“Las pistolas de Macri”

Redacción

Por Redacción

Días pasados, esperando que me atendieran en una ferretería de mi ciudad, uno de sus vendedores en forma muy amable explicaba a un cliente que el chispero del calefactor que había traído para reemplazar, creyendo que no funcionaba, efectivamente andaba y sería sólo un problema de contacto del dispositivo. En la explicación el vendedor tenía el lógico cuidado de no recibir la pequeña descarga que emite el chispero, puesto que por ser mínima no deja de ser una sensación física desagradable. Cuando terminó de aclararle al señor, les transmití que tengamos cuidado con el posible próximo presidente, Mauricio Macri, candidato de la derecha de nuestro país, que logró que la Justicia de su jurisdicción autorice la compra de pistolas Taser para uso de la Policía Metropolitana. Les dije que no se nos ocurra hacernos los locos en alguna manifestación en el feudo de la derecha acomodada de nuestro país, porque con las Taser teníamos grandes posibilidades de quedar cocinados como un chorizo. Por supuesto, carcajadas generales… Pero, haciendo abstracción del chiste y realizando un análisis crítico del significado simbólico de lo que esta forma de represión representa, éste es el aspirante a gobernante que tenemos, que no deja de rememorar con su aprobación al uso de las Taser las picanas eléctricas que se emplearon en la dictadura. El mismo que en forma irresponsable afirma que, en caso de ser electo presidente, el mismo 11 de diciembre va a levantar el cepo al dólar. Pavada de plan económico se guarda este candidato. Gente trabajadora, preparémonos para sufrir una nueva crisis de nuestros sueldos. Nuestros salarios se harán trizas. ¡Esa historia ya la conocemos, Macri y economistas conservadores graduados en Harvard y Oxford! Pero los que están relamiéndose son los amigos de Macri, que pagaron 50.000 pesos por plato para su campaña (por las “utilidades” que esa medida representa para ellos, sin dudas). Ni que hablar de sus amigos de perfumes caros franceses, de la Sociedad Rural Argentina… van a estar de parabienes –compradora del caro espacio público en CABA en forma dudosísima–. Imagínense, se relamen los muchachos. Este mismo candidato, que afirma que con él se acaba “el curro de los derechos humanos”. Revuelve el estómago escuchar a alguien decir eso, cuando sabemos, por triste experiencia, que no se debe opinar de un tema tan sensible para los argentinos como ése de manera tan liviana y despreciable. El mismo que pide que se deje de malgastar en tecnología al opinar del gran logro del lanzamiento del Arsat. Un verdadero insulto a nuestros científicos, de un personaje sin logros en la materia. Sólo su charlatanería política. En fin, se podría seguir horas y días enteros con los desaguisados del candidato Macri. No resisten el menor análisis crítico. Pero no debo dejar de hacer mención a su alianza con la inefable y mística Lilita Carrió. Barrilete ideológico, si los hay. Y por último, la sensación penosa que dan los representantes de la UCR, que por juntar un poco de votos hicieron trizas las ilusiones ideológicas de su juventud radical. Da mucha tristeza ver a estos últimos llorando y haciendo expresión de su profundo malestar por este desaguisado de Sanz y compañía, por el que a la Unión Cívica Radical le costará mucho rehacerse. Máxime la declaración de Macri, quien luego de ese despropósito de los radicales en Gualeguaychú manifestó que de ninguna manera irá con un candidato radical como vicepresidente. Cuchillo por la espalda, como dice el refrán popular. A los que analizamos la realidad política con cierta criticidad no nos sorprendió de ninguna manera. Dios nos libre y nos guarde de un candidato a presidente represor de trabajadores y pacientes de un hospital público, como éste. Marcelo Claudio Fracchia, DNI 17.575.066 Zapala

Marcelo Claudio Fracchia, DNI 17.575.066 Zapala


Días pasados, esperando que me atendieran en una ferretería de mi ciudad, uno de sus vendedores en forma muy amable explicaba a un cliente que el chispero del calefactor que había traído para reemplazar, creyendo que no funcionaba, efectivamente andaba y sería sólo un problema de contacto del dispositivo. En la explicación el vendedor tenía el lógico cuidado de no recibir la pequeña descarga que emite el chispero, puesto que por ser mínima no deja de ser una sensación física desagradable. Cuando terminó de aclararle al señor, les transmití que tengamos cuidado con el posible próximo presidente, Mauricio Macri, candidato de la derecha de nuestro país, que logró que la Justicia de su jurisdicción autorice la compra de pistolas Taser para uso de la Policía Metropolitana. Les dije que no se nos ocurra hacernos los locos en alguna manifestación en el feudo de la derecha acomodada de nuestro país, porque con las Taser teníamos grandes posibilidades de quedar cocinados como un chorizo. Por supuesto, carcajadas generales... Pero, haciendo abstracción del chiste y realizando un análisis crítico del significado simbólico de lo que esta forma de represión representa, éste es el aspirante a gobernante que tenemos, que no deja de rememorar con su aprobación al uso de las Taser las picanas eléctricas que se emplearon en la dictadura. El mismo que en forma irresponsable afirma que, en caso de ser electo presidente, el mismo 11 de diciembre va a levantar el cepo al dólar. Pavada de plan económico se guarda este candidato. Gente trabajadora, preparémonos para sufrir una nueva crisis de nuestros sueldos. Nuestros salarios se harán trizas. ¡Esa historia ya la conocemos, Macri y economistas conservadores graduados en Harvard y Oxford! Pero los que están relamiéndose son los amigos de Macri, que pagaron 50.000 pesos por plato para su campaña (por las “utilidades” que esa medida representa para ellos, sin dudas). Ni que hablar de sus amigos de perfumes caros franceses, de la Sociedad Rural Argentina... van a estar de parabienes –compradora del caro espacio público en CABA en forma dudosísima–. Imagínense, se relamen los muchachos. Este mismo candidato, que afirma que con él se acaba “el curro de los derechos humanos”. Revuelve el estómago escuchar a alguien decir eso, cuando sabemos, por triste experiencia, que no se debe opinar de un tema tan sensible para los argentinos como ése de manera tan liviana y despreciable. El mismo que pide que se deje de malgastar en tecnología al opinar del gran logro del lanzamiento del Arsat. Un verdadero insulto a nuestros científicos, de un personaje sin logros en la materia. Sólo su charlatanería política. En fin, se podría seguir horas y días enteros con los desaguisados del candidato Macri. No resisten el menor análisis crítico. Pero no debo dejar de hacer mención a su alianza con la inefable y mística Lilita Carrió. Barrilete ideológico, si los hay. Y por último, la sensación penosa que dan los representantes de la UCR, que por juntar un poco de votos hicieron trizas las ilusiones ideológicas de su juventud radical. Da mucha tristeza ver a estos últimos llorando y haciendo expresión de su profundo malestar por este desaguisado de Sanz y compañía, por el que a la Unión Cívica Radical le costará mucho rehacerse. Máxime la declaración de Macri, quien luego de ese despropósito de los radicales en Gualeguaychú manifestó que de ninguna manera irá con un candidato radical como vicepresidente. Cuchillo por la espalda, como dice el refrán popular. A los que analizamos la realidad política con cierta criticidad no nos sorprendió de ninguna manera. Dios nos libre y nos guarde de un candidato a presidente represor de trabajadores y pacientes de un hospital público, como éste. Marcelo Claudio Fracchia, DNI 17.575.066 Zapala

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