la gente quiere electricidad, ese es el producto final. Comencé en el año 2004, golpeando puerta por puerta las estancias de la zona. Era y soy un apasionado de las microturbinas hidráulicas. Antes, todas las estancias de la zona tenían energía eléctrica a partir de ellas, y yo estaba formado en el tema. Mi primer trabajo rentado en energías renovables fue una reparación de una vieja microturbina en una estancia ganadera ubicada junto al río Malleo, en Junín de los Andes. Y luego, por el boca en boca, fui sumando nuevos trabajos. Desde ese primer trabajo, me he dedicado exclusivamente a las energías renovables, primero como empresa unipersonal y luego como una SRL. Hoy somos 10 personas las que integramos ArgenWare SRL, con mucho énfasis en la parte técnica, cuatro ingenieros y cinco técnicos, y en un asesoramiento integral al cliente. No somos vendedores, sino que trabajamos a la par del cliente con su problema a resolver. Si consideramos que un proyecto no es el adecuado para un cliente, decidimos no materializarlo, porque el boca en boca fue y sigue siendo importante para nosotros. En 2010, comencé casi de lleno con la vorágine de los montajes solares.
P: ¿Cómo fue tu proceso de crecimiento?
R: Primero fui creciendo con contactos de amistades, que confiaban en mí. Luego he sido contratado por Parques Nacionales y otros entes para hacer relevamientos. El 90% de las seccionales de Parques Nacionales no tienen energía de red. Tener un sistema confiable de energía para el guardaparques que vive ahí era un problema para ellos, hasta que se popularizaron las energías renovables. Mientras seguía trabajando en estancias, sumaba otro tipo de clientes, como por ejemplo Gendarmería, INVAP Ingeniería, secretarías de energía, empresas de telecomunicaciones, etc.

P: ¿Con cuántos clientes has trabajado a la fecha?
R: Hasta el momento llevo contados 100 clientes solo en ámbitos rurales, de los cuales muchos repiten experiencias, ya sea porque crecen los proyectos o porque van adquiriendo nuevas propiedades que necesitan energizar. Hasta el día de hoy llevamos alrededor de 250 proyectos, algunos como consultoría y otros materializados. Desde el año 2015 hay muchos clientes con red eléctrica pública muy interesados en energías renovables, porque ya es un rubro de moda y que hace mejorar la rentabilidad de cualquier empresa.
P: ¿Por qué está de moda?
R: Ya se dejó de pensar en la energía eléctrica como un insumo que no importa de dónde viene. Hoy la gente está informada y, desde hace menos de cinco años, la energía eléctrica es un factor determinante en los costos y la rentabilidad de una empresa productiva. En cambio, la gente de la ruralidad siempre tuvo en mente lo caro que es generar electricidad. En muchas zonas rurales no llegaban ni llegan las redes públicas y, los que nos dedicamos a energías renovables, competimos contra el diésel. Un proyecto que funciona con diésel en la zona rural es inviable económicamente. Las renovables, en cambio, tienen un plazo de repago de dos a tres años. Es rápido, en parte, porque los combustibles fósiles están muy caros y porque los componentes para hacer un proyecto de energías renovables han bajado drásticamente. En 2010, el Watt de energía solar desde fábrica estaba en cinco dólares; hoy está en 15 centavos de dólar.
«La gente de la ruralidad siempre tuvo en mente lo caro que es generar electricidad».
Gonzalo Rodriguez, socio gerente de ArgenWare SRL.
P: Desde 2010 has apostado fuerte a la energía solar. ¿Por qué?
R: La gente quizás llamaba por una microturbina porque tenía un arroyo cerca, pero en definitiva lo que necesitaba era energía eléctrica. Y me tuve que dar cuenta de que quien debía determinar cuál era la solución correcta era yo. Entonces en algunos lugares no era posible poner microturbinas hidráulicas, ya sea por costo, por dificultad o por sequía. Las cuencas hidráulicas de la Patagonia han mermado muchísimo en los últimos 20 años, entonces no me podía dedicar 100% a las microturbinas hidráulicas. Como pequeño empresario de la energía, tuve que incursionar en diversas soluciones: solar, eólica, baterías.
P: ¿Qué hitos lograste en estos 22 años dedicado a las energías renovables?
R: Son hitos y agradecimientos. He estado en INVAP Ingeniería para casi todas las instalaciones de aerogeneradores realizadas desde el sur de Mendoza hasta Río Gallegos. Pude crecer en Parques Nacionales, y con muchos trabajos para la Secretaría de Energía de la Nación, de Río Negro, EPEN y una empresa ganadera de la zona de Alicurá que me ha dado muchísimas oportunidades de crecimiento profesional porque fue un laboratorio para mí. Y otro gran hito fue haberle hecho una mini-red renovable híbrida al actual Parque Nacional Patagonia, en el sur de Chile, pagada por Tomkins Foundation. Ese trabajo nos elevó el estándar a un muy alto nivel. Luego, desde el 2022, vino el Grupo Global confiando todas sus instalaciones renovables a nosotros.
P: ¿Parque Patagonia fue la primera experiencia fuera de Argentina?
R: No, ya habíamos exportado microturbinas hidráulicas a Chile. Pero como hito verdadero fue haber trabajado en el Parque Nacional Patagonia. Y otro gran logro no fue una obra, sino una metodología de trabajo para el programa PERMER (Programa de Energías Renovables en Mercados Rurales) creado por la Secretaría de Energía de la Nación en la década del 90 para dotar a pobladores rurales de energía eléctrica en todo el país, con fondos del Banco Mundial. La tecnología iba avanzando muchísimo y ya no era bueno ni económicamente conveniente darle energía a cada casita por separado. En un conglomerado semiurbano de, por ejemplo, 50 viviendas juntas, lo mejor era crear una mini-red para todo el paraje. Logramos que la Secretaría de Energía de la Nación empiece a considerar las mini-redes luego de un trabajo solicitado por la SE de RN. Río Negro, Neuquén, Salta y Jujuy fueron las primeras beneficiadas por esta metodología. En el país se han hecho alrededor de 50 mini-redes, mediante PERMER y fuera del programa. Desde el 2018 a la fecha me formo en emprendimientos rurales de ese tamaño, desde los estudios iniciales hasta la implementación.

P: ¿Tuviste otras experiencias internacionales?
R: Sí. Entre el 2012 y el 2015, con proyectos esporádicos, comenzamos a trabajar con SMA, la empresa alemana pionera y líder mundial en equipamiento renovable, electrónica de potencia. Con ellos empezamos a hacer proyectos de muy alto nivel y nos formaron en varias visitas a fábrica. Además, nos daban proyectos en Sudamérica, porque solo venden equipamiento, pero no hacen ni el proyecto ni la instalación. Fue un gran logro ser de la total confianza de esta empresa referente para sus proyectos en la región. Hemos viajado mucho para cumplir con sus clientes. Recientemente trabajamos en un loteo aislado cerca de Pucón, comunidades rurales en Perú y varias consultorías en países del Caribe.
P: Empezaste con las energías renovables bastante antes de que se pusieran de moda.
R: Sí, en Argentina pocas empresas había en ese entonces. Estimo que había cinco empresas en todo el país que hacían proyecto y montajes, por eso tuve la oportunidad de hacer muchos kilómetros vendiendo lo mío. En renovables de baja y mediana escala siempre fue más preponderante el interior del país que Buenos Aires, por la necesidad. Esa necesidad fue una ventaja.
P: ¿Qué ofrece ArgenWare?
R: En cuanto a la ruralidad, apuntamos a los campos productivos que tienen una alta incidencia de costo energético, ya sea que tengan red pública o estén alejados de la misma. También nos enfocamos en empresas productivas del agro que, para expandirse, necesitan hacer una obra eléctrica grande en cuanto a redes. Nosotros solucionamos de otra forma los problemas que tienen. Otra parte del portfolio se vincula a servicios turísticos remotos, como lo hicimos en el Parque Nacional Patagonia en el sur de Chile y en otras estancias turísticas. También apuntamos a sitios con energía eléctrica de red pública, pero que siguen necesitando bajar su incidencia en el costo energético y operativo. La realidad es que las renovables, y hoy con acumulación, son más rentables que las redes públicas.
P: Podría considerarse que en 2004 fuiste un pionero. Han pasado 22 años. ¿Cómo se posiciona ArgenWare en Argentina hoy?
R: Está muy bien posicionado, seguimos siendo una empresa pequeña, nuestra expansión es paulatina, con seguridad. Tenemos mucho reconocimiento de colegas nacionales e internacionales también y eso nos llena de orgullo. Somos diferentes en algunas instalaciones en las que podemos poner nuestra impronta, como hibridizar sistemas. Nos gustan mucho los desafíos, es una empresa que trata de buscar soluciones totalmente optimizadas para cada cliente, y esa optimización lleva a veces a complejizar los sistemas para bajar los costos, y eso te enseña muchísimo. La complejidad de un sistema te da una escuela para afrontar nuevos proyectos. Nosotros trabajamos en todo el país. En este momento estamos trabajando en una estancia turística en Entre Ríos, haciendo ingeniería para un nuevo hotel aislado en la zona de Calafate y finalizando un frigorífico de frutas en Allen. Siempre activos.
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Desde San Martín de los Andes, Gonzalo Rodriguez convirtió una vocación técnica en una firma que hoy desarrolla soluciones de energías renovables para más de un centenar de campos y emprendimientos productivos. En diálogo con Río Negro Rural, repasó su recorrido desde los primeros pasos como pasante en Cerro Chapelco hasta consolidar una empresa referente en proyectos energéticos para el agro argentino.
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