Indagan a la autora de los disparos en la clínica

Cuando asesinó a la joven laboratorista estaba “lúcida”.

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- La mujer que el sábado efectuó 27 disparos con un revólver calibre 32 y asesinó a la joven Carla Milla, que era técnica de laboratorio en la clínica privada de Cipolletti donde ocurrió la tragedia, será indagada hoy por el juez Santiago Márquez Gauna. Podrían imputarle un delito de reclusión perpetua.

La acusada se identificó como Laila aunque en su documento conserva el nombre de Héctor José Díaz. En un primer momento se informó que su apellido era Ruiz, pero ayer finalmente se confirmó que tiene 49 años y es de apellido Díaz. El psicólogo que la examinó la encontró “lúcida, coherente y orientada en tiempo y espacio”. El resultado de esa pericia hizo descartar la posibilidad de que haya actuado bajo los efectos de alguna droga o psicofármaco.

El juez Márquez Gauna recibirá esta mañana el sumario policial y los informes de Criminalística con la trayectoria de los disparos. La imputada tenía 50 balas y gatilló 27 veces.

En la indagatoria, podría ser asistida por el defensor oficial de turno Juan Pablo Piombo, aunque también tendrá la opción de designar un defensor privado. Hasta ayer, la Policía no había recibido el informe de antecedentes ni del Registro Nacional de Armas (Renar) que servirá para determinar la procedencia del revólver calibre 32.

De la autopsia surgió que la víctima recibió el tiro por la espalda y que el proyectil le cortó la vena aorta. Los investigadores suponen que Carla fue asesinada con uno de los primeros disparos y que nadie la vio porque quedó tirada detrás de una mesada en el laboratorio.

La agresora mantuvo de rehenes a unas doce personas, entre ellos a seis pacientes que estaban internados y a otros seis empleados y profesionales de la clínica. Por esta situación, el juez podría imputarle los delitos de privación ilegitima de le libertad seguida de muerte con el agravante del arma de fuego. El artículo 142 bis del Código Penal establece que “la pena será de 15 a 25 años de prisión si del hecho resultara la muerte de una persona como consecuencia no querida por el autor”. En cambio si la muerte fuera intencional la pena es de reclusión perpetua.

La imputada está detenida en una celda individual de la comisaría Tercera de Roca. Permanece incomunicada. Allegados al caso aseguraron que padece una afección por la silicona que le colocaron en los glúteos cuando decidió cambiar su identidad. Por eso suponen que ingresó a la clínica en sillas de ruedas, aunque después, en el segundo piso, empezó a caminar y a efectuar disparos. Pretendía que un médico le pidiera perdón por una supuesta mala praxis en la atención de su madre. En la comisaría también tuvo una complicación respiratoria por la enfermedad EPOC.


CIPOLLETTI (AC).- La mujer que el sábado efectuó 27 disparos con un revólver calibre 32 y asesinó a la joven Carla Milla, que era técnica de laboratorio en la clínica privada de Cipolletti donde ocurrió la tragedia, será indagada hoy por el juez Santiago Márquez Gauna. Podrían imputarle un delito de reclusión perpetua.

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