No quiso hablar el acusado de tres intentos de asesinato
Está imputado por la ola de ataques que ocurrió en Bariloche a mediados de mes.
BARILOCHE (AB).- Algunas personas que observaron ayer en el edificio de Tribunales a Julio César Reyes se quedaron con la impresión de que se trata supuestamente de “un hombre bonachón”. Reyes llegó escoltado por agentes policiales hasta el juzgado de feria, donde tenía que ser indagado. Allí, escuchó en silencio la acusación fiscal que le atribuye tres intentos de homicidio. El imputado se abstuvo de declarar y luego el juez Juan Martín Arroyo dispuso que sea alojado en una comisaría y no en el Penal 3, por razones de seguridad. Fuentes judiciales explicaron que Reyes no pudo ser enviado al penal porque allí están detenidos amigos y familiares de algunos de los cuatro jóvenes a los que hirió de gravedad. Es el caso de Diego Aravena, que recibió un tiro en una pierna y que es hermano de Sebastián Javier “Mecha” Aravena, quien cumple varias condenas en la cárcel local. Las fuentes comentaron que, de acuerdo con la acusación de la fiscal Alejandra Bartolomé, al imputado se le atribuyen tres hechos que ocurrieron entre el 16 y 17 de enero pasado y que dejaron cuatro lesionados con heridas graves. El primer hecho ocurrió el sábado 16 de enero alrededor de las 14 en el playón deportivo del barrio 28 de Abril. Allí fue apuñalado varias veces Federico Sebastián Mansilla, según la imputación. El joven herido fue trasladado en un vehículo particular hasta el hospital zonal, donde fue operado de urgencia. Cinco horas después, Reyes supuestamente descendió de un Renault 18, en Onelli y Pablo Mange. Caminó en dirección a un grupo de jóvenes, sacó de entre sus ropas un arma de fuego y presuntamente efectuó varios tiros contra Leonardo Mansilla. Y en la primera hora de la madrugada del 17, Reyes atacó presuntamente a Aravena, quien sufrió un tiro en una pierna, y a Martín Pardo. Ese último hecho ocurrió en el mismo playón del barrio 28 de Abril. Leonardo y Federico Mansilla se recuperaron y recibieron el alta médica esta semana. Aravena nunca estuvo hospitalizado. En cambio Pardo sigue grave, internado en la terapia intensiva del hospital zonal, con asistencia respiratoria, por el traumatismo con hundimiento de cráneo que sufrió. Reyes estuvo prófugo hasta el martes, cuando policías neuquinos lo detuvieron en Villa Traful. Las fuentes judiciales comentaron que el defensor oficial de Reyes presentó ayer el pedido de liberación del imputado. El juez resolverá en las próximas horas si lo admite o lo rechaza, previo dictamen de la fiscal.
Será alojado en una comisaría
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