Choque de versiones en el juicio a Chumbita y Rubio
Están procesados por “rapto y tentativa de abuso sexual”. La víctima tenía 14 años al momento del hecho. La familia cree que habrá condena; la defensa dice que todo es “una farsa”.
César Izza
ROCA.- Para la querella hay abrumadora evidencia para sostener la acusación de abuso sexual contra los policías Víctor Chumbita y Rubén Rubio, pero la defensa asegura que se está juzgando “una farsa”. Ayer comenzó el juicio oral, a puertas cerradas, ante la Cámara Criminal Primera de Roca. Declararon el principal imputado, la madre y la hermana de la víctima y un amigo de la jovencita. La adolescente tenía 14 años cuando presuntamente fue ultrajada por los efectivos dentro del exdestacamento policial de la Ruta 22, en Guerrico. Pero ya es mayor de edad y el próximo 13 de noviembre se someterá a un careo con Chumbita, quien ayer declaró para defenderse y dijo que su contacto con la menor de edad fue un encuentro sexual consentido por ella y sin acceso carnal.
El comienzo de la audiencia fue “trabado”, según lo calificó el abogado querellante Marcelo Hertzriken Velasco, debido a que la víctima sufrió una crisis de nervios al ingresar a la sala y ver a los imputados. Finalmente pudo ingresar, pero no se le permitió declarar. Los jueces resolvieron que usarán el relato que dio cuando aún era menor.
El careo parece ser la prueba más esperada tanto por la defensa como por la querella. “La están ensuciando, le están mintiendo en la cara, y en el careo va a poder ejercer su derecho a ser escuchada”, dijo el querellante. Mientras que el abogado Darío Sujonitzky, defensor de Chumbita, aseguró que el cruce entre la joven y el policía “demostrará que esto es una gran mentira”.
Chumbita está procesado como presunto autor de los delitos de “rapto y tentativa de abuso sexual gravemente ultrajante, doblemente calificado por haber sido cometido por dos personas y en ocasión de sus funciones policiales”, mientras que a Rubio se le imputa la misma figura en calidad de partícipe necesario. Ambos están en libertad bajo fianza desde abril de 2012.
Gloria Apablaza, madre de la víctima, fue la primera en declarar ayer ante los jueces Carlos Gauna Kroeger, Daniel Tobares y Juan Pablo Chirinos. Al salir de la sala fue rodeada por una veintena de familiares, amigos y miembros de la Comisión de Mujeres de la Fadecs y la Multisectorial de Mujeres de Fiske Menuco. Les hizo una señal con sus pulgares para arriba y les dijo que estaba contenta porque había podido declarar sin llorar y sin dejarse intimidar por las preguntas de los defensores.
“Tengo muchas esperanzas porque vi la preocupación de los policías. Acá hubo una violación y tienen que pagar (…) Han hablado muchas cosas malas de mi hija, pero es es natural porque siempre a la víctima la van a ensuciar. Igual yo estoy tranquila porque sé que lo que dicen es mentira… Y en todo caso, nadie tiene derecho a violar a nadie, aunque sea una prostituta”, analizó la mujer. Sus palabras fueron una respuesta a lo que dijo Chumbita en el juicio: que a la siesta de aquel 1 de enero de 2010, después de un paseo en su auto con la víctima, su hermana y Rubio, volvieron al destacamento, comenzaron a besarse y fueron al primer piso en busca de intimidad. Afirmó –según el relato del defensor– que de repente Rubio entró a la habitación y la chica se asustó o se enojó, por lo que decidió escapar en su moto. A los pocos kilómetros volcó y fue hospitalizada por las lesiones. El imputado habría afirmado en el juicio que su “único error” fue “no preguntarle la edad” a la chica. El defensor agregó que entre la declaración de la víctima, la de su madre y la de su hermana hay “contradicciones tan patentes que la acusación se hace insostenible”. (Redacción central)
Gloria Apablaza, madre de la víctima: “tengo muchas esperanzas”
Marcelo H. Velasco, abogado querellante: “positivo porque Rocío será escuchada”
César Izza
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