2014, año de la refundación de la deuda
José Luis Rodríguez (*)
El gobierno de Río Negro ha anunciado aumentos salariales a las fuerzas policiales, aún está vigente el anuncio a otros sectores de la administración pública y no tiene los fondos para cumplir con tales compromisos si no sale a buscar préstamos a los bancos o al mercado para afrontarlos. Sin entrar en la consideración de la justicia de tales salarios, avasallados y ajustados permanentemente por el proceso inflacionario, ni evaluar la necesidad de las nuevas incorporaciones a la administración pública, lo cierto es que Río Negro no tiene los recursos para afrontar el nivel de gasto. Lo lógico sería, primero, saber cómo obtendrán los recursos para luego avanzar en el compromiso, tal como lo requiere la ley de Presupuesto, que es una estimación de recursos y una aprobación de gastos. Viendo el Presupuesto 2014, las negociaciones salariales posteriores y las que aún restan, está absolutamente claro que aun cuando en la elevación presupuestaria se anuncia un ahorro de $ 483 millones, en Río Negro volvió el déficit. Esta situación seguramente traerá aparejados un redireccionamiento del gasto, la utilización de recursos extraordinarios o de capital y la búsqueda de fondos en el sistema financiero argentino. Y, por sobre todo, dar las explicaciones de cómo los pagarán en el futuro, ya que no se pagan con recursos corrientes. Está claro que, por el lado del gasto, más allá de la baja en el costo político, a partir de la reducción en cantidad y/o sueldos de funcionarios anunciada por el gobernador se verá afectada la obra pública, quedando casi en forma excluyente la financiada por Nación. En cuanto a recursos extraordinarios, el gobernador anunció la renovación de los contratos petroleros, reafirmado que se hará este año. Va a ser muy fuerte la tentación de utilizarlos para gastos corrientes, a pesar de que los mismos deben financiar gastos de capital. Lo contrario está prohibido. Y queda preguntarnos con qué recursos extraordinarios como éste se contará el próximo año y los subsiguientes. No obstante esta realidad, es de esperar que esta urgencia no vaya en desmedro de la responsabilidad de una buena negociación de los mismos. Teniendo en cuenta que es la primera vez que la provincia tiene esta posibilidad, que antes era nacional, y ahora la responsabilidad es provincial como conquista de la reforma constitucional. Que se recontrate, realmente, a las empresas petroleras que cumplieron, a quienes estén en condiciones de hacerlo y no a los incumplidores, y tengamos en cuenta que todas las inversiones realizadas por cumplimiento del contrato ahora son de patrimonio provincial. Principalmente debemos tener muy en claro con qué reservas gasíferas y petroleras contamos para saber qué recibir por ello, donde más allá de las regalías somos acreedores de un canon inicial extraordinario. Y éste, si bien debería ser destinado a inversiones para el desarrollo, seguramente se va a utilizar para gastos corrientes, entendible por cierto en la sustitución de financiamiento, pero con un destino claro sobre el futuro porque no lo volveremos a tener por los próximos diez o quince años. Aun así, con la contención y el redireccionamiento del gasto y con la aparición de recursos extraordinarios, aparece la necesidad de financiamiento. En este sentido, la primera fuente de financiamiento será el incremento de la deuda flotante o con proveedores, pero también será indefectible la toma de crédito en el sistema financiero, ya que con las anteriores respuestas no alcanza a cubrir una necesidad de financiamiento superior seguramente a los 1.500 millones de pesos. No obstante, esta alternativa lleva más tiempo y hoy el país no está en condiciones de salir a mercados internacionales a tasas bajas. De todas maneras, el gobierno nacional tendrá mucho que ver, ya que fue política conjunta de ese nivel con todas las provincias, en el proceso histórico de nacionalización de la deuda, que éstas no tomarían más financiamientos en el sector privado, y menos para financiar el déficit. Río Negro, por este pacto, no sólo nacionalizó su deuda sino que no está pagando ni capital, ni intereses de la misma, aunque sí ya se observan, en el Presupuesto 2014, las cuotas del crédito de 250 millones de pesos que el año pasado tomó el gobierno precisamente para paliar el déficit del período, por lo que incluyendo los organismos multilaterales es de 714 millones de pesos, viniendo de un ejecutado 2013 de 242 millones de pesos y con intereses por 350 millones, después de ejecutar 85 millones en el 2013. Si bien es cierto, que las finanzas rionegrinas no escapan a la realidad del país, se están dando los primeros pasos para tener grandes dificultades, y en un futuro no muy lejano. Este escenario 2014, con la aparición del déficit, pone de rodillas la conducta de responsabilidad fiscal, afecta la obra pública, los ingresos petroleros no serán para inversión sino para gasto, los proveedores deberán esperar para cobrar, lo que incrementa los costos, y aparece nuevamente el sistema financiero privado. El presente tendrá soluciones que, lamentablemente, complicaran sobremanera el futuro. (*) Exlegislador. Exministro de Economía de Río Negro
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