Sangriento ataque en el corazón del poder sirio

Los atentados fueron ante las sedes del partido oficial y del Ejército.

Redacción

Por Redacción

El régimen sirio culpó a la red Al Qaeda por el ataque, que mató a varios civiles y niños porque ocurrió cerca de una escuela.

DAMASCO (AFP/AP/DPA).- Al menos 70 personas, en su mayor parte civiles, murieron ayer en Damasco en una triple serie de atentados suicidas con coches bomba y morteros cerca de la sede del partido gobernante y del comando central del Ejército, los ataques más sangrientos en el corazón de la capital siria desde el inicio de la rebelión contra el régimen de Al Assad en marzo de 2011.

Fue el tercer día consecutivo de ataques en la capital, algunos de los más intensos y de mayor alcance en el centro neurálgico del poder del presidente Bashar Assad.

El régimen sirio acusó a grupos “terroristas” islámicos de haber perpetrado el principal atentado, que dejó 53 víctimas fatales y unos 250 heridos. Ese atentado fue “ejecutado por grupos terroristas armados relacionados con Al Qaeda y que reciben apoyo financiero y logístico”, indicó el ministerio sirio de Relaciones Exteriores.

A este atentado le siguieron otros dos ataques con bomba cerca de una comisaría y disparos de mortero contra la sede del Estado Mayor en el barrio de los Omeyas en Damasco. Aunque ningún grupo se ha adjudicado la responsabilidad, los ataques dejan entrever que los insurgentes están recurriendo a estrategias guerrilleras para disminuir el control de Assad sobre la capital.

Hacia las 10 locales (5 de la mañana argentina), en una hora de gran afluencia en el barrio comerciante de Mazraa, un kamikaze hizo estallar su coche repleto de explosivos delante de un retén formado con bloques de hormigón que obstruye la entrada a la sede del partido Baas, en el poder.

Imágenes difundidas por la televisión mostraban vehículos destruidos por el fuego, una espesa humareda negra, cuerpos ensangrentados y edificios dañados. La explosión hizo estallar los vidrios de las ventanas de la embajada de Rusia, sin causar heridos . Rusia es una de las pocas potencias extranjeras que apoyan al régimen de Damasco.

La opositora Coalición de Oposición siria denunció el atentado “terrorista” y calificó de criminales los ataques contra civiles “independientemente de quien sea el autor”.

Al mismo tiempo, el conflicto amenaza con internacionalizarse, cuando insurgentes empezaron a desplazarse sobre el Líbano después de que el ejército nacional interceptara un intento de infiltración de insurgentes desde ese país. A 48 horas de un ultimátum contra el movimiento Hizbollah, los rebeldes sirios perpetraron ayer dos ataques contra el grupo, uno de ellos en territorio libanés.


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