“Río Negro: ¿y el medioambiente?”
El título pretende dar a los gobiernos provincial y municipal la oportunidad de informar a la población sobre un tema que va a comprometer la vida de los rionegrinos: el desmadre que en esta provincia afecta la protección de los recursos naturales, especialmente el agua. Los superficiales (lagos, ríos, arroyos, etc.) son contaminados por la actividad petrolífera y, fundamentalmente, por el vertido de los efluentes cloacales. El 65% de estos, por carencia o insuficiencia de plantas de tratamiento, se vierten crudos. Esta horrenda cifra (ver diario “Río Negro” del 31/5) abarca, globalmente, la zona comprendida –en Río Negro y Neuquén– desde los lagos cordilleranos a los ríos Limay y Neuquén, o sea, incluye todos los valles rionegrinos. Esta situación permite vaticinar (“Río Negro”, abril p.p, G. Carbajo) “La inexorable muerte del río Negro”, último receptor de la contaminación concentrada. En nuestra provincia, la sabia ley que prohibía la minería a cielo abierto fue anulada, o sea, que campo orégano para estas inversiones, además de pedir a gritos que vengan los contaminadores del fracking (ver Neuquén, Vaca Muerta), como si no bastara lo ocurrido en Catriel, Rincón de los Sauces y en el exterior, Ecuador, donde los pueblos selváticos caen como moscas. Petróleo, welcome. Los basurales a cielo abierto (meros vertederos) y los espontáneos en cualquier terreno proliferan por doquier. En el Alto Valle, y en particular en Roca pese a la magnífica “gestión Soria”, aún permanecen varios problemas sin resolver. Necesitamos ser breves. Sólo alcanza, por prioridad, a mencionarse dos temas en los que los plazos prometidos por la secretaria de Medio Ambiente, ingeniera Laura Juárez, han sido recontra vencidos: el basural que en Malvinas sigue contaminando gente y la yesera de J. J , Gómez. Sabemos que está en marcha, en Ruta 6, una nueva planta para tratamiento de residuos sólidos domiciliarios. Desde hace años proponemos que no utilice el contaminante sistema de enterramiento sanitario, sino que se construya una moderna planta de reciclado total, la que, por economicidad del proceso, debía aprovechar la economía de escala, procesando los residuos de todo el Alto Valle. Finalmente, recordamos que sólo se trata, nada menos, que de preservar los recursos para nuestros descendientes. Y que la contaminación, a la larga o a la corta, mata. Y son los gobiernos –o sea, el Estado provincial– los responsables de impedirla. Si no lo hacen, serán los responsable de matar. Carlos H. López, DNI 4.820.317 Asociación Ecológica de Roca
Carlos H. Lopez, DNI 4.820.317 Asociación Ecológica de Roca
El título pretende dar a los gobiernos provincial y municipal la oportunidad de informar a la población sobre un tema que va a comprometer la vida de los rionegrinos: el desmadre que en esta provincia afecta la protección de los recursos naturales, especialmente el agua. Los superficiales (lagos, ríos, arroyos, etc.) son contaminados por la actividad petrolífera y, fundamentalmente, por el vertido de los efluentes cloacales. El 65% de estos, por carencia o insuficiencia de plantas de tratamiento, se vierten crudos. Esta horrenda cifra (ver diario “Río Negro” del 31/5) abarca, globalmente, la zona comprendida –en Río Negro y Neuquén– desde los lagos cordilleranos a los ríos Limay y Neuquén, o sea, incluye todos los valles rionegrinos. Esta situación permite vaticinar (“Río Negro”, abril p.p, G. Carbajo) “La inexorable muerte del río Negro”, último receptor de la contaminación concentrada. En nuestra provincia, la sabia ley que prohibía la minería a cielo abierto fue anulada, o sea, que campo orégano para estas inversiones, además de pedir a gritos que vengan los contaminadores del fracking (ver Neuquén, Vaca Muerta), como si no bastara lo ocurrido en Catriel, Rincón de los Sauces y en el exterior, Ecuador, donde los pueblos selváticos caen como moscas. Petróleo, welcome. Los basurales a cielo abierto (meros vertederos) y los espontáneos en cualquier terreno proliferan por doquier. En el Alto Valle, y en particular en Roca pese a la magnífica “gestión Soria”, aún permanecen varios problemas sin resolver. Necesitamos ser breves. Sólo alcanza, por prioridad, a mencionarse dos temas en los que los plazos prometidos por la secretaria de Medio Ambiente, ingeniera Laura Juárez, han sido recontra vencidos: el basural que en Malvinas sigue contaminando gente y la yesera de J. J , Gómez. Sabemos que está en marcha, en Ruta 6, una nueva planta para tratamiento de residuos sólidos domiciliarios. Desde hace años proponemos que no utilice el contaminante sistema de enterramiento sanitario, sino que se construya una moderna planta de reciclado total, la que, por economicidad del proceso, debía aprovechar la economía de escala, procesando los residuos de todo el Alto Valle. Finalmente, recordamos que sólo se trata, nada menos, que de preservar los recursos para nuestros descendientes. Y que la contaminación, a la larga o a la corta, mata. Y son los gobiernos –o sea, el Estado provincial– los responsables de impedirla. Si no lo hacen, serán los responsable de matar. Carlos H. López, DNI 4.820.317 Asociación Ecológica de Roca
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