“Río Negro, el día después”
En ese análisis de “derrotas estructurales” tal vez le falte al análisis del “Río Negro” un “paneo” sobre las superestructuras sindicales en Río Negro. El senador Pichetto tuvo la “rara habilidad” de concentrar en su contra a los sindicatos más pequeños –en cuanto a cantidad de afiliados pero no por ello menos importantes en la gestión del poder en red que, de alguna forma, gestiona la Mesa Sindical Rionegrina– al elegir aliarse con los dirigentes poderosos en finanzas pero débiles, precisamente, en su dirección. Así, por ejemplo, el aparentemente numerosísimo sindicato de empleados de comercio que dirige (dirige?) Walter Cortés no sirvió como plataforma de lanzamiento de la contadora Dana Guzmán, protesorera del SEC, quien no pudo rivalizar con la trabajadora de Utedyc, Mariana Domínguez Mascaró, que recibió el apoyo de todo el arco sindical de la mesa, a saber: Utedyc, Luz y Fuerza, ATSA, Aatrac, Sutteryh, Upsra, Atilra, Succar, Alearia, Trabajadores de la Industria del Gas, Frente de Trabajadores Estatales, Agrupación Anusate Bariloche de ATE, Peones de Taxi, Uatre y el Sindicato Maderero del sector andino, que tengo el temporario honor de dirigir. Y hago esta enumeración exhaustiva de las organizaciones que apoyamos al gobernador Weretilneck en el circuito andino porque justamente desde nuestra heterogeneidad y a pesar de diferencias que pudiesen existir –sean éstas ideológicas, políticas o metodológicas– todos nosotros hemos puesto –los resultados así lo demuestran– los intereses de nuestros trabajadores por sobre las apetencias personales. No hace mucho escribí algo respecto de declaraciones de Pichetto luego de haberse reunido con el dirigente Belich, del poderosísimo Sindicato Camioneros, y luego supimos de la alianza de Pichetto con el también “poderoso” dirigente Cortés, del SEC. La lógica indicaba que los dirigentes con estructura y “billetera” inclinarían la balanza electoral para el lado del también poseedor de poderosa billetera nacional senador Pichetto; sin embargo, fuimos los “pequeños” sindicatos de servicios y producción los que desde nuestra debilidad financiera pero firme militancia hemos colaborado con la victoria del candidato que, por ejemplo, en el acto de Fernández Oro el 1 de mayo se comprometió a gobernar –seguir gobernando– teniendo en cuenta que en la relación empresa-trabajador el trabajador es la parte más débil y, tal como se dice desde el Código de Hammurabi mismo, “in dubio pro operario”. Resumiendo: desde mi humilde posición de un pequeño sindicato, compañero gobernador, hemos puesto nuestra confianza en Ud. y su discurso y vamos a seguir militando desde nuestra cotidianidad para que su gobierno sea efectivamente un gobierno que tenga como uno de sus principales objetivos el logro del bienestar del pueblo trabajador. A los compañeros dirigentes de la Mesa Sindical nos esperan años de gestión y lucha frente a las apetencias desmedidas del capital, como siempre ha sido; solamente tengamos la sabiduría de seguir unidos por nuestros representados y por nosotros mismos, todos los trabajadores, y cerremos filas junto al gobernador al que hemos apoyado desde el principio sabiendo que, en tanto la línea política sea favorecer la redistribución de la renta en beneficio de los más necesitados, auspiciar políticas de fomento de la producción para aquellas empresas que puedan ver más allá del “muñequito” acumulador de ganancias del modelo ideal en sentido weberiano y, en fin, poner en sentido transversal todo el proyecto de gobierno a la justicia social, compañero gobernador y compañeros trabajadores, habremos logrado la comunión de ideas y acciones para convertir nuestra provincia en un modelo a seguir. Así nuestras estructuras seguirán firmes, mientras las de aquellos que han preferido mirar sus ombligos seguirán en decadencia. José Francisco Ocampo Alegre DNI 13.022.666 Bariloche
En ese análisis de “derrotas estructurales” tal vez le falte al análisis del “Río Negro” un “paneo” sobre las superestructuras sindicales en Río Negro. El senador Pichetto tuvo la “rara habilidad” de concentrar en su contra a los sindicatos más pequeños –en cuanto a cantidad de afiliados pero no por ello menos importantes en la gestión del poder en red que, de alguna forma, gestiona la Mesa Sindical Rionegrina– al elegir aliarse con los dirigentes poderosos en finanzas pero débiles, precisamente, en su dirección. Así, por ejemplo, el aparentemente numerosísimo sindicato de empleados de comercio que dirige (dirige?) Walter Cortés no sirvió como plataforma de lanzamiento de la contadora Dana Guzmán, protesorera del SEC, quien no pudo rivalizar con la trabajadora de Utedyc, Mariana Domínguez Mascaró, que recibió el apoyo de todo el arco sindical de la mesa, a saber: Utedyc, Luz y Fuerza, ATSA, Aatrac, Sutteryh, Upsra, Atilra, Succar, Alearia, Trabajadores de la Industria del Gas, Frente de Trabajadores Estatales, Agrupación Anusate Bariloche de ATE, Peones de Taxi, Uatre y el Sindicato Maderero del sector andino, que tengo el temporario honor de dirigir. Y hago esta enumeración exhaustiva de las organizaciones que apoyamos al gobernador Weretilneck en el circuito andino porque justamente desde nuestra heterogeneidad y a pesar de diferencias que pudiesen existir –sean éstas ideológicas, políticas o metodológicas– todos nosotros hemos puesto –los resultados así lo demuestran– los intereses de nuestros trabajadores por sobre las apetencias personales. No hace mucho escribí algo respecto de declaraciones de Pichetto luego de haberse reunido con el dirigente Belich, del poderosísimo Sindicato Camioneros, y luego supimos de la alianza de Pichetto con el también “poderoso” dirigente Cortés, del SEC. La lógica indicaba que los dirigentes con estructura y “billetera” inclinarían la balanza electoral para el lado del también poseedor de poderosa billetera nacional senador Pichetto; sin embargo, fuimos los “pequeños” sindicatos de servicios y producción los que desde nuestra debilidad financiera pero firme militancia hemos colaborado con la victoria del candidato que, por ejemplo, en el acto de Fernández Oro el 1 de mayo se comprometió a gobernar –seguir gobernando– teniendo en cuenta que en la relación empresa-trabajador el trabajador es la parte más débil y, tal como se dice desde el Código de Hammurabi mismo, “in dubio pro operario”. Resumiendo: desde mi humilde posición de un pequeño sindicato, compañero gobernador, hemos puesto nuestra confianza en Ud. y su discurso y vamos a seguir militando desde nuestra cotidianidad para que su gobierno sea efectivamente un gobierno que tenga como uno de sus principales objetivos el logro del bienestar del pueblo trabajador. A los compañeros dirigentes de la Mesa Sindical nos esperan años de gestión y lucha frente a las apetencias desmedidas del capital, como siempre ha sido; solamente tengamos la sabiduría de seguir unidos por nuestros representados y por nosotros mismos, todos los trabajadores, y cerremos filas junto al gobernador al que hemos apoyado desde el principio sabiendo que, en tanto la línea política sea favorecer la redistribución de la renta en beneficio de los más necesitados, auspiciar políticas de fomento de la producción para aquellas empresas que puedan ver más allá del “muñequito” acumulador de ganancias del modelo ideal en sentido weberiano y, en fin, poner en sentido transversal todo el proyecto de gobierno a la justicia social, compañero gobernador y compañeros trabajadores, habremos logrado la comunión de ideas y acciones para convertir nuestra provincia en un modelo a seguir. Así nuestras estructuras seguirán firmes, mientras las de aquellos que han preferido mirar sus ombligos seguirán en decadencia. José Francisco Ocampo Alegre DNI 13.022.666 Bariloche
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