Educación sexual (II): réplica sobre identidad e ideología de género

Redacción

Por Redacción

Al ver mi nombre en una carta publicada desde Entre Ríos, denominada “respuestas y consideraciones sobre la educación sexual”, me veo obligado a escribir la presente. La mencionada misiva hacía referencia a mi nota presentada ante el CPE (https://drive.google. com/file/d/1wHzFnfcdpOaysrozGOamRw-RFD1-GtbD/view). He aclarado hasta el hartazgo que no critica la educación sexual sino a la ideología de género, pero parece ser necesario hacerlo una vez más. De hecho, la ley nacional Nº 26150 de ESI ni siquiera menciona la palabra “género”.

Redacté mi nota durante un mes y me tomé mucho tiempo en investigación, por lo que los datos citados por el doctor en su nota no me son ajenos. Tampoco me es desconocido el lobby feminista y el LGTB (financiado por la fundación Open Society de George Soros), ni sus “logros” como el “matrimonio igualitario”, subsidios y otras leyes de su interés, por lo cual no me sorprende que este lobby haya logrado meter una definición en el diccionario de la RAE e injerir en la definición de sexualidad de la OMS, el Vaticano de la salud. En el caso de la RAE, es preciso consultar su Diccionario Panhispánico de Dudas, donde aclara que el uso de la palabra “género” para denotar diferencias sociales es fruto de la teoría feminista (punto para el lobby).

Sin importarme la discusión sobre quién tiene más amigos homosexuales, daré ganador de la competencia al doctor. No obstante, me atrevo a decir con total objetividad que los “hombres con vagina” y las “mujeres con pene” que él ha visto en su vida profesional son en realidad “mujeres que se creen hombres” y “hombres que se creen mujeres” respectivamente.

En principio, mi nota contenía datos de psiquiatría. Decidí quitar ese contenido para no irme por las ramas, pero me alegra que el doctor mencione esta disciplina para poder exponer esta temática. La cantidad de opciones en cuanto a género me remontan a lo que era llamado “trastorno de la identidad sexual” en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana. Obviamente, este término fue recatalogado para no ofender a quienes lo padecían, luego de la llamada “Campaña contra la patologización trans” en el 2007 (otro logro del lobby). Hoy aparece como “trastorno de identidad de género” en la cie-10 de la OMS, mientras se busca reclasificarlo para el 2019. Curiosamente, sólo se trata la despatologización del trastorno de la identidad de género, más no, por ejemplo, la del trastorno de identidad de la integridad corporal. Esto supone que una persona que se “autopercibiera” manca y acudiese a la salud pública solicitando la amputación de su mano sería derivada a un psiquiatra, mientras que un hombre “transgénero” podría amputarse el pene sin problema. Igual fin tendría una mujer delgada si se viera a sí misma gorda, diagnosticada con anorexia; pero si se autopercibiera como hombre deberíamos respetar lo que dice ser. Coincido con el doctor en que “la realidad es la única verdad” y a tal fin comparto la definición de fantasía: “Idea, historia, cosa o percepción falsa de la realidad que sólo existe en la mente de quien la imagina”. Tal es el caso del género, quien se siente mujer en cuerpo de hombre no hace más que tener una fantasía, una percepción falsa de la realidad. No estoy en contra de la fantasía de nadie ni del derecho a fantasear. Es más, si el doctor desea participar de esas fantasías adoptándolas como realidades está en todo su derecho. Pero bajo ningún concepto tienen el derecho a obligar a los demás a participar de sus fantasías, mucho menos a los niños. Es preciso recordar que los padres poseen el derecho a que sus hijos reciban la educación que esté de acuerdo a sus convicciones morales.

Hago propicia la ocasión para desearle un feliz 2018.

Matías David Rosembach

DNI 37.101.322

Quien se siente mujer en cuerpo de hombre tiene una fantasía, una percepción falsa de la realidad. No estoy en contra, pero no pueden obligar al resto a participar de ellas.

Matias David Rosembach

DNI 37.101.322

Datos

Quien se siente mujer en cuerpo de hombre tiene una fantasía, una percepción falsa de la realidad. No estoy en contra, pero no pueden obligar al resto a participar de ellas.


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