Condenan a muerte al expresidente Morsi
La pena alcanza a 128 Hermanos Musulmanes.
AP
EL CAIRO- Un tribunal egipcio condenó ayer a muerte al expresidente islamista Mohamed Morsi, derrocado por el Ejército en el 2013, por actos violentos y por fugarse de prisión durante la rebelión de 2011 contra el régimen de Hosni Mubarak. El tribunal impuso también la pena capital a un centenar de acusados, entre ellos varios dirigentes de los Hermanos Musulmanes. El muftí de Egipto (autoridad religiosa) habrá de pronunciarse sobre la sentencia, antes de que se la confirme o invalide, el 2 de junio, pero su punto de vista no es vinculante. Los partidarios de Morsi y de su ahora ilegalizada Hermandad Musulmana corearon “abajo, abajo el gobierno militar’’, cuando se anunciaba el veredicto en la sala del tribunal, una antigua aula reconvertida de la academia de policía en un suburbio al este de El Cairo. Morsi ya había sido condenado a 20 años de cárcel en abril en un primer proceso, por incitar a reprimir a manifestantes opositores el tiempo que estuvo en el poder, entre 2012 y 2013. El tribunal que lo juzgó en El Cairo debía pronunciar su veredicto en dos casos. En el primero, tanto a Morsi como a otros 128 acusados –incluyendo miembros de los Hermanos Musulmanes, el Hamas palestino y el Hezbollah libanés– se les juzgaba por evasiones masivas de la cárcel y actos violentos ocurridos durante la revuelta popular del 2011 que expulsó al entonces presidente Hosni Mubarak del poder. En el segundo, Morsi estaba acusado de espionaje, entre 2005 y 2013, principalmente en beneficio de Hamas, de Hezbollah y de Irán. En este proceso, el expresidente, que comparecía sonriente desde un cubículo insonorizado, escapó a la pena capital, con la que fueron castigados otros 16 acusados. Tras la sentencia, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, criticó la decisión del tribunal: “Desgraciadamente, el presidente electo por el pueblo de Egipto con 52% de los votos ha sido condenado a muerte”, declaró el mandatario. Para Erdogan, “lamentablemente, Occidente sigue haciendo la vista gorda ante el golpe de Estado de Sisi”. Morsi fue derrocado en julio de 2013 por el exjefe del ejército y actual presidente, Abdel Fattah al Sisi, tras un año en el poder. Desde entonces, las autoridades han emprendido una dura represión contra el movimiento político del expresidente. Activistas de derechos humanos denuncian que el gobierno de Al Sisi ha sido mucho más represivo que el de Hosni Mubarak, expulsado del poder tras una revuelta popular en 2011, cuando llevaba 30 años en el poder. Tras la destitución de Morsi, la represión llevada a cabo por policías y soldados dejó más de 1.400 muertos, la mayoría manifestantes islamistas. (AFP/DPA/AP)
Desde una jaula, el expresidente egipcio siguió la última jornada del juicio en el que fue condenado a muerte.
AP
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