“Esta escuela de verano es discriminatoria”

Redacción

Por Redacción

A lo largo del año pasado y de los anteriores, la escuela secundaria ha ido perdiendo su función de instruir a los adolescentes en conocimientos de tipo científico y se ha transformado en una guardería, en un depósito de chicos que no quieren estar en la escuela. Están por obligación, para poder cobrar la asignación “no universal”, las becas y para recibir las netbook. Digo no universal, porque si fuera universal sería para todos los niños y adolescentes en edad escolar del país; pero esto no es así, ya que los hijos de los trabajadores no tienen acceso a este beneficio. En la adjudicación de los beneficios antes mencionados no se tiene en cuenta el rendimiento escolar. No es requisito aprobar las materias ni asistir a clases. La asistencia a la escuela ya no es un requisito para mantener la escolaridad, puesto que el gobierno decretó que no existirán más alumnos que queden libres. Hemos sostenido, al igual que los demás colegios, un 30% de matrícula con más de 30 inasistencias a clase. A todo esto se le suma que se ha flexibilizado el sistema de evaluación hasta lo sumo, continuando con el período complementario al cual los alumnos asisten con hojas en blanco “a ver qué pasa” y, como frutilla del postre, este año se decreta la creación de la escuela de verano, donde los alumnos podrán acreditar y aprobar aquellas materias que adeuden sin la intervención de sus docentes. Esta escuela de verano es discriminatoria porque pueden asistir sólo los alumnos que tengan desaprobadas cuatro o más materias; los que adeudan menos no se pueden inscribir porque ya han promovido el año y están en condiciones de sumar números positivos. Si ellos desean asistir para aprobar todas las materias, no lo pueden hacer. Siendo una nueva discriminación y exclusión para el que estudia o quiere hacerlo. Luego de toda esta flexibilidad los números serán maravillosos… Aunque en nuestra provincia reine la ignorancia. Que no se critique a la escuela media y sus docentes cuando los alumnos egresados de nuestras establecimientos no estén capacitados para ingresar a la universidad, y menos aun al campo laboral donde se exija: asistencia, puntualidad, dedicación, esfuerzo, capacitación continua, etcétera. Los adolescentes de hoy se creen beneficiados por este sistema, pero en realidad son víctimas del mismo. Ingrid Hernández DNI 18.824.018 Cinco Saltos

Ingrid Hernández DNI 18.824.018 Cinco Saltos


A lo largo del año pasado y de los anteriores, la escuela secundaria ha ido perdiendo su función de instruir a los adolescentes en conocimientos de tipo científico y se ha transformado en una guardería, en un depósito de chicos que no quieren estar en la escuela. Están por obligación, para poder cobrar la asignación “no universal”, las becas y para recibir las netbook. Digo no universal, porque si fuera universal sería para todos los niños y adolescentes en edad escolar del país; pero esto no es así, ya que los hijos de los trabajadores no tienen acceso a este beneficio. En la adjudicación de los beneficios antes mencionados no se tiene en cuenta el rendimiento escolar. No es requisito aprobar las materias ni asistir a clases. La asistencia a la escuela ya no es un requisito para mantener la escolaridad, puesto que el gobierno decretó que no existirán más alumnos que queden libres. Hemos sostenido, al igual que los demás colegios, un 30% de matrícula con más de 30 inasistencias a clase. A todo esto se le suma que se ha flexibilizado el sistema de evaluación hasta lo sumo, continuando con el período complementario al cual los alumnos asisten con hojas en blanco “a ver qué pasa” y, como frutilla del postre, este año se decreta la creación de la escuela de verano, donde los alumnos podrán acreditar y aprobar aquellas materias que adeuden sin la intervención de sus docentes. Esta escuela de verano es discriminatoria porque pueden asistir sólo los alumnos que tengan desaprobadas cuatro o más materias; los que adeudan menos no se pueden inscribir porque ya han promovido el año y están en condiciones de sumar números positivos. Si ellos desean asistir para aprobar todas las materias, no lo pueden hacer. Siendo una nueva discriminación y exclusión para el que estudia o quiere hacerlo. Luego de toda esta flexibilidad los números serán maravillosos... Aunque en nuestra provincia reine la ignorancia. Que no se critique a la escuela media y sus docentes cuando los alumnos egresados de nuestras establecimientos no estén capacitados para ingresar a la universidad, y menos aun al campo laboral donde se exija: asistencia, puntualidad, dedicación, esfuerzo, capacitación continua, etcétera. Los adolescentes de hoy se creen beneficiados por este sistema, pero en realidad son víctimas del mismo. Ingrid Hernández DNI 18.824.018 Cinco Saltos

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