Churros caseros con 3 ingredientes: el secreto para que queden crocantes por fuera y tiernos por dentro
Con harina, agua y sal podés preparar unos churros caseros irresistibles para acompañar el mate. El paso a paso de una receta económica y los consejos para lograr una masa perfecta.
Crujientes por fuera, tiernos por dentro y con ese sabor que recuerda a las meriendas de la infancia. Los churros caseros son una de esas recetas tradicionales que nunca pasan de moda y que, además, pueden prepararse con ingredientes que casi siempre tenemos en la cocina.
Lo mejor es que no necesitás huevos, leche ni manteca para hacer la masa. Según una receta compartida por el canal Romi Cocina y difundida por A24, alcanza con harina, agua y sal para conseguir unos churros dorados, ideales para acompañar el mate, el café o un chocolate caliente.
Churros caseros con 3 ingredientes: qué necesitás para prepararlos
La receta es sencilla y no requiere conocimientos avanzados de pastelería.
Ingredientes:
- 350 gramos de harina 0000.
- 350 mililitros de agua.
- 1 cucharadita de sal.
- Aceite suficiente para freír.
- Azúcar para espolvorear (opcional).
Un detalle importante: los tres ingredientes principales forman la masa. El aceite es necesario para la fritura y el azúcar se agrega únicamente si querés darles un toque dulce.
Cómo hacer churros caseros paso a paso
1. Calentar el agua. Colocá los 350 mililitros de agua en una olla junto con la cucharadita de sal. Llevá al fuego hasta que comience a hervir.
2. Incorporar la harina. Cuando el agua alcance el hervor, agregá toda la harina de una sola vez y bajá el fuego.
3. Preparar la masa. Revolvé constantemente con una cuchara resistente hasta obtener una preparación firme y homogénea que se despegue de las paredes de la olla.
4. Trabajar la masa. Retirá del fuego y dejá que pierda un poco de temperatura. Trabajala con cuidado hasta lograr una textura uniforme y sin bolsas de aire. No manipules la masa mientras esté demasiado caliente.
5. Darles forma a los churros. Colocá la preparación en una churrera adecuada, preferentemente con boquilla estriada, y formá piezas del tamaño deseado.
6. Calentar el aceite. Utilizá una olla profunda con suficiente aceite y llevá a una temperatura aproximada de 175 a 180 °C. Evitá que humee.
7. Freír en pequeñas tandas. Incorporá los churros cuidadosamente y cocinalos hasta que estén dorados, girándolos para lograr una cocción pareja.
8. Retirar y servir. Sacalos con una espumadera, dejalos escurrir sobre papel absorbente y, si te gusta, espolvorealos con azúcar.
El secreto para que los churros queden crocantes y no absorban tanto aceite
Uno de los puntos más importantes de esta receta es controlar la temperatura del aceite.
Si está demasiado frío, los churros pueden absorber más grasa y quedar pesados. En cambio, si está excesivamente caliente, se dorarán rápidamente por fuera sin cocinarse correctamente en el interior.
También conviene freír pocas unidades por vez, para evitar que la temperatura del aceite descienda bruscamente.
La masa debe quedar firme y homogénea, sin exceso de humedad.
Cómo evitar que los churros exploten durante la fritura
Aunque se trata de una preparación sencilla, la fritura de churros requiere especial cuidado.
Las bolsas de aire o vapor atrapadas en la masa pueden provocar salpicaduras violentas de aceite caliente.
Por eso, es importante trabajar la preparación para eliminar bolsas de aire y utilizar una churrera diseñada para churros, con boquilla estriada. No conviene improvisar con mangas o dispositivos que puedan dejar aire atrapado.
También se recomienda no introducir churros húmedos en el aceite ni acercar demasiado las manos a la olla.
Si no contás con una churrera adecuada, es preferible no improvisar el formado de los churros para freírlos.
Con qué acompañar los churros caseros para una merienda perfecta
Una de las grandes ventajas de esta receta es que permite diferentes combinaciones.
Los churros recién hechos pueden disfrutarse simplemente espolvoreados con azúcar o acompañados con dulce de leche, chocolate derretido o una taza de café con leche.
Para una versión clásica argentina, el dulce de leche repostero es una excelente opción para servir como acompañamiento.
También se les puede agregar una pizca de canela al azúcar para darles un aroma diferente.
Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, los churros caseros son una alternativa económica para transformar cualquier merienda en un momento especial.
Crujientes por fuera, tiernos por dentro y con ese sabor que recuerda a las meriendas de la infancia. Los churros caseros son una de esas recetas tradicionales que nunca pasan de moda y que, además, pueden prepararse con ingredientes que casi siempre tenemos en la cocina.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios