“Si son evitables, no son accidentes”

Redacción

Por Redacción

He leído atentamente los argumentos del señor Abelardo Zilvestein sobre accidentes de tránsito. Creo que el término es incorrecto, porque son incidentes viales, que se pueden transformar en siniestros viales, cuando suceden vuelcos, despistes, choques y éstos a su vez son, en más de un 90% de los casos, por culpa, imprudencia o negligencia del conductor. O sea que, si son éstos evitables, no son un accidente. En otra parte de su carta de lectores del 5/6/14 hace una rebuscada ecuación donde explica el tiempo de reacción y el momento en que se aplica el freno, la distancia aproximada que se demora en detener el vehículo, siendo muy engorroso para el conductor común hacer esa fórmula mientras conduce. Algún profesor me explicó alguna vez que la forma más fácil de saber si estamos muy cerca del vehículo de adelante, a cualquier velocidad que circulemos, es tomar un punto de referencia cuando pasa éste y contar “un mil uno, un mil dos, un mil tres” y ahí debemos pasar nosotros. Fácil, si pasamos antes, venimos muy cerca y no tendremos tiempo para frenar o intentar una maniobra elusiva, siempre hacia la banquina nuestra. Por supuesto que debemos conducir concentrados en el tránsito, en el que va delante, en los que vienen detrás, en los que vienen de frente, en no distraernos hablando por teléfono, menos mensajeando, ni tomando mate, ni fumando en lo posible. Con las dos manos en el volante y atentos a la carretera, a los carteles indicadores, si los hay, y a velocidades permitidas para ese tramo del camino. Roberto Cevallos DNI 10.328.691 Las Grutas

Roberto Cevallos DNI 10.328.691 Las Grutas


He leído atentamente los argumentos del señor Abelardo Zilvestein sobre accidentes de tránsito. Creo que el término es incorrecto, porque son incidentes viales, que se pueden transformar en siniestros viales, cuando suceden vuelcos, despistes, choques y éstos a su vez son, en más de un 90% de los casos, por culpa, imprudencia o negligencia del conductor. O sea que, si son éstos evitables, no son un accidente. En otra parte de su carta de lectores del 5/6/14 hace una rebuscada ecuación donde explica el tiempo de reacción y el momento en que se aplica el freno, la distancia aproximada que se demora en detener el vehículo, siendo muy engorroso para el conductor común hacer esa fórmula mientras conduce. Algún profesor me explicó alguna vez que la forma más fácil de saber si estamos muy cerca del vehículo de adelante, a cualquier velocidad que circulemos, es tomar un punto de referencia cuando pasa éste y contar “un mil uno, un mil dos, un mil tres” y ahí debemos pasar nosotros. Fácil, si pasamos antes, venimos muy cerca y no tendremos tiempo para frenar o intentar una maniobra elusiva, siempre hacia la banquina nuestra. Por supuesto que debemos conducir concentrados en el tránsito, en el que va delante, en los que vienen detrás, en los que vienen de frente, en no distraernos hablando por teléfono, menos mensajeando, ni tomando mate, ni fumando en lo posible. Con las dos manos en el volante y atentos a la carretera, a los carteles indicadores, si los hay, y a velocidades permitidas para ese tramo del camino. Roberto Cevallos DNI 10.328.691 Las Grutas

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