“A la buena de Dios”
La carta destacada
El jueves 13 del corriente, a las 16 aproximadamente, se cortó el suministro eléctrico en el barrio que habitamos, Villa Río Quilquihue, coincidente con la última nevada.
Lo mismo ocurrió en Junín de los Andes, San Martín de los Andes y alrededores.
Entiendo perfectamente que hay prioridades para la reconexión del sistema eléctrico, y en mi interior sabía que íbamos a ser los últimos orejones del tarro.
Tardó ocho días y cuatro horas en volver la luz (único servicio que tenemos en el barrio), y en este caso quiero destacar la labor de una cuadrilla del EPEN que trabajó a destajo para devolvernos la energía. Gracias Nico (el rubio de rastas encargado de la cuadrilla y a todo su equipo) e Iván Miño (quien a pesar de ser de la Municipalidad de San Martín de los Andes aportó una pala cargadora para facilitar las tareas del personal del EPEN).
Ahora, la pregunta del millón es: la Municipalidad de Junín de los Andes, a la que pertenecemos, ¿dónde estuvo? ¿Dónde está?
Es inconcebible que nadie, absolutamente nadie del Municipio se haya acercado para ver si tan siquiera estábamos vivos.
Hace años que esta zona sufre un abandono brutal por parte del Municipio de Junín de los Andes, la Provincia y sus funcionarios.
La conexión del servicio eléctrico cuesta hoy $ 42.000 (seguramente la más cara del país), porque es una obra que jamás se hubiera realizado si no pagamos los vecinos.
Pero el tema es que tampoco tenemos caminos. Fue imposible para muchos salir después de la nevada.
Aun el sábado 22 de julio muchos vecinos debían dejar el auto frente al destacamento policial y entrar caminando, chapoteando en el barro.
Pero lo del estado de los caminos internos no es nuevo ni debido a la última nevada. Jamás se logró que el Municipio o Vialidad provincial pasen una motoniveladora y hagan un aporte de material en los caminos para rellenar las lagunas que hacen casi imposible transitarlos, deteriorando los vehículos porque los ¿caminos? No son más que una huella detonada.
Señores funcionarios: recuerden que no son otra cosa que administradores del erario público. Dejen de malgastar los fondos que se aportan con nuestros impuestos y ¡pónganse a trabajar!
Los ciudadanos ya pagamos demasiado y no nos gusta vivir en un estado total de abandono.
¡Pónganse las pilas! ¡No puede ser que dos de cada tres máquinas viales no funcionen!
Por una vez dejen de pensar en las elecciones y gestionen para la ciudadanía toda.
Un ciudadano harto de tanto verso.
Alfio J. Grasso
DNI 14.462.108
Alfio J. Grasso
DNI 14.462.108
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