“Nadie pensó en semejante derrota”
El 3 de mayo hubieron elecciones municipales –aunque no en todas las ciudades– y el 14 de junio, para gobernador de la provincia. En ambas se lograron resultados que sorprendieron a los más optimistas. Durante las municipales de Villa Regina el candidato del FpV Carlos Vazzana, que contaba con el llamado “aparato”, con más de 32 años en la política –enganchándose aquí o allá–, estaba convencido de ser el ganador (de hecho tenía todo preparado para el festejo). Sin embargo, fue derrotado por el doctor Daniel Fioretti, de Juntos Somos Río Negro. Como nunca pudo digerir la derrota inició una serie de reclamos hasta llegar al Tribunal Electoral provincial. Al día de hoy algunos comentarios dicen que Vazzana “sangra por la herida”, una expresión que él mismo utilizaba cuando alguien lo criticaba públicamente por acciones de soberbia y/o dictatoriales cuando era secretario del gobierno municipal. El 14 de junio ocurrió algo parecido, pero con una contundencia que obligó al candidato del FpV Miguel Pichetto a tirarse al piso rápidamente al conocer los cómputos de las primeras mesas, reconociendo la derrota. En apoyo a Pichetto visitaron la provincia Alicia Kirchner, Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, Daniel Scioli (3 veces) y la presidenta de la Nación, quien le levantó la mano y lo presentó como el nuevo gobernador “de esta querida provincia de Río Negro”. Además, Pichetto en sus afiches no posó con la candidata a la vicegobernación Ana Piccinini, sino que lo hizo con Cristina Fernández. Nunca escuché que le pegaran tanto a un candidato como a Alberto Weretilneck. Lo trataron de traidor (?), de que se había ido con Massa, de usurpador, de que estaba prestado o regalado y hasta de “brujo”. Finalmente el gobernador no pidió el apoyo de ningún candidato o funcionario nacional, ni el intendente de Patagones cruzó el río a levantarle la mano, demostrando que con trabajo, sencillez, educación, respeto y sin agresiones, complementado eficazmente por Pedro Pesatti, el apoyo del pueblo y de todo el equipo que lo acompañó, pudo obtener un triunfo arrasador. Seguramente nadie del FpV pensó en semejante derrota, de la cual pueden sacar algunas conclusiones como que con agraviar a otros candidatos, acarrear gente y sacarse fotos con la presidenta de la Nación no se ganan las elecciones. El pueblo aprendió a votar, no come más vidrio, falsas promesas o fotos; valoró la labor del gobernador y su equipo de gobierno. Tomando este resultado electoral como un desastre climático, hay que rescatar que hubo un sobreviviente: Luis Albrieu, que alcanzó una banca en la Legislatura provincial desde dónde él, según lo expresó en los medios, va a gestionar la radicación de fábricas y empresas en Regina, porque en casi doce años como intendente no tuvo tiempo. Alberto Lino Guajardo DNI 7.567.367 Regina
Alberto Lino Guajardo DNI 7.567.367 Regina
El 3 de mayo hubieron elecciones municipales –aunque no en todas las ciudades– y el 14 de junio, para gobernador de la provincia. En ambas se lograron resultados que sorprendieron a los más optimistas. Durante las municipales de Villa Regina el candidato del FpV Carlos Vazzana, que contaba con el llamado “aparato”, con más de 32 años en la política –enganchándose aquí o allá–, estaba convencido de ser el ganador (de hecho tenía todo preparado para el festejo). Sin embargo, fue derrotado por el doctor Daniel Fioretti, de Juntos Somos Río Negro. Como nunca pudo digerir la derrota inició una serie de reclamos hasta llegar al Tribunal Electoral provincial. Al día de hoy algunos comentarios dicen que Vazzana “sangra por la herida”, una expresión que él mismo utilizaba cuando alguien lo criticaba públicamente por acciones de soberbia y/o dictatoriales cuando era secretario del gobierno municipal. El 14 de junio ocurrió algo parecido, pero con una contundencia que obligó al candidato del FpV Miguel Pichetto a tirarse al piso rápidamente al conocer los cómputos de las primeras mesas, reconociendo la derrota. En apoyo a Pichetto visitaron la provincia Alicia Kirchner, Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, Daniel Scioli (3 veces) y la presidenta de la Nación, quien le levantó la mano y lo presentó como el nuevo gobernador “de esta querida provincia de Río Negro”. Además, Pichetto en sus afiches no posó con la candidata a la vicegobernación Ana Piccinini, sino que lo hizo con Cristina Fernández. Nunca escuché que le pegaran tanto a un candidato como a Alberto Weretilneck. Lo trataron de traidor (?), de que se había ido con Massa, de usurpador, de que estaba prestado o regalado y hasta de “brujo”. Finalmente el gobernador no pidió el apoyo de ningún candidato o funcionario nacional, ni el intendente de Patagones cruzó el río a levantarle la mano, demostrando que con trabajo, sencillez, educación, respeto y sin agresiones, complementado eficazmente por Pedro Pesatti, el apoyo del pueblo y de todo el equipo que lo acompañó, pudo obtener un triunfo arrasador. Seguramente nadie del FpV pensó en semejante derrota, de la cual pueden sacar algunas conclusiones como que con agraviar a otros candidatos, acarrear gente y sacarse fotos con la presidenta de la Nación no se ganan las elecciones. El pueblo aprendió a votar, no come más vidrio, falsas promesas o fotos; valoró la labor del gobernador y su equipo de gobierno. Tomando este resultado electoral como un desastre climático, hay que rescatar que hubo un sobreviviente: Luis Albrieu, que alcanzó una banca en la Legislatura provincial desde dónde él, según lo expresó en los medios, va a gestionar la radicación de fábricas y empresas en Regina, porque en casi doce años como intendente no tuvo tiempo. Alberto Lino Guajardo DNI 7.567.367 Regina
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