Bochornosa autopsia y un triste pedido de justicia

Redacción

Por Redacción

Patagones

PATAGONES (AV).- “No queremos que la muerte de Nicolás quede impune pero necesitamos que la Justicia trabaje como tiene que ser”. Ese es el pedido de familiares del joven Nicolás Calfunao, de 18 años, quien en la mañana del 20 de febrero pasado apareció muerto en el patio de la casa de un familiar en San Blas, donde vivía con su padre, abuelos y tíos. Su familia ha realizado distintas marchas pidiendo Justicia por esta muerte que aseguran fue violenta pero está caratulada como dudosa. En ese marco se pidió una segunda autopsia que se realizó el miércoles en Villalonga, tramitación que generó un comunicado de prensa de la familia por la situación vivida. Relataron que el 10 fue trasladado el cadáver de Nicolás al hospital de aquella localidad para realizar la segunda autopsia. La primera había sido practicada en Patagones. Los padres y otros familiares del joven también fueron a Villalonga y con pesar señalaron que al llegar al lugar las autoridades hospitalarias no sabían que tenían que realizar la autopsia “ni el médico Claudio Raigoroski sabía que el cuerpo llegaría ese día porque él mismo le había explicado a la fiscal Adela Abel que el lugar no estaba en condiciones para realizar esa pericia, por no contar con la ventilación y los elementos necesarios”. En dolorosos términos la familia detalló que el padre del joven fallecido tuvo que ir a comprar guantes y hasta debió ayudarle al médico a sacar el cuerpo de ataúd. Graficaron que el lugar no tenía ni luz y que “en un momento hasta se pensó en hacer la autopsia al aire libre, a lo que nos negamos porque Nicolás no se lo merece”. Tan extrema habría sido esta situación que el mismo padre habría indicado al médico cuáles eran las dudas en torno a la muerte de su hijo por las marcas que habían detectado en el cuerpo apenas lo encontraron. Ante semejante episodio vivido, que se suma al dolor de una pérdida irreparable y a la importancia de esta pericia, los familiares del joven que trabajaba como albañil plantearon: “¿Cómo es posible que la fiscal no supiera que ese lugar no estaba en condiciones para realizar la autopsia?”. Además pidieron a la fiscal de Patagones que explique por qué permitió que se realizara allí la pericia “donde no había nada para hacerla como corresponde. No tiene nombre el dolor que sentimos al ver cómo juegan con el cuerpo de nuestro ser querido”. Firmaron el comunicado Rosalía Hernández y Miguel Calfunao, padres del joven, además de sus abuelos y tíos. Nicolás fue encontrado sentado apoyado en el tronco de un árbol, con una soga alrededor de su cuello y con marcas de golpes, según consignó su mamá, quien reiteró que seguirán pidiendo justicia.


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