León Gieco, el argentino grabó con él
León Gieco, no sólo compartió escenario con Pete Seeger sino que las voces de ambos quedaron plasmadas en un CD. “Son cosas gloriosas que me pasaron, e indudablemente haber tocado y compartido tiempo con Pete fue una de ellas. Me hubiera gustado poder repetir una situación similar, pero hay cosas tan grossas que pasan una sola vez. Son personajes históricos, Pete es irrepetible”, decía Gieco sobre ese encuentro a “Página/12”. Aquella unión que quedó en el corazón de Gieco ocurrió en agosto de 1989, cuando el argentino invitó a este ícono del folk para unos recitales conjuntos en el Teatro Opera. ¿Qué se oyó aquellas noches? Chacareras de Sixto Palavecino y bagualas anónimas entonadas por Leda Valladares, más clásicos de Gieco, como “Hombres de hierro”, “Sólo le pido a Dios” “Cachito campeón de Corrientes” y “La colina de la vida”. Seeger cantó “Guantanamera” y “We Shall Overcome”, el himno de las manifestaciones por los derechos civiles de los ’60; “Cristo de Palacagüina; “I Feel Like I’m Fixin’ to Die Rag”, símbolo de la lucha contra la guerra de Vietnam. “Conocí a Pete Seeger en el Festival de la Nueva Canción, realizado en Quito, Ecuador, en 1984…. El cierre del Festival era con “Sólo le pido a Dios”, donde subíamos a cantar todos juntos. Ahí lo vi cantar a Pete y me impresionó cómo se hacía entender, pegando carteles en la parte de atrás del escenario con las letras en castellano. (…) Pero no me animaba a acercarme e intentar hablar con él. En una de las noches finales, Pete escuchó “Sólo le pido a Dios” y quiso saber quién era yo, qué decía la letra de la canción, de dónde venía el artista. Y vino a saludarme al camarín, y eso me emocionó muchísimo. Poco después recibí una carta suya y me produjo tal conmoción que compuse la canción “Para Pete”. Le contesté diciendo que sería bueno que viniera a tocar a la Argentina.”, reconstruye Gieco en una entrevista con Claudio Kleiman.
León Gieco, no sólo compartió escenario con Pete Seeger sino que las voces de ambos quedaron plasmadas en un CD. “Son cosas gloriosas que me pasaron, e indudablemente haber tocado y compartido tiempo con Pete fue una de ellas. Me hubiera gustado poder repetir una situación similar, pero hay cosas tan grossas que pasan una sola vez. Son personajes históricos, Pete es irrepetible”, decía Gieco sobre ese encuentro a “Página/12”. Aquella unión que quedó en el corazón de Gieco ocurrió en agosto de 1989, cuando el argentino invitó a este ícono del folk para unos recitales conjuntos en el Teatro Opera. ¿Qué se oyó aquellas noches? Chacareras de Sixto Palavecino y bagualas anónimas entonadas por Leda Valladares, más clásicos de Gieco, como “Hombres de hierro”, “Sólo le pido a Dios” “Cachito campeón de Corrientes” y “La colina de la vida”. Seeger cantó “Guantanamera” y “We Shall Overcome”, el himno de las manifestaciones por los derechos civiles de los ’60; “Cristo de Palacagüina; “I Feel Like I’m Fixin’ to Die Rag”, símbolo de la lucha contra la guerra de Vietnam. “Conocí a Pete Seeger en el Festival de la Nueva Canción, realizado en Quito, Ecuador, en 1984.... El cierre del Festival era con “Sólo le pido a Dios”, donde subíamos a cantar todos juntos. Ahí lo vi cantar a Pete y me impresionó cómo se hacía entender, pegando carteles en la parte de atrás del escenario con las letras en castellano. (...) Pero no me animaba a acercarme e intentar hablar con él. En una de las noches finales, Pete escuchó “Sólo le pido a Dios” y quiso saber quién era yo, qué decía la letra de la canción, de dónde venía el artista. Y vino a saludarme al camarín, y eso me emocionó muchísimo. Poco después recibí una carta suya y me produjo tal conmoción que compuse la canción “Para Pete”. Le contesté diciendo que sería bueno que viniera a tocar a la Argentina.”, reconstruye Gieco en una entrevista con Claudio Kleiman.
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