Impresiones de un fotógrafo barilochense en Cuba
El fotógrafo Federico Bechis plasmó en un libro vivencias de su estadía en Cuba. Reúne una selección de imágenes descriptivas de su singularidad cultural.
“Cuba, diario de un fotógrafo” reúne ciento sesenta y cinco de las alrededor de cinco mil imágenes capturadas por Federico Bechis durante uno de los viajes emprendidos para aproximarse a la cultura y vivencias de habitantes de otros paisajes.
Disponible en Amazon en versión digital y papel, el libro contiene un prólogo redactado por el autor y los portfolios La Habana, Trinidad, Camagüey, Santiago de Cuba y Baracoa. El haber visitado diversos asentamientos facilitó selección y disposición de capítulos.
El bosque que rodea el estudio donde Bechis repasa sus pasos por la isla caribeña ha sido objetivo de su cámara. Ramas, eslabones de una cadena asomando desde una capa de hielo, colibríes y zorzales que acuden a libar néctar dispuesto especialmente o picotear manzanas, quedaron plasmados en artísticas imágenes.
Cálido ambiente diseñado con esmero, “la elección de cada poste, cada ventana colocada respetando la forma natural de los troncos” dan cuenta de la pretensión expresada por el fotógrafo: “poner arte a todo lo que hago”.
Viajes realizados a Perú, México y más recientemente Cuba no dejan de significar actividad laboral para quien considera “mágica” la etapa de la digitalización, que “como los pintores impresionistas que trabajaban cuatro cuadros a la vez, permite ver la imagen al segundo de tomar la fotografía. Y poder hacer pausas. Antes, en el cuarto oscuro estabas exponiendo la película, haciendo malabares con las manos para entonar más o menos, y no podías abandonar”. En contrapartida, “es muy virtual. Se te rompió el disco rígido o te robaron la computadora y desaparecen. Hay que tomar precauciones”, dice.
La referencia da lugar a reflexionar que “en otros lugares te das cuenta cómo cuidan al turista. En Cuba uno puede tomar fotografías en callejones, aprovechando luces mortecinas a las 2 de la madrugada mientras que acá ahora te asaltan en el cerro Otto o en Casa de Piedra”.
La selección del material que integraría el libro no requirió mayor esfuerzo pese a la profusión de imágenes captadas. “Me doy cuenta cuando una foto es importante. Cuando disparé ante la escena escogida para tapa supe que era esa, que tendría ese destino”. Muestra dos jóvenes varones que observan hacia atrás mientras transitan una calle empinada, con una pared amarilla de fondo. “Había medido la luz, cuando pasaron los vi de reojo. Delante del visor se dieron vuelta y disparé durante el movimiento. Me encantó como quedó”.
Algo habitual allí, donde parece que “todo el fondo, el escenario, estuviera preparado para cada persona. Donde nada sobra. Además la gente es muy amable, ávida de hablar con un argentino. Me decían mister Hemingway”, rememora.
“Tenés que asociar las imágenes a la música que te transporta al lugar”, dice Bechis antes de guiar a quien esto escribe por un recorrido compartido merced a “sentidos abiertos, con la predisposición de ver” lo que paisajes geográficos y humanos ofrecen.
“Entre negro y blanco hay una escala de grises muy grande. En fotografía, una riqueza tonal que embellece. Viajando uno aprecia culturas, pueblos, realidades que abren la mente. Como viajero, voy aprendiendo, hablo con la gente sobre cómo viven, sus preocupaciones… Allí está la riqueza, en el intercambio”, sostiene.
Perfil
Profesor en la Escuela Municipal de Arte “La Llave” y en la carrera de Comunicación Social de la Universidad Fasta, actualmente recibe alumnos en su atelier. A través de su taller “El despertar de la mirada” pretende enseñar a descubrir la sutil diferencia entre mirar y ver.
En 1992, becado como “artista en residencia” de Partners of America, permaneció un mes en Montana (EE.UU.) donde presentó el audiovisual “Bariloche, reflejos de un sentimiento”.
Participó del workshop “Nature Photography in Wyoming”, organizado por la National Audubon Society en Dubois.
En 1994 fue contratado por una empresa española para formar parte de un equipo internacional de fotógrafos para trabajar en el libro oficial de la Secretaría Nacional de Turismo de Argentina. De este viaje surge e “De la Quiaca a la Antártida”.
Resultado de viajes a Cuzco y a Cuba, los audiovisuales: “Incas, el Imperio del Sol” y “Cuba, Diario de un Fotógrafo” que puede ser adquiridos en Amazon.com.
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