“El cuidado del medioambiente es prioritario”

Redacción

Por Redacción

En su reciente visita a Estados Unidos, el papa Francisco puso el acento en la necesidad de cuidar con rigurosidad el medioambiente. Destacó que es la manera de resguardar la casa de todos, descartando explotaciones que bajo el pretexto de lograr el mejor aprovechamiento de los recursos utilizan métodos que dañan irremediablemente la armonía de la naturaleza y la salud de los humanos. Aparecería sobreabundante la extrema exigencia de protección, en tanto se supone que los gobernantes, apreciando el bienestar general, no permitirían que se pusiera en peligro el equilibro de los bienes naturales y menos aún la salud de la población mediante métodos riesgosos. No obstante lo dicho y estando sobradamente probado el peligro que implica la minería a cielo abierto, en una nota publicada en el “Río Negro” el 28 de septiembre (pág. 13) la senadora Magdalena Odarda, bajo el título “Barrick, ¿una nueva Repsol?”, destaca que “en los últimos 20 años la minería a cielo abierto creció gracias a una prolífica y beneficiosa legislación: estabilidad fiscal por 30 años, exención del pago del impuesto sobre los activos, los cheques y combustibles líquidos; deducción total del pago del impuesto a las Ganancias por las inversiones que realicen, amortización para las inversiones de capital, exención del impuesto a la Ganancia Mínima Presunta respecto de los activos (patrimonio) de las empresas mineras y del pago del impuesto a las Ganancias respecto de los derechos mineros y aportes de minas como capital social, devolución del IVA para bienes de capital e inversiones en obras de infraestructura física, exención del pago de la ley de Sellos y de derechos por importación u otros tributos por la introducción de bienes de capital, equipos, repuestos y accesorios. ”Como si fuera poco, limita a las provincias en el cobro de regalías en un 3% en boca de mina y a través del Acuerdo Federal Minero las obliga a eliminar gravámenes y tasas municipales que puedan afectar a las empresas. Por esta razón, en el 2009 el aporte en regalías de mina Veladero fue de menos del 1% del total de los ingresos provinciales”. Los incomprensibles y leoninos beneficios otorgados a la Barrick no alcanzaron para evitar el desastre que era previsible y en la mina Veladero se produjo la ruptura de una válvula que debería tener una vida natural de 14 años y derramó sobre el río Jáchal 1.000.000 de litros de solución con contenido de cianuro que ha provocado una situación de justificado pánico en la población de 20.000 personas que ya no beben del agua contaminada –se ignora en qué dimensión– y subsisten con agua mineral mientras muchos han decidido migrar. Algo similar ha sucedido en las chacras del Alto Valle de Río Negro y Neuquén destruidas por el afán malsano de obtener unas monedas con destino incierto con la explotación petrolera en lugares reservados para la producción frutihortícola, destacando que ya con fecha 8/9/2013 el diario “Clarín” on-line anunciaba lo dicho afirmando que “la industria petrolera avanza sobre las chacras del Alto Valle de Río Negro y Neuquén dejando a su paso una huella que se volverá imborrable. Porque allí donde se instala un pozo difícilmente vuelva a crecer un árbol de frutas”. En suma, gobiernos mezquinos con prioridades poco claras no dudan en faltarle el respeto a la naturaleza aun poniendo en riesgo la salud de la gente y el bien común. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes

Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes


En su reciente visita a Estados Unidos, el papa Francisco puso el acento en la necesidad de cuidar con rigurosidad el medioambiente. Destacó que es la manera de resguardar la casa de todos, descartando explotaciones que bajo el pretexto de lograr el mejor aprovechamiento de los recursos utilizan métodos que dañan irremediablemente la armonía de la naturaleza y la salud de los humanos. Aparecería sobreabundante la extrema exigencia de protección, en tanto se supone que los gobernantes, apreciando el bienestar general, no permitirían que se pusiera en peligro el equilibro de los bienes naturales y menos aún la salud de la población mediante métodos riesgosos. No obstante lo dicho y estando sobradamente probado el peligro que implica la minería a cielo abierto, en una nota publicada en el “Río Negro” el 28 de septiembre (pág. 13) la senadora Magdalena Odarda, bajo el título “Barrick, ¿una nueva Repsol?”, destaca que “en los últimos 20 años la minería a cielo abierto creció gracias a una prolífica y beneficiosa legislación: estabilidad fiscal por 30 años, exención del pago del impuesto sobre los activos, los cheques y combustibles líquidos; deducción total del pago del impuesto a las Ganancias por las inversiones que realicen, amortización para las inversiones de capital, exención del impuesto a la Ganancia Mínima Presunta respecto de los activos (patrimonio) de las empresas mineras y del pago del impuesto a las Ganancias respecto de los derechos mineros y aportes de minas como capital social, devolución del IVA para bienes de capital e inversiones en obras de infraestructura física, exención del pago de la ley de Sellos y de derechos por importación u otros tributos por la introducción de bienes de capital, equipos, repuestos y accesorios. ”Como si fuera poco, limita a las provincias en el cobro de regalías en un 3% en boca de mina y a través del Acuerdo Federal Minero las obliga a eliminar gravámenes y tasas municipales que puedan afectar a las empresas. Por esta razón, en el 2009 el aporte en regalías de mina Veladero fue de menos del 1% del total de los ingresos provinciales”. Los incomprensibles y leoninos beneficios otorgados a la Barrick no alcanzaron para evitar el desastre que era previsible y en la mina Veladero se produjo la ruptura de una válvula que debería tener una vida natural de 14 años y derramó sobre el río Jáchal 1.000.000 de litros de solución con contenido de cianuro que ha provocado una situación de justificado pánico en la población de 20.000 personas que ya no beben del agua contaminada –se ignora en qué dimensión– y subsisten con agua mineral mientras muchos han decidido migrar. Algo similar ha sucedido en las chacras del Alto Valle de Río Negro y Neuquén destruidas por el afán malsano de obtener unas monedas con destino incierto con la explotación petrolera en lugares reservados para la producción frutihortícola, destacando que ya con fecha 8/9/2013 el diario “Clarín” on-line anunciaba lo dicho afirmando que “la industria petrolera avanza sobre las chacras del Alto Valle de Río Negro y Neuquén dejando a su paso una huella que se volverá imborrable. Porque allí donde se instala un pozo difícilmente vuelva a crecer un árbol de frutas”. En suma, gobiernos mezquinos con prioridades poco claras no dudan en faltarle el respeto a la naturaleza aun poniendo en riesgo la salud de la gente y el bien común. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 San Martín de los Andes

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