“El parasitismo mina el poder de una Nación”

Redacción

Por Redacción

El título de esta carta fue publicado en la revista “Selecciones del Reader’s Digest” en julio de 1949 (condensado del “New York World-Telegram”) por E. T. Leech (redactor de “The Pittsburgh Press”). A continuación, transcribo textual: “Una epidemia de parasitismo está asolando el mundo entero. Casi todos aspiran a que se les dé algo a expensas de otro, y ese otro es el gobierno. ”Cuanto más suministra el gobierno, tanto más se espera que siga dando. Pero una de las sanciones que trae como consecuencia la liberalidad oficial es la creciente decadencia del sentido de responsabilidad. Cuando los gastos públicos crecen, la autonomía y el vigor individual menguan. Esta acción paralela ha causado la ruina de varias naciones. Permitió que una minoría de bárbaros diera por tierra con el Imperio Romano. ”Los romanos habían llegado a depender del Estado en cuanto a alimentos, habitación y diversiones. Ansiosos de seguridad gratuita, llegaron a tal extremo de inseguridad que lo perdieron todo. ”El Estado no es otra cosa que un gran conjunto de individuos y está sujeto a las mismas limitaciones que sus componentes; paga las mismas penas como consecuencia del desacertado manejo. Tomemos la deuda pública, por ejemplo. El gobierno de Estados Unidos debe más de 250.000 millones de dólares –más de 6.000 por familia–. Otras subdivisiones políticas –estados, condados, distritos escolares– deben 20.000 millones. ”A todas estas entidades se exige que suministren más servicios y mayores beneficios. Todas han tenido que aumentar los impuestos y hacer empréstitos para distribuir dinero entre un público jamás satisfecho. ”La idea popular es la de que un gobierno puede obtener el dinero que necesite de los ricos y de las grandes compañías, de suerte que el mayor número de personas reciba los beneficios sin pagar costo. Pero nadie puede obtener algo por nada. Todo el mundo carga con su parte de la deuda pública porque todo el mundo paga impuestos, directa o indirectamente. ”En ningún país existen ricos bastantes para poner al gobierno en capacidad de atender los gastos públicos a expensas de ellos. Si el gobierno se apoderara de las riquezas de las grandes compañías no lograría colocar a la nación sobre sólidas bases rentísticas. Pero despojaría a esas corporaciones de sus empresas y a los obreros de su trabajo. Al mismo tiempo, todo cuanto las grandes compañías pagan al gobierno lo agregan al costo de sus mercancías, factor importante en el costo de vida de los consumidores. ”Sólo una bien definida comprensión de estos hechos básicos lograría contener la tragedia que puede presentarse si la teoría de dar todo a todos continúa sin que se la refrene”. Norberto Alejandro Barbieri, DNI 4.174.231 Las Grutas

Norberto Alejandro Barbieri, DNI 4.174.231 Las Grutas


El título de esta carta fue publicado en la revista “Selecciones del Reader’s Digest” en julio de 1949 (condensado del “New York World-Telegram”) por E. T. Leech (redactor de “The Pittsburgh Press”). A continuación, transcribo textual: “Una epidemia de parasitismo está asolando el mundo entero. Casi todos aspiran a que se les dé algo a expensas de otro, y ese otro es el gobierno. ”Cuanto más suministra el gobierno, tanto más se espera que siga dando. Pero una de las sanciones que trae como consecuencia la liberalidad oficial es la creciente decadencia del sentido de responsabilidad. Cuando los gastos públicos crecen, la autonomía y el vigor individual menguan. Esta acción paralela ha causado la ruina de varias naciones. Permitió que una minoría de bárbaros diera por tierra con el Imperio Romano. ”Los romanos habían llegado a depender del Estado en cuanto a alimentos, habitación y diversiones. Ansiosos de seguridad gratuita, llegaron a tal extremo de inseguridad que lo perdieron todo. ”El Estado no es otra cosa que un gran conjunto de individuos y está sujeto a las mismas limitaciones que sus componentes; paga las mismas penas como consecuencia del desacertado manejo. Tomemos la deuda pública, por ejemplo. El gobierno de Estados Unidos debe más de 250.000 millones de dólares –más de 6.000 por familia–. Otras subdivisiones políticas –estados, condados, distritos escolares– deben 20.000 millones. ”A todas estas entidades se exige que suministren más servicios y mayores beneficios. Todas han tenido que aumentar los impuestos y hacer empréstitos para distribuir dinero entre un público jamás satisfecho. ”La idea popular es la de que un gobierno puede obtener el dinero que necesite de los ricos y de las grandes compañías, de suerte que el mayor número de personas reciba los beneficios sin pagar costo. Pero nadie puede obtener algo por nada. Todo el mundo carga con su parte de la deuda pública porque todo el mundo paga impuestos, directa o indirectamente. ”En ningún país existen ricos bastantes para poner al gobierno en capacidad de atender los gastos públicos a expensas de ellos. Si el gobierno se apoderara de las riquezas de las grandes compañías no lograría colocar a la nación sobre sólidas bases rentísticas. Pero despojaría a esas corporaciones de sus empresas y a los obreros de su trabajo. Al mismo tiempo, todo cuanto las grandes compañías pagan al gobierno lo agregan al costo de sus mercancías, factor importante en el costo de vida de los consumidores. ”Sólo una bien definida comprensión de estos hechos básicos lograría contener la tragedia que puede presentarse si la teoría de dar todo a todos continúa sin que se la refrene”. Norberto Alejandro Barbieri, DNI 4.174.231 Las Grutas

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