Los Beatles y Beethoven se unen en Bariloche

El conductor busca paralelismos entre clásicos y el rock.

Redacción

Por Redacción

Eduardo Rouillet eduardorouillet@gmail.com

Arce encuentra similitudes entre, por ejemplo, “Yesterday” y la sonata 22 de Beethoven.

La cita es hoy, a las 21 en el Teatro La Baita, Moreno 39, Bariloche. Allí se presentará Marcelo Arce con “Beethoven y Beatles”, cumpliendo treinta y siete años de carrera. Un clásico imperdible. Ha actuado en casi todos las salas y teatros del país. Desarrolla diecisiete ciclos entre Capital y provincias, incluyendo actuaciones al aire libre con masiva asistencia. Integra la Semana Musical Llao Llao, el Ciclo Roemmers Junto a la Cultura, el Jurado de Música Clásica en los Premios Gardel y las Galas del Hotel Alvear. Dirige artísticamente el Tour Musical Europa que realiza cada año, del que acaba de regresar los últimos días de mayo. Su tarea principal se desarrolla en el Teatro Avenida, en el que va por la decimonovena temporada con diez funciones anuales. El público votó por unanimidad que el presente ciclo esté dedicado a “Un Clásico y un Moderno”. En su función en el Astral de noviembre último, “Pink Floyd – The Wall: la ópera”, resultó ovacionado y por ello la repuso en marzo a sala colmada y la traerá también a Bariloche el 16 de agosto. –La música en cierto modo –a veces lo logra– cura las heridas. –Sí, ayuda mucho y yo lo noto en la gente, cada vez que hacemos algo así. Me llegan correos a marceloarce,com diciéndome que salen de la función y les cuesta volver a la realidad. Algo de bueno, por lo menos, cumplimos durante esa hora y media que dura mi presentación. Uno sale del mundo, del mundanal ruido. –Quienes conozcan la discografía de Los Beatles, recordarán que una de sus primeros temas –del 63– fue “Roll sobre Beethoven” (Roll over Beethoven, original del cantante y guitarrista Chuck Berry, 1956). –Sí, claro. Las conexiones son infinitas… Las hay no sólo en el Roll, sino también en la gran frase lied, por ejemplo de “Yesterday” y una de las sonatas, la 22, de Beethoven (LvB). Es impresionante el paralelo, el fraseo… Después está la potencialidad sinfónica en “Eleanor Rigby” en la versión de cuerdas original y después en la sinfónica. Hay también conexión entre el concierto que escribió y orquestó Paul McCartney sobre temas de Los Beatles, en cuyo último movimiento utiliza “Anochecer de un día agitado”, y yo lo comparo con el final del Concierto El Emperador de LvB. Están en la misma tonalidad, todo tal cual… Y la forma es de rondó. –Podríamos hilar que cada uno en su época, por la calidad de su música, la hondura expresiva… –Esa es la frase, hondura expresiva. ¿Qué más? –Por los conocimientos musicales. –Sí, y hay un asunto más, la libertad mental. Lo que Beethoven llama: “Tocar este pasaje como desabotonándose”… O sea desabotonando la chaquetilla, que era su costumbre. ¿Sabe, no? Salía de la casa con galera y todo, caminaba –joven, tenía treinta y pico de años– y a las pocas cuadras –cuenta su asistente, Anton Schindler– no resistía y se desabotonaba el chaleco. Yo lo uso ya que soy pacato y anticuado, me encanta porque obliga a ponerse derecho, entrar la pancita. Me es muy cómodo, pero cuando lo desabotono siento lo que él dice… Don Beto lo indica en varias de sus obras, en las partituras originales de los Cuartetos Nº 11 y 13, por ejemplo. Para tocar más suelto, más liberado. En la música de Los Beatles se oye en un pasaje de “Here comes the sun”, que voy a pasar en versiones renacentistas para mostrar la enorme capacidad del cuarteto, gracias al genio de George Martin, musicólogo, experto en Beethoven y Stravinsky. Vamos a ver a Los Beatles, que nos costó sangre, sudor y lágrimas, en un clip que armamos con música de LvB, del vals del Ballet “Las criaturas de Prometeo”, cuyo argumento se perdió. Hacemos bailar a John, Paul, George y Ringo vistiendo frac blanco, más bailarinas. Es hermosísimo y la función abre con ellos bajando una escalera, balanceándose al ritmo del vals… Tiene mucho glamour. Hay otra parte de ballet donde tomamos la música de “Y yo la amo”, uno de los temas que yo más prefiero. Vamos poniendo la letra sin que ellos canten, dura menos de tres minutos pero es bellísimo… Muy conmovedor. Cerramos haciendo cantar al público “Hey Jude”, una fiesta! Y en el medio va entrelazándose Don Beto con el Concierto para piano Nº 5, con un fragmento de la Quinta (Sinfonía) pegado al de la Sexta, luego hacemos la sonata para piano 23 (en Fa menor), “Appassionata” y un segmento de la “Patética” en Do menor, y completo el final del Concierto para Violín y Orquesta. Hay mucho Don Beto y Los Beatles, son tan clásicos que no imagino una persona que no le gusten.


Eduardo Rouillet eduardorouillet@gmail.com

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