Match point

Una dura batalla se perfila para las elecciones municipales de Zapala, que se harán la semana próxima. El resultado de Chos Malal reactivó recelos en la fórmula de gobernadory vice del MPN.

Redacción

Por Redacción

DE DOMINGO A DOMINGO

Una dura batalla se perfila para las elecciones municipales de Zapala que se llevarán a cabo el próximo domingo. Con el envión del resultado obtenido en Chos Malal, donde el Movimiento Popular Neuquino ganó con tanta comodidad que prácticamente eliminó a la oposición, el partido provincial mete presión y no pierde la esperanza de lograr un segundo triunfo consecutivo.

Zapala está planteada como una instancia de revancha y esa caracterización hizo subir las acciones del segundo round antes de las elecciones provinciales del 26.

El MPN aspira a recuperar una ciudad estratégica y de peso electoral con su candidato Juan Grandi, mientras que una alianza de fuerzas políticas identificadas con el kirchnerismo respalda la continuidad de la actual intendenta Soledad Martínez.

El partido provincial desplegó toda la fuerza disponible de su robusta maquinaria electoral para mejorar la performance de Grandi, que arrancó con un piso bajo del que ya despegó según dicen en el MPN.

En el gobierno neuquino hablan por estos días «de un final abierto» porque sostienen que su candidato creció en las últimas semanas y la intendenta se estancó.

La importancia que se le asigna a esta elección se puede medir por el desfile de funcionarios que habrá en los próximos días. El gobernador Jorge Sapag desembarca en la semana con su equipo, como lo hizo en Chos Malal antes de la elección que le dio el triunfo a Hugo Gutiérrez en el norte neuquino. Ramón Rioseco, candidato a gobernador por el Frente para la Victoria, también reforzará con su presencia el acompañamiento a Martínez. El kirchnerismo, además, suma mañana la visita del ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

«Sería un problema» que el MPN se quedara con Zapala, admitió una fuente del Frente para la Victoria. Por más que las elecciones municipales respondan a un universo específico, una hipótesis de esas características conllevaría «un golpe emocional importante», se sinceró.

En el MPN afirman que si recuperan el gobierno de la ciudad se despeja el camino para un triunfo en las provinciales del 26. Ven a Zapala como una instancia de «match point», lo que equivaldría a un punto de la victoria si se tratara de un partido de tenis.

En las encuestas del kirchnerismo Martínez se mantiene con margen favorable, pero no están relajados porque aseguran que el MPN está apostando fuerte para intentar revertir el resultado.

El escenario electoral de Zapala tiene la particularidad de presentarse con fuerte dispersión política -hay nueve candidatos-. Ésa es una característica que puede llegar a ser a beneficiosa para el sector que hoy ejerce el control del municipio.

La demostración de fuerza que hizo el MPN en Chos Malal fue motivo de celebración dentro del partido, pero al mismo tiempo reactivó recelos preexistentes en la fórmula que integran Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa, reconoció una fuente allegada al oficialismo.

Con un resultado que sorprendió por la ventaja hasta al propio MPN, el aspirante a la vicegobernación y actual intendente de Chos Malal revalidó su liderazgo en el norte neuquino. Figueroa puso al candidato a intendente y tiene la íntima convicción de que el triunfo le pertenece en una alta proporción

Si bien por el momento a Figueroa no le preocupa demasiado el tamaño de la letra que le asignaron en los carteles de propaganda -la seleccionada para Gutiérrez es un poco más grande-, puede ocurrir que esa simbólica diferencia de hoy cobre otra dimensión en el futuro.

La fórmula fue ideada por Sapag con una estrategia de contrapeso que en tiempos de campaña se muestra, en apariencia, sin fisuras y con gestos cordiales. Sólo en el rodaje del ejercicio del poder se podrá medir la eficacia de tal decisión y cómo se articulará la convivencia entre dos dirigentes del llamado «recambio generacional».

A esta altura de la campaña no cabe duda de que Sapag se reservó un sitio de privilegio para disputar la batalla dialéctica y para definir la estrategia electoral. A los integrantes de la fórmula les dejó el trabajo de calle.

Gutiérrez y Figueroa no marcaron hasta aquí los trazos finos ni gruesos de la campaña. Fue el gobernador el que enfrentó los discursos duros de los candidatos de la oposición y el que se enojó con la visita de ministros del gobierno nacional que aterrizaron en la provincia para respaldar la campaña de Rioseco. También es Sapag el que introduce temas de agenda, como lo hizo recientemente con las drogas y su anuncio de declaración de «guerra al narcotráfico», un tema de gran complejidad que podría ser analizado en un momento de mayor serenidad.

Si las encuestas dicen que la venta y el consumo de drogas figuran entre las preocupaciones centrales de la sociedad, plantear salidas en medio de la campaña -como las rinoscopias a funcionarios que propone Horacio Quiroga, candidato a gobernador de Nuevo Compromiso Neuquino, o la lucha frontal contra el narcotráfico, como dijo Sapag- puede interpretarse como oportunismo político más que como una genuina preocupación por resolver un problema que necesita múltiples abordajes de especialistas y menos consignas de corto alcance.

gerardo bilardo

gbilardo@rionegro.com.ar


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