“Algo de luz entre tanta oscuridad”
Todos nos hemos sentido doloridos por los hechos ocurridos hace aproximadamente un mes en la clínica Fundación Médica de Río Negro y Neuquén, donde una mujer (transexual) le provocó la muerte a una joven profesional, inocente. Lamentablemente mi horror y consternación nacieron con anterioridad a esta tragedia, por ser testigo de la barbarie a la que en ocasiones todos somos sometidos por el simple hecho de ser parte de la comunidad, donde para los más pobres también es peor. Soy el hermano de Laila Díaz y les participo que el día anterior a la trágica e inconcebible muerte de Carla Milla personalmente realicé una denuncia en el PAMI por el maltrato y la subatención de la que mi madre era víctima en la clínica en la que había sido internada; entre otras deficiencias, presentaba escaras de grado 2 y 3 en toda la espalda y padecía neumonía intrahospitalaria. Estos hechos, claramente causados por desatención profesional, fueron denunciados para que las autoridades asumieran el rol protectivo que les corresponde y se espera de ellos. El 8 de abril realicé otra denuncia –penal– por los mismos hechos ante el juzgado donde hoy se tramita la investigación contra Laila. Recuerdo al lector que mi hermana, por cuestiones personales de larga data, a mi juicio no tiene un comportamiento normal; el abandono y la desatención médica de nuestra madre fue el hecho que la desató y se condujo de la manera en que actuó y trajo como consecuencia el inadmisible desenlace. Días atrás mi madre murió, internada en el Hospital Regional Dr. Castro Rendón, donde realmente la trataron como corresponde. Simplemente quiero dejar testimonio de que, hasta el día de la muerte de mi madre, ni PAMI ni la Justicia, nadie asistió a revisarla para constatar el estado denunciado. Comparto esta historia para echar algo de luz entre tanta oscuridad y dolor y para que, si nos concientizamos, ayudemos para que estos hechos no se repitan. Una última palabra para los padres de Carla Milla, que en esta trágica realidad ocupan un lugar similar al mío… seguramente por ello es que no encuentro ninguna que pueda expresar tanto sufrimiento y dolor. Leonardo Isidro Díaz, DNI 18.103.039 Neuquén
Leonardo Isidro Díaz, DNI 18.103.039 Neuquén
Todos nos hemos sentido doloridos por los hechos ocurridos hace aproximadamente un mes en la clínica Fundación Médica de Río Negro y Neuquén, donde una mujer (transexual) le provocó la muerte a una joven profesional, inocente. Lamentablemente mi horror y consternación nacieron con anterioridad a esta tragedia, por ser testigo de la barbarie a la que en ocasiones todos somos sometidos por el simple hecho de ser parte de la comunidad, donde para los más pobres también es peor. Soy el hermano de Laila Díaz y les participo que el día anterior a la trágica e inconcebible muerte de Carla Milla personalmente realicé una denuncia en el PAMI por el maltrato y la subatención de la que mi madre era víctima en la clínica en la que había sido internada; entre otras deficiencias, presentaba escaras de grado 2 y 3 en toda la espalda y padecía neumonía intrahospitalaria. Estos hechos, claramente causados por desatención profesional, fueron denunciados para que las autoridades asumieran el rol protectivo que les corresponde y se espera de ellos. El 8 de abril realicé otra denuncia –penal– por los mismos hechos ante el juzgado donde hoy se tramita la investigación contra Laila. Recuerdo al lector que mi hermana, por cuestiones personales de larga data, a mi juicio no tiene un comportamiento normal; el abandono y la desatención médica de nuestra madre fue el hecho que la desató y se condujo de la manera en que actuó y trajo como consecuencia el inadmisible desenlace. Días atrás mi madre murió, internada en el Hospital Regional Dr. Castro Rendón, donde realmente la trataron como corresponde. Simplemente quiero dejar testimonio de que, hasta el día de la muerte de mi madre, ni PAMI ni la Justicia, nadie asistió a revisarla para constatar el estado denunciado. Comparto esta historia para echar algo de luz entre tanta oscuridad y dolor y para que, si nos concientizamos, ayudemos para que estos hechos no se repitan. Una última palabra para los padres de Carla Milla, que en esta trágica realidad ocupan un lugar similar al mío... seguramente por ello es que no encuentro ninguna que pueda expresar tanto sufrimiento y dolor. Leonardo Isidro Díaz, DNI 18.103.039 Neuquén
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