“Más democracia”

Redacción

Por Redacción

Haciendo un breve repaso desde el advenimiento de la democracia allá por el año 1983 y hasta nuestros días, podemos rescatar que las instituciones de seguridad que otrora accionaban en contra del pueblo hoy se deben y forman parte del mismo. Es así que las Policías provinciales y federales, Gendarmería, Prefectura y todas las fuerzas armadas han ido comprendiendo su rol en una sociedad que quiso y quiere desterrar para siempre la violencia institucional a la cual nos tenían acostumbrados en otras épocas. El poder político tiene desde entonces la tarea de comandar las fuerzas armadas y de seguridad provincial y federal cuya finalidad es resguardar al pueblo y las instituciones democráticas. La depuración provocada en muchas fuerzas de seguridad ha permitido que las mismas se desprendan de quienes usaban el privilegio de pertenecer a la misma para cometer delitos, otro gran avance que hay que destacar, y que fuera bien recibido por toda la sociedad. Sin embargo algunos hechos que se vienen sucediendo en todo el país involucran a las fuerzas de seguridad en hechos de violencia institucional y delitos comunes, denunciadas por esto por autoridades municipales, provinciales y nacionales, como así también por organismos de derechos humanos, partidos políticos y luchadores sociales. A nadie escapan las acciones que involucraban a la Policía con el narcotráfico en Santa Fe o muertes por gatillo fácil en todo el país, trata de personas y hasta robos comando perpetrados por exagentes de Policía o inclusive en actividad. Nuestra ciudad de San Carlos de Bariloche no es la excepción a la hora de analizar hechos negativos que involucran desde la Justicia a las fuerzas de seguridad, y en estas horas se vienen denunciando acciones que empañan a las instituciones que deben bregar por la seguridad, respeto y cuidado de los ciudadanos. Ante estos hechos de violencia el presidente del Concejo Deliberante (FpV) comentó que el accionar policial hacia una familia de vecinos de nuestra ciudad e integrantes de la misma tiene connotaciones de un disciplinamiento social, textualmente comentó: “Esto es un disciplinamiento social orientado hacia los jóvenes en un contexto donde no tienen salida laboral y no tienen otras oportunidades sociales, de formación. Ése es el primer caldo de cultivo…”. También vaticinó que estamos muy cerca de que se produzcan hechos como los ocurridos en junio del 2010, donde uniformados terminaron con la vida de tres jóvenes en nuestra ciudad y donde dos crímenes quedaron hasta el día de hoy sin resolver, materia pendiente si las hay por parte de la Justicia. A estos hechos tenemos que agregar dos jóvenes baleados, que están peleando por su vida en estas horas. Ahora bien, estando el presidente del Concejo tan cerca de la realidad cotidiana (al menos se supone que así es), hay que tener en cuenta su punto de vista acerca de la falta de salida laboral, oportunidades sociales o de formación que adolecen nuestros jóvenes. La visión cruda de la realidad planteada por el presidente del Concejo Deliberante, da por tierra algunos anuncios que en forma constante y permanente nos hacen llegar sobre la contención a nuestros jóvenes, cosa que no nos parece menor a la hora de tener que soportar como sociedad que el vaticinio del presidente del Concejo se haga realidad y tengamos que llorar a otro joven o vecino en nuestra ciudad. El pedido de más democracia y apego a las leyes es lo que se debe implementar en estas horas; que las fuerzas policiales entiendan su rol y no actúen en contra de la comunidad a la que ellos también pertenecen; que las autoridades provinciales sigan con la investigación en curso y lleguen a la conclusión de encontrar a los responsables directos e indirectos de estos hechos de violencia, tanto si los mismos están dentro de la fuerza o son externos a ella; y que el gobierno municipal, tanto el Ejecutivo como el Legislativo, entienda que no está mal aceptar las falencias que se viven en nuestra sociedad, porque siempre la verdad sale a la luz; y que nosotros, los vecinos de a pie, entendamos que la gravedad de estos hechos debe encontrarnos unidos y solicitando un mayor fortalecimiento de las instituciones, sin especulaciones políticas de ninguna índole. La vida de nuestros jóvenes no vale un puesto político ni policial, la vida de nuestros jóvenes y nuestros vecinos no tiene precio… pero sí tiene un gran valor para todos, y debemos defenderla. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche


Haciendo un breve repaso desde el advenimiento de la democracia allá por el año 1983 y hasta nuestros días, podemos rescatar que las instituciones de seguridad que otrora accionaban en contra del pueblo hoy se deben y forman parte del mismo. Es así que las Policías provinciales y federales, Gendarmería, Prefectura y todas las fuerzas armadas han ido comprendiendo su rol en una sociedad que quiso y quiere desterrar para siempre la violencia institucional a la cual nos tenían acostumbrados en otras épocas. El poder político tiene desde entonces la tarea de comandar las fuerzas armadas y de seguridad provincial y federal cuya finalidad es resguardar al pueblo y las instituciones democráticas. La depuración provocada en muchas fuerzas de seguridad ha permitido que las mismas se desprendan de quienes usaban el privilegio de pertenecer a la misma para cometer delitos, otro gran avance que hay que destacar, y que fuera bien recibido por toda la sociedad. Sin embargo algunos hechos que se vienen sucediendo en todo el país involucran a las fuerzas de seguridad en hechos de violencia institucional y delitos comunes, denunciadas por esto por autoridades municipales, provinciales y nacionales, como así también por organismos de derechos humanos, partidos políticos y luchadores sociales. A nadie escapan las acciones que involucraban a la Policía con el narcotráfico en Santa Fe o muertes por gatillo fácil en todo el país, trata de personas y hasta robos comando perpetrados por exagentes de Policía o inclusive en actividad. Nuestra ciudad de San Carlos de Bariloche no es la excepción a la hora de analizar hechos negativos que involucran desde la Justicia a las fuerzas de seguridad, y en estas horas se vienen denunciando acciones que empañan a las instituciones que deben bregar por la seguridad, respeto y cuidado de los ciudadanos. Ante estos hechos de violencia el presidente del Concejo Deliberante (FpV) comentó que el accionar policial hacia una familia de vecinos de nuestra ciudad e integrantes de la misma tiene connotaciones de un disciplinamiento social, textualmente comentó: “Esto es un disciplinamiento social orientado hacia los jóvenes en un contexto donde no tienen salida laboral y no tienen otras oportunidades sociales, de formación. Ése es el primer caldo de cultivo...”. También vaticinó que estamos muy cerca de que se produzcan hechos como los ocurridos en junio del 2010, donde uniformados terminaron con la vida de tres jóvenes en nuestra ciudad y donde dos crímenes quedaron hasta el día de hoy sin resolver, materia pendiente si las hay por parte de la Justicia. A estos hechos tenemos que agregar dos jóvenes baleados, que están peleando por su vida en estas horas. Ahora bien, estando el presidente del Concejo tan cerca de la realidad cotidiana (al menos se supone que así es), hay que tener en cuenta su punto de vista acerca de la falta de salida laboral, oportunidades sociales o de formación que adolecen nuestros jóvenes. La visión cruda de la realidad planteada por el presidente del Concejo Deliberante, da por tierra algunos anuncios que en forma constante y permanente nos hacen llegar sobre la contención a nuestros jóvenes, cosa que no nos parece menor a la hora de tener que soportar como sociedad que el vaticinio del presidente del Concejo se haga realidad y tengamos que llorar a otro joven o vecino en nuestra ciudad. El pedido de más democracia y apego a las leyes es lo que se debe implementar en estas horas; que las fuerzas policiales entiendan su rol y no actúen en contra de la comunidad a la que ellos también pertenecen; que las autoridades provinciales sigan con la investigación en curso y lleguen a la conclusión de encontrar a los responsables directos e indirectos de estos hechos de violencia, tanto si los mismos están dentro de la fuerza o son externos a ella; y que el gobierno municipal, tanto el Ejecutivo como el Legislativo, entienda que no está mal aceptar las falencias que se viven en nuestra sociedad, porque siempre la verdad sale a la luz; y que nosotros, los vecinos de a pie, entendamos que la gravedad de estos hechos debe encontrarnos unidos y solicitando un mayor fortalecimiento de las instituciones, sin especulaciones políticas de ninguna índole. La vida de nuestros jóvenes no vale un puesto político ni policial, la vida de nuestros jóvenes y nuestros vecinos no tiene precio... pero sí tiene un gran valor para todos, y debemos defenderla. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

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