Malestar por la demora en la detención de abusador
Guillermo Poggi está prófugo de la Justicia. Fue condenado a 12 años de prisión por abuso sexual a sus hijastras.
CONDENADO Y PRÓFUGO
El abogado querellante Juan Manuel García Berro, quien representa a la madre de las dos chicas que fueron abusadas por Guillermo Hugo Poggi, según la sentencia que lo condenó a 12 años de prisión, cuestionó ayer “la mora” de la Cámara Criminal Segunda en el cumplimiento de las medidas que solicitó para detener al comerciante, quien se encuentra prófugo.
El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro rechazó a finales de abril pasado un recurso de casación que había interpuso la defensa del imputado para tratar de revocar la sentencia de la Cámara Criminal Segunda de Bariloche que lo condenó el 26 de abril del año pasado a 12 años de prisión como autor responsable del delito de abuso sexual agravado, reiterado y gravemente ultrajante de dos hijas menores de edad de su expareja.
Garcia Berro recordó que después de esa sentencia, el STJ declaró como no interpuesto el recurso extraordinario promovido por la defensa de Poggi para tratar de llegar hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En consecuencia, la sentencia condenatoria deviene firme, afirmó el abogado querellante.
Sostuvo que puso en conocimiento de la Cámara Criminal Segunda esa circunstancia “y le pedí que lleve adelante las medidas para ordenar su detención”. Pero sostuvo que “la Cámara por razones que ignoro tarda más de lo razonable” en dictar las medidas para detenerlo a Poggi.
Garcia Berro dijo que no cree que Poggi, quien trabajó como comerciante y hasta se desempeñó un tiempo como periodista en Bariloche, “haya tenido un trato diferencial”. “Para mí no tiene nada que ver con eso, ni con una cuestión extraña ni con ninguna malicia. Creo que es la mora inaceptable de los tribunales nada más y nada menos”, opinó.
Dijo que ni él ni la madre de las chicas que llevó adelante el juicio “estamos conformes con lo que pasó”.
Fuentes judiciales explicaron el 11 de junio pasado que la Cámara Criminal Segunda decretó la rebeldía de Poggi, porque no fue ubicado en el domicilio que había indicado mientras disfrutaba del beneficio de la libertad. Por eso, se dictó la orden de captura del condenado.
Durante todo el proceso judicial, Poggi estuvo en libertad. Nunca fue detenido.
Los abusos que se le atribuyeron ocurrieron desde 2001 contra una de las hijastras, que en ese momento tenía sólo 9 años, y se prolongaron hasta 2009. El otro hecho ocurrió el 14 de marzo de 2009 cuando realizó tocamientos a la otra de sus hijastras, de 13. Los hechos ocurrieron en el domicilio que compartía el imputado con las víctimas y en ausencia de la madre de las nenas.
DeBariloche
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