La ronda de negociaciones terminó en un sonado fracaso
Argentina estuvo cerca, pero no le alcanzó el tiempo. La reducción de subsidios debe ahora esperar. La reunión de la OMC comenzó mal y terminó peor.
SEATTLE, EE.UU. (DyN y EFE).- La III Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) empezó mal y fue degenerando en una de las reuniones internacionales más caóticas de los últimos tiempos y que más críticas ha causado a su organizador, el gobierno de Estados Unidos.
Concebida para lanzar la «Ronda del milenio» y profundizar en la liberalización del comercio mundial, la reunión de Seattle (Washington, noroeste) se presentó como una pieza en cinco actos, que comenzó con las protestas, siguió por el caos, produjo la calma del «día después», tuvo más protestas y se cerró en un fracaso.
Luego de intensas negociaciones, los 134 países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) no lograron consensuar la agenda de temas que les permitiría lanzar la denominada «Ronda del milenio».
El fracaso de las negociaciones dejó a la Argentina sin la posibilidad de lograr un importante consenso tendiente a lograr una reducción de los subsidios agrícolas.
A las 20 hora local (1 de Argentina) y luego de un interminable día de extensas y complicadas negociaciones, los países miembros de la OMC decidieron que la posibilidad de lograr un consenso generalizado sobre el proyecto de declaración que se analizaba era imposible, dieron por terminado el encuentro y pasaron a un cuarto intermedio.
«Se fracasó en el intento de lanzar una ronda bilateral», informó a la prensa argentina pasadas las 21 el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Campbell.
La oportunidad que perdió la agricultura argentina en Seattle fue muy significativa, ya que según coincidieron los representantes de las delegaciones de Argentina, Estados Unidos y la Unión Europea, «el párrafo de agricultura ya estaba acordado».
Según informó Campbell, «la última redacción del capítulo agrícola establecía la eliminación de los subsidios a las exportaciones, la substancial reducción de los subsidios internos y no incluía la multifuncionalidad».
A la hora de definir las causas que llevaron a este fracaso, las explicaciones fueron muchas, pero la coincidencia entre las distintas delegaciones fue que se debió trabajar sobre una agenda compleja, muy amplia, sin una preparación previa y en la cual los intereses en juego eran muy pretenciosos. «No es responsabilidad de la agricultura el resultado final», comentó apesadumbrado Campbell.
Al dirigirse a los miembros de las distintas delegaciones gubernamentales presentes luego de ser anunciado el final de las negociaciones, un inexplicablemente sonriente Mike Moore, director general de la OMC, dijo «estamos en tiempo cumplido» y no se ha logrado «un paquete balanceado».
La representante de comercio de los Estados Unidos, por su parte, aseguró que «fue muy importante lograr una transparencia» y por lo tanto «es mejor tomarse un tiempo para pensar».
La transparencia con que se desarrollaron las negociaciones fue muy criticada por muchas de las delegaciones presentes, entre las que se destacaron las de Sudáfrica e India. De hecho, en las negociaciones en las cuales se consensuaba el proyecto de declara- ción que se pretendía aprobar, participaron solamente 35 delegaciones -entre las que se encontraba la Argentina-, quedando excluidos de ellas otros 100 países a quienes se les iba a presentar un documento ya cerrado.
Campbell realizó un análisis más global del fracaso, «la situación económica que se vive a nivel mundial hizo que los distintos países prioricen su realidad interna sobre su estrategia glo-bal». La mayor cantidad de críticas por parte de los delegados gubernamentales se centró en la organización a cargo del director general de la OMC y la falta de liderazgo político de la representante comercial de los Estados Unidos. Con este resultado, los países que integran la OMC deberán volver a reunirse, ya no en una cumbre ministerial, tomarse un tiempo para pensar».
La transparencia con que se desarrollaron las negociaciones fue muy criticada por muchas de las delegaciones presentes, entre las que se destacaron las de Sudáfrica e India. De hecho, en las negociaciones en las cuales se consensuaba el proyecto de declara- ción que se pretendía aprobar, participaron solamente 35 delegaciones -entre las que se encontraba la Argentina-, quedando excluidos de ellas otros 100 países a quienes se les iba a presentar un documento ya cerrado.
Campbell realizó un análisis más global del fracaso, «la situación económica que se vive a nivel mundial hizo que los distintos países prioricen su realidad interna sobre su estrategia glo-bal». La mayor cantidad de críticas por parte de los delegados gubernamentales se centró en la organización a cargo del director general de la OMC y la falta de liderazgo político de la representante comercial de los Estados Unidos. Con este resultado, los países que integran la OMC deberán volver a reunirse, ya no en una cumbre ministerial,
El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, se mostró ayer esperanzado de que los próximos meses permitan superar las diferencias que existen en torno de las nuevas medidas que se deben adoptar para profundizar en la liberalización del comercio mundial. Afirmó que a pesar de todo «hubo progresos» en esta reunión; «debemos acercar nuestras posiciones», dijo.
SEATTLE, EE.UU. (DyN y EFE).- La III Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) empezó mal y fue degenerando en una de las reuniones internacionales más caóticas de los últimos tiempos y que más críticas ha causado a su organizador, el gobierno de Estados Unidos.
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