Cipolletti: cultura viva, identidad que se expresa en este 123° aniversario

La construcción del Complejo Cultural consolidó una raíz que ya crecía en los barrios y las instituciones. Hoy exponentes, nativos y por opción, devuelven entre sus vecinos la misma pasión que aprendieron a transmitir en sus obras.

Por Melina Ortiz Campos

Disfrutar y seguir invitando al abrazo, 40 años después


Foto: Archivo.

Fabiana Vidarte y Richard Bolívar son profesores, coreógrafos y bailarines de tango, con 40 años de trayectoria artística. Oriundos de La Plata, llegaron a Cipolletti en 1988, invitados a realizar una gira. La recepción de la ciudad y el vínculo construido con su comunidad los llevaron, luego de nuevas experiencias y viajes por Brasil y México, a elegirla como lugar para vivir y desarrollar su vocación.

A lo largo de estas décadas fueron protagonistas del crecimiento del tango en la región. Dirigieron el Ballet de la Municipalidad de Cipolletti y el Ballet de la Provincia de Río Negro, representando a la ciudad y a la provincia en distintos escenarios.

Cuando llegaron, Cipolletti contaba con pocos espacios para bailar tango. Hoy la ciudad tiene milongas, propuestas diversas y una comunidad tanguera en crecimiento. El desafío futuro es continuar ampliando esos espacios, acercandose a nuevas generaciones y fortalecer su presencia cultural. Actualmente, Vidarte y Bolívar continúan enseñando, dirigiendo espectáculos y participando de encuentros y escenarios.

Crear belleza en medio del paisaje y las historias


Foto: Gentileza.

Martín Zerbo es curador de arte, gestor cultural y artista visual, nacido y criado en Cipolletti, donde representa la cuarta generación de su familia. Con 21 años de trayectoria, eligió permanecer en la ciudad porque encuentra en sus paisajes, historias, mitos, sueños y escenas cotidianas la inspiración para preservar, descubrir y crear belleza.

Desde su mirada, Cipolletti atraviesa un importante crecimiento cultural. La expansión de academias, talleres, salas teatrales y espacios gastronómicos con propuestas artísticas evidencia una creciente demanda cultural. Este desarrollo también genera trabajo para vestuaristas, escenógrafos, técnicos, artistas visuales, profesionales audiovisuales y otros trabajadores vinculados a la industria cultural.

Entre los principales hitos identifica al Complejo Cultural Cipolletti, inaugurado hace ocho años, como un espacio que permitió reunir distintas disciplinas y acercar nuevas producciones a la ciudad. Para Zerbo, el desafío futuro es profundizar ese crecimiento, ampliar el acceso y generar nuevas oportunidades para artistas y públicos.

Actualmente se desempeña en la gestión, curaduría y montaje de exposiciones. Su propósito es tender un puente entre el legado cultural de Cipolletti y las nuevas generaciones.

Más que danza urbana y docencia: gestar arte


Foto: Gentileza.

Francisco “Fran” Escobal nació y creció en Cipolletti, ciudad donde construyó sus vínculos, su identidad y gran parte de su recorrido personal y profesional. Antes de dedicarse a la danza, fue jugador de fútbol y se formó en clubes como Cipolletti, San Martín y Pillmatún. Su acercamiento al baile estuvo marcado por una fuerte tradición familiar: sus padres y hermanas estuvieron siempre vinculados a la danza y al folclore.

En 2014 comenzó su formación en Hip Hop y, a partir de entonces, descubrió en la danza una nueva forma de expresión. En 2017 decidió dejar el fútbol para dedicarse plenamente al baile y al freestyle. Desde sus primeros años observó cómo la cultura Hip Hop fue creciendo en Cipolletti, pasando de ser una expresión poco conocida y atravesada por prejuicios a ocupar un lugar cada vez más visible.

Aunque durante su formación muchas veces debió trasladarse a otras localidades para encontrar espacios y referentes, eligió construir su carrera desde Cipolletti. Actualmente se desarrolla como bailarín, docente, artista audiovisual, modelo y gestor cultural, desde el proyecto Is Flow.

Teatro que llega a todos entre nuevos lenguajes


Foto: Gentileza.

Diego Brizuela nació en Cipolletti y su vínculo con la cultura comenzó desde muy temprana edad. Durante su infancia integró la Escuela Provincial de Folclore “Prof. Osvaldo Chiacchiarini” y el coro de niños dirigido por Marien Fernández. Aquellas experiencias lo marcaron en su manera de entender al arte, como una práctica cercana, comunitaria y capaz de generar vínculos.

Después de 20 años en Buenos Aires, vinculado al teatro, la música, la danza y la docencia, regresó a Cipolletti para continuar desarrollando su trabajo artístico y pedagógico.

Desde su mirada, la ciudad muestra un importante crecimiento cultural, sostenido por una historia construida desde los barrios y por el aporte de artistas, vecinos, instituciones y referentes de la comunidad. Hoy existe una mayor diversidad de lenguajes, propuestas y espacios de encuentro.

El desafío hacia el futuro es seguir generando condiciones para que la cultura llegue a más personas, fortalezca la participación y contribuya a construir identidad y pertenencia.

Actualmente, Brizuela dicta clases de actuación en el Complejo Cultural para adolescentes, adultos y adultos mayores. Además, desarrolla proyectos escénicos, investigación teatral y procesos colectivos, con especial interés en el teatro físico y su dimensión social. También es socio fundador de Modo Creativo, donde articula arte, ciencia y administración.

Enamorarse de la ciudad y de su potencial cultural


Foto: Gentileza.

Juane Mega tiene 42 años y es un músico neuquino. Desde hace dos décadas desarrolla su trayectoria principalmente como bajista y pianista, aunque su recorrido profesional también se expandió hacia distintas áreas de la música y la enseñanza.
Su vínculo con Cipolletti comenzó en 2015, cuando viajaba desde Neuquén una vez por semana para trabajar en una escuela secundaria.

Con el tiempo, aquella actividad laboral se transformó en un vínculo cada vez más profundo. Allí no solo encontró nuevos espacios para desarrollar su profesión, sino también lazos personales que terminaron convirtiendo a la ciudad en su lugar de pertenencia. En 2024 se casó con una profesora que conoció en ese ámbito y, desde entonces, se reconoce como cipoleño.

Hoy trabaja en la Casita de la Música y dirige la Banda Municipal, continuando su recorrido como intérprete, docente y formador.Desde su llegada observa una ciudad con una importante tradición musical y artística, pero también un crecimiento cultural sostenido. Destaca la aparición de nuevas propuestas, artistas y espacios que buscan acercar la cultura a distintos sectores.
Desde su rol, apuesta a acompañar ese proceso y contribuir a una escena cada vez más diversa, accesible y participativa.

Cine, en la ciudad cuyo Festival es el más antiguo


Foto: Gentileza.

Nacho Dobré es director del Festival de Cine Independiente de Cipolletti, una propuesta que este año alcanza un hito: convertirse en el evento de este tipo con más ediciones en la historia del cine argentino.

Radicado en la ciudad desde su primer año de vida, tuvo una estadía de siete años en La Plata, donde estudió Comunicación Social. A su regreso, y a partir de la invitación de Juan Martín Vilanova, se incorporó a la organización del Concurso Nacional de Cine Independiente de Cipolletti, continuando una historia iniciada años antes junto a Lorenzo Kelly.

Desde entonces, el festival atravesó importantes transformaciones. Una de las más significativas fue la incorporación de la sala del Complejo Cultural, que les ofreció la infraestructura adecuada para la exhibición cinematográfica y un equipo de trabajo comprometido y especializado. También cambió profundamente el escenario audiovisual, marcado hoy por las redes sociales, las plataformas digitales y nuevas formas de producción, circulación y participación.

En el presente, Dobré es docente en las Universidades del Comahue y de Río Negro, en asignaturas vinculadas con los lenguajes y medios audiovisuales. Además, investiga sobre cine documental y medios digitales. En 2026 publicó el libro “Al (hiper)texto y más allá: Experiencias de participación en documentales interactivos latinoamericanos”, editado por la Asociación Argentina de Estudios sobre Cine y Audiovisual.


Disfrutar y seguir invitando al abrazo, 40 años después


Foto: Archivo.

Fabiana Vidarte y Richard Bolívar son profesores, coreógrafos y bailarines de tango, con 40 años de trayectoria artística. Oriundos de La Plata, llegaron a Cipolletti en 1988, invitados a realizar una gira. La recepción de la ciudad y el vínculo construido con su comunidad los llevaron, luego de nuevas experiencias y viajes por Brasil y México, a elegirla como lugar para vivir y desarrollar su vocación.

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