Atenea, la ballena franca austral que sorprendió al viajar entre el Atlántico y el Pacífico
El ejemplar viajó por más de 2.700 kilómetros, desde Golfo Nuevo, atravesó el Cabo de Hornos y siguió hasta la costa chilena del Pacífico.
Durante 26 días, Atenea emitió información de su travesía. (Foto: gentileza)
Un registro, inédito hasta ahora, permitió establecer el recorrido de más de 2.700 kilómetros que hizo una ballena franca austral. El ejemplar unió la Península Valdés, en el océano Atlántico hasta el Pacífico chileno, donde se le perdió el rastro. El documento fue obtenido por los científicos del Centro Nacional Patagónico y del proyecto Siguiendo Ballenas.
Atenea, es el nombre del ejemplar instrumentado y que tuvo seguimiento satelital. Esperan relevar la información relacionada con su comportamiento migratorio y la conectividad entre las poblaciones.
«La instrumentamos en Golfo Nuevo, Península de Valdés, en 2023. Estuvo como máximo tres días y emprendió el viaje a las áreas de alimentación, que es lo que habitualmente hacen», explicó a este diario Santiago Fernández, becario del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos, Cesimar, Conicet, e integrante del laboratorio de mamíferos marinos del Cenpat.
La sorpresa fue que –a pesar de haber hecho emisiones de su ubicación durante unos 26 días aproximadamente- observaron que el ejemplar continuó viaje rumbo al sur, atravesó el Cabo de Hornos y siguió hacia el norte, en la costa del Pacífico chileno.
El ejemplar fue monitoreado y ya no transmite más porque le colocaron un dispositivo de corta duración y ya dejó de emitir información.
«Lo que obtuvimos de Atenea, sumado a lo que ya teníamos desde 2014, es muy valioso. Nos indica cómo utilizan las distintas áreas las ballenas francas una vez que se van del Golfo Nuevo que es el área reproductiva en Península Valdés», acotó el becario.
Un viaje de más de 2.700 kilómetros
«Esta ballena recorrió más de 2.700 kilómetros (2.767 exactamente) y es la primera vez que se documentó el recorrido completo. Hubo casos que se vieron en distintas áreas con fotoidentificación, pero es la primera de esta especie que va hacia el Pacífico sur», contó. El promedio de viaje fue de 112,95 kilómetros por día.
El científico describió que la ballena franca Austral se distribuye en todo el hemisferio sur y tiene distintas poblaciones que, supuestamente, no están relacionadas. «Una población se reproduce en Patagonia y el sur de Brasil; otra población que en Sudáfrica, otra en Australia y, supuestamente otra que se reproduce en Chile y Perú. Pero son pocos individuos, unos 70, de hecho están en peligro de extinción comparadas con las casi 5 mil que hay en el Atlántico Sur», señaló.
Ante la pregunta de si Atenea tiene un perfil genético igual o parecido a las de Chile, o si responde a la población del Atlántico, se realizó una muestra. Se le tomó una porción de piel y a través del estudio de laboratorio Generis de Comodoro Rivadavia, se logró hacer la secuencia de ADN.
«Ese estudio nos dio que Atenea está dentro de la población de Atlántico sur, nació o sus padres son de ahí. Lo llamativo fue que las muestras de ballenas de Pacífico también se relacionan con las de Atlántico. Esto nos puede hacer suponer que posiblemente la población de Pacífico de acá que van hacia allá», dijo Fernández.
La actividad científica que desarrolla un conjunto de organizaciones tendrá continuidad este año y volverán a instrumentar ejemplares en Península Valdés. «Esperamos que pase algo parecido a lo que ocurrió con Atenea», sostuvo el becario de Cenpat.
Esta ballena es una hembra adulta y estaba junto a su ballenato. La última transmisión se obtuvo en las cosas de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
En la página web https://siguiendoballenas.org/ se puede encontrar el nombre de las ballenas, los recorridos y se puede ver en tiempo real el lugar donde están los ejemplares, al momento de ingresar en el link.
Este proyecto constituye un programa colaborativo que se llama Siguiendo Ballenas y que integran el Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS, CONICET-UNComa-INIDEP-Gobierno de Río Negro).
Además de la Facultad de Ciencias Marinas (FaCiMar) de la Universidad Nacional del Comahue, la Fundación Patagonia Natural, el Instituto Aqualie, el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), el Cooperative Institute for Climate, Ocean and Ecosystem Studies (CICOES) de la Universidad de Washington, Marine Ecology and Telemetry Research, la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). El Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, la Universidad de California Davis -Wildlife Health Center- y WCS Argentina.
Un registro, inédito hasta ahora, permitió establecer el recorrido de más de 2.700 kilómetros que hizo una ballena franca austral. El ejemplar unió la Península Valdés, en el océano Atlántico hasta el Pacífico chileno, donde se le perdió el rastro. El documento fue obtenido por los científicos del Centro Nacional Patagónico y del proyecto Siguiendo Ballenas.
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